Lo que parecía ser una millonaria negociación con la compra de oro culminó en un episodio de horror, ya que dos hombres -compradores del metal precioso- fueron ejecutados en una emboscada y un sobreviviente lucha por su vida.
Las víctimas procedentes del distrito de Juan Emilio O´Leary, departamento de Alto Paraná llegaron a Encarnación con la finalidad de hacer el negocio, pero fueron emboscados en una trampa mortal por delincuentes en la capital departamental.
El violento ataque ocurrió en el Parque Recreativo Natural En el Paraíso, donde las víctimas fueron llevadas con el engaño de concretar la transacción.
Investigadores señalan que el único sobreviviente, Francisco Javier Cano González y sus acompañantes dejaron su vehículo en el parque recreativo y abordaron una camioneta con los supuestos vendedores del oro, sin imaginar que estaban siendo conducidos hacia una ejecución.
Una vez en el lugar, los tres fueron reducidos, atados y atacados a tiros. Los criminales huyeron con una importante suma de dinero en efectivo, cuyo monto aún no fue determinado por las autoridades.
Cano González sobrevivió al ataque pese a recibir un disparo en el cuello. Logró pedir ayuda y fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Itapúa, donde permanece internado.
La Policía Nacional investiga el caso como un presunto robo agravado con resultado de muerte y sospecha que la supuesta negociación fue utilizada como anzuelo para atraer a las víctimas.
Las víctimas habían llegado con un vehículo Voxi hasta el minizoológico Juan XXIII de Encarnación, donde subieron a un automóvil Cherokee, de color blanco.
Allí le estaba esperando Fernando Barrionuevo, de nacionalidad española, aparentemente en compañía de su hijo.
Las tres víctimas fueron llevadas hasta una vivienda alquilada por el ciudadano español dentro del Parque Recreativo Nacional En el Paraíso, en el barrio Santa María, y ahí recibieron disparos de arma de fuego.
Los dos cuerpos de los ejecutados estaban totalmente maniatados con precintas y cinta de embalaje. Uno de los hombres recibió ocho disparos y el otro un balazo en la boca.
Las investigaciones policiales refieren que el vehículo Cherokee al mando del ciudadano español salió raudamente del parque ecológico y fue perseguido por la Policía Nacional.
El español ingresó a una vivienda ubicada en el barrio La Azotea de San Juan del Paraná, y allí fue detenido con su hijo, por orden del fiscal Néstor Alonso.

