La lucha contra la desnutrición infantil constituye uno de los compromisos más complejos para gobierno de Santiago Peña, más aún luego de la herencia dejada por la administración de Mario Abdo Benítez, donde se recortó el presupuesto destinado para dar continuidad a los programas de nutrición. La Dra. Laura Mendoza, extitular del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN), explicó que se contaba con un recurso superior a los G. 120 mil millones antes de los recortes.

Explicó para “Arriba hoy”, por GEN y Universo 970 AM/Nación Media, que el fondo era destinado al Programa Alimentario Nutricional Integral (PANI). En su ejecución inicial llegó a 45 distritos para luego extenderse a 243 ciudades del país, observándose resultados inmediatos como la reducción de 15 al 7 por ciento de la tasa de desnutrición crónica; no obstante, con la pandemia del covid-19 se descontinuaron ciertos controles afectando el alcance del programa.

“Además, hubo una disminución importante en su presupuesto, lo que implica llegar a una menor cantidad de beneficiarios. De casi 120.000 beneficiarios que teníamos en el 2017, quedamos a solo 85.000 a la fecha, se perdieron muchos beneficiarios, niños con desnutrición o en riesgo; ahora se necesita volver a ampliar los recursos porque se llegó a recortar casi G. 30.000 millones”, lamentó la experta.

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Apuntó también a que se genere un mejor sistema de fiscalización y control, teniendo en cuenta que PANI quedó en poco más de G. 85.000 millones presupuestados; si bien con apoyo parlamentario se logró un leve incremento de G. 20.000 millones, la extitular de la INAN manifestó que aún existe mucho rezago por las dificultades actuales, la cantidad de beneficiarios que fue en aumento y el desplazamiento ejercido sobre el programa.

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