- POR CAROLINA VANNI
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Uno de los momentos más emotivos y esperados en el marco de la festividad de la Inmaculada Concepción es la llegada de la medianoche y con ella los fuegos artificiales, que iluminan plenamente el Santuario y el cielo por al menos cinco minutos de forma ininterrumpida.
Este espectáculo es acompañado con cánticos y rezos desde la explanada y con las luces de los celulares que inmortalizan el juego de colores, acompañados de cuatro reflectores, ubicados en cada costado a lo alto del santuario.
Este evento se realiza detrás de la explanada del santuario hace unos cinco años, ya que antes se hacía a dos cuadras, en las inmediaciones del colegio Cristo Rey. Los fuegos artificiales fueron donados por el señor Francisco López, quien hace el ofrecimiento en honor a su madre.
La detonación de los fuegos artificiales fue seguida por miles de peregrinos no solo desde la explanada, sino además en los alrededores del templo, en las plazas, calles aledañas e inclusive desde otros sitios de la ciudad. La primera pirotecnia fue detonada exactamente a la medianoche y a partir de allí el cielo caacupeño se iluminó con distintos colores.
Los que conocen de este espectáculo llegan siempre con antelación a fin de disfrutar del show de luces, que va acompañado con la luminaria de miles de peregrinos que prenden velas a la espera de la medianoche y la elevan a lo alto en ofrenda a la Virgen por las gracias recibidas.

