Durante el año 2025, el servicio de Neonatología del Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) registró un total de 3.710 bebés atendidos en la prueba de otoemisiones acústicas (OEA). La atención se realiza de lunes a viernes en horario matutino, con un promedio de 200 a 300 bebés evaluados por mes, según informó la previsional
Este control se realiza de manera rutinaria a todos los recién nacidos próximos al alta hospitalaria, como parte de una estrategia fundamental para la detección temprana de posibles alteraciones auditivas. Las otoemisiones acústicas constituyen una prueba auditiva objetiva que permite evaluar el funcionamiento de la cóclea, específicamente de las células ciliadas externas del oído interno.
“Esta prueba nos permite identificar de forma precoz cualquier alteración auditiva, incluso antes de que existan signos visibles. Detectar a tiempo marca una diferencia enorme en el desarrollo del lenguaje y la comunicación del niño”, explicó la licenciada Jenny Casamada, fonoaudióloga del Hospital Central del IPS, en una nota de prensa.
El procedimiento consiste en la colocación de una pequeña sonda en el oído del bebé, mientras un dispositivo registra las respuestas que produce la cóclea ante estímulos sonoros específicos. Se trata de una evaluación breve, indolora y de alta sensibilidad, ideal para su aplicación en la etapa neonatal.
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Factores de riesgo
En aquellos recién nacidos que presentan factores de riesgo audiológico, se aplica un protocolo de seguimiento que contempla una segunda y, de ser necesario, una tercera evaluación mediante otoemisiones acústicas. El objetivo es garantizar una detección oportuna de cualquier grado de hipoacusia y facilitar la derivación temprana para estudios diagnósticos y tratamiento especializado.
La población evaluada corresponde principalmente a recién nacidos y lactantes de hasta seis meses de edad, etapa clave para intervenir de manera temprana y favorecer un desarrollo neurosensorial adecuado. “Detectar a tiempo no solo mejora el pronóstico, sino que permite acompañar a las familias desde el inicio, brindándoles información, contención y las herramientas necesarias para un abordaje integral”, puntualizó Casamada.
La evaluación de otoemisiones acústicas se lleva a cabo en el Servicio de Neonatología, dependiente del Departamento de Pediatría, bajo la coordinación de la doctora Cristina Ghezzy, la doctora Gloria Rivero y el equipo de fonoaudiología integrado por las licenciadas Jenny Casamada y Ailén Cortázar.