• POR CAROLINA VANNI/ NADIA MONGES
  • Enviadas Especiales.

El miércoles de la semana pasada dece­nas de chiquitungue­ros partieron de Asunción rumbo a Salta, República Argentina, con el objetivo de tener un encuentro cercano con la Virgen Madre del Inma­culado Corazón Eucarístico de Jesús, más conocida como la Virgen del Cerro.

En una de las jornadas, tras el rezo del rosario, se hizo la ora­ción de intercesión, que está a cargo de María Livia, actividad que se hace todos los sábados y se extenderá hasta noviem­bre. Los peregrinos paragua­yos pidieron por la canoniza­ción de María Felicia de Jesús Sacramentado. Como es cos­tumbre, antes de estar frente a frente con la vidente, los fie­les aprovechan para ingresar a la ermita donde está la ima­gen de la Virgen. En el camino, los promeseros depositan las cartas en los buzones y dejan los rosarios en uno de los árbo­les ubicados frente al pequeño santuario.

El jueves, los peregrinos cono­cieron la ciudad de Purma­marca, Jujuy, una ciudad que forma parte de la Quebrada. El impresionante paisaje del cerro de los siete colores impresionó a todos, así como la rica artesanía y gastronomía de este pequeño pueblo.

Al día siguiente, el viernes, los peregrinos conocieron los principales templos de Salta capital, donde las iglesias sobresalen por su particular belleza interior y arquitectó­nica. Asimismo, los visitantes aprovecharon para realizar compras del convento de las carmelitas descalzas, quienes venden la imagen de la Virgen del Cerro y numerosos objetos de piedad y devoción.

Para acceder al convento, uno de los tradicionales sitios de Salta, los peregrinos necesa­riamente deben armarse de mucha paciencia, en vista a la larga cola que se mueve lenta­mente. La jornada del sábado fue la más esperada e intensa para todos, debido a que se tra­tada de un día de ayuno en el Cerro de las Apariciones y la oración de intercesión de la vidente María Livia Galiano.

EL SÁBADO

La actividad del sábado arrancó temprano y concluyó casi a la noche, debido a la gran cantidad de peregrinos que llegaron desde distintos pun­tos del continente, confiados en obtener la mediación de la Virgen. Una de las particula­ridades de la jornada es el rezo del rosario al medio día, hora en que según María Livia, la Virgen baja acompañada de su hijo, de santos y ángeles para dar un abrazo a cada uno de los peregrinos.

Esta jornada estuvo cargada de emoción, ya que mucha gente cayó en descanso, en especial a la hora de la oración de interce­sión. Todos salieron “livianos” y llenos de gracia por la expe­riencia que vivieron.

La peregrinación concluyó con una multitudinaria misa cele­brada en el Estadio Delmi. El estadio quedó pequeño para la cantidad de delegaciones que llegaron para este fin de semana desde Chile, Uruguay, de otros puntos de la Argen­tina, y un importante grupo de Paraguay.

Es que fue la última conferen­cia brindada por la vidente, María Livia Galiano, quien de este modo cierra el calenda­rio de conferencias mensuales de este año. Además, ayer fue un día especial debido a que en Argentina se celebró el Día de las Madres. Es por ello que al concluir la misa y comenzar la conferencia, María Livia felicitó a todas las madres, en nombre de la Virgen María.

FERIA

Una vez al mes y en coinci­dencia con la conferencia de María Livia se realiza una importante feria de artesa­nía en cuero, hilo, lana, teji­dos, comidas típicas, alfajores, vinos, quesos, productores de salames y otros. Los peregri­nos, al salir de la conferencia, pueden encontrar más 400 puestos, con distintos tipos de artículos, muchos relaciona­dos a la Virgen del Cerro. Este momento es aprovechado por los artesanos para vender, en vista que mucha gente llega a la conferencia ofrecida por la vidente.