Tras la beatificación de María Felicia Guggiari Echeverría –más conocida como Chiquitunga– no solo quedará el arduo trabajo para lograr la santificación –previo milagro luego de su beatificación–, sino además se avanzará en el proyecto de construcción de un santuario para la beata paraguaya, quien de esta forma se convierte en la primera mujer en llegar a ocupar un sitio tan importante dentro de la jerarquía de la Iglesia Católica en nuestro país.
La hermana Maura de la Madre de Dios, carmelita descalza, explicó que existe un ambicioso proyecto que pretende la construcción de un gran santuario, un sitio de atención integral para los fieles que no solo será un lugar de veneración a la futura beata, sino además un espacio en el que los religiosos de la congregación puedan ayudar espiritualmente a quienes recurran a este sitio.
EL SITIO
Aunque no quiso adelantar mucho al respecto, la hermana Maura indicó que existen ofrecimientos de los posibles lugares donde se puede erigir el templo. Sin embargo, indicó que en su momento el Arzobispado será el encargado de brindar los detalles y la información correspondiente al respecto.
Explicó que la idea es tener un santuario nacional, así como lo tienen en Chile para Santa Teresa de los Andes.
“ Queremos tomar los ejemplos de la región, que es lo más cercano que tenemos y hacer algo parecido”, aseguró. Este templo también servirá para albergar en su interior el gran retablo de rosarios y el retrato de Chiquitunga que fue elaborado por el artista plástico Koki Ruiz.
“La idea justamente de Koki es esa, que ese trabajo pueda formar parte del santuario de Chiquitunga”, aseguró la hermana Maura.
ENCARGADA
La hermana Maura es la encargada dentro del convento de las Carmelitas Descalzas de todo lo relacionado a Chiquitunga. De hecho, fue quien se encargó de transcribir todos los escritos de la futura beata y controlar, hoja por hoja, que lo transcrito sea aquello que Chiquitunga quería decir. “Hubo párrafos que quedaron sin transcribir debido a la duda de que no sabíamos qué decía y para evitar que se copie algo que ella no escribió”, indicó al respecto. Existen alrededor de 4.000 hojas –entre diarios íntimos, cartas, poesías y otros materiales– que fueron escritos por la futura beata.
Todos estos documentos fueron utilizados para la causa a fin de demostrar la vida ejemplar de esta mujer que nació en Villarrica el 12 de enero de 1925 y que falleció en Asunción el 28 de abril de 1959.

