La subida de las aguas del Paraná se hace sentir en cuatro departamentos.
La crecida del río Paraná afecta de manera crítica a 4.253 familias en los departamentos de Itapúa, Misiones, Alto Paraná y Ñeembucú, de acuerdo con los últimos reportes oficiales de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN). Del total de damnificados, un grupo de 1.988 familias ya fue evacuado hacia refugios temporales y zonas más elevadas, mientras que 1.369 han recibido asistencia básica.
Sin embargo, las autoridades advierten que 2.672 hogares permanecen a la espera de ayuda, en medio de un escenario logístico complejo.
Alto Paraná se posiciona como el territorio más golpeado por la riada, concentrando severos daños en distritos como Ciudad del Este, Presidente Franco, Hernandarias, Minga Guazú y Juan E. O’Leary. Le sigue en nivel de impacto el departamento de Ñeembucú, donde el avance del agua dejó aisladas a numerosas comunidades en Cerrito, Mayor Martínez, Villalbín y General Díaz. De igual modo, vastas zonas agrícolas y urbanas de Itapúa y Misiones sufren las consecuencias del anegamiento.
Pese a que el cauce del río experimentó un leve descenso en los últimos días, los especialistas aclaran que la tregua podría ser temporal debido a la inestabilidad atmosférica que persiste sobre la región. El director de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo, advirtió que el sistema frontal previsto a partir de hoy dejará acumulados de hasta 150 milímetros de lluvia en la cuenca del Paraná.

