La auditoría realizada en el hospital central del Instituto de Previsión Social (IPS) en el caso de Braulio Vázquez revela una serie de demoras, falta de protocolo y previsión ante fallos técnicos que condujeron al fallecimiento del paciente, señala el informe proveído por la Superintendencia de Salud.
La auditoría se ordenó el pasado 29 de enero, luego de que compañeros y familiares del hombre de prensa denunciaran que el asegurado falleció esperando ser sometido a un cateterismo tras un infarto, por falencias en la atención y en el equipo médico.
“Nos basamos en todas las declaraciones y entrevistas que le hicimos a una gran cantidad de personal de servicio; médicos, enfermeras, de distintos servicios involucrados en todos los procesos”, señaló el doctor Roberto Melgarejo, superintendente de Salud, en comunicación con la 1020 AM. Una de las conclusiones dice que en la verificación in situ aparecieron 22 minutos después los médicos. “Posterior al hecho, hicimos una visita relámpago. Alrededor de las 21:30 fueron los auditores a verificar, mirar los equipos y conversar y los médicos no se encontraban”, refirió.
Ante esta ausencia, los responsables de enfermería que se encontraban de turno convocaron al servicio a los especialistas. “Las enfermeras llamaron a los médicos de guardia, quienes aparecieron 22 minutos después, diciendo que estaban cenando”, confirmó Melgarejo.
“Nosotros no podemos decir ni tapar algo sobre lo que no tenemos cien por ciento de certeza. Pero, narramos y mostramos paso a paso los hechos objetivos que encontramos”, aseguró.
También se confirmó el faltante de insumos para el procedimiento correspondiente, debiendo ser adquiridos por los familiares, y fallas técnicas reiteradas del equipo de Hemodinamia.

