El sector maderero paraguayo no solo cerró un año de crecimiento, sino que proyecta una expansión estratégica hacia mercados nuevos, con especial foco en Asia y Medio Oriente, según destacó Manuel Jiménez Gaona, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama).

El presidente del gremio explicó a La Nación/Nación Media que el objetivo ya no es realizar ventas aisladas, sino construir relaciones comerciales sostenidas en el tiempo, basadas en la capacidad del país de ofrecer volumen, calidad y continuidad en el suministro de madera.

En ese marco, durante 2025 se avanzó en contactos con países como Japón, Israel, y Emiratos Árabes Unidos, mercados que presentan una alta demanda de productos forestales. Un hito relevante fue la visita, en el marco de la Expo Madera 2025, de una comitiva de la empresa maderera más importante de Japón, interesada en adquirir eucalipto paraguayo y analizar directamente la producción local.

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“Seguimos en conversaciones y el interés se mantiene”, señaló Jiménez, destacando que Japón es uno de los mayores consumidores de madera a nivel global.

Manuel Jiménez Gaona, titular de la Fepama. Foto: Gentileza

Desafíos

No obstante, el crecimiento del sector enfrenta desafíos estructurales que deberán resolverse para sostener su expansión. Uno de ellos es la falta de créditos específicos para la actividad forestal, que por su naturaleza requiere plazos largos y esquemas de pago diferidos, distintos a los del sector agrícola o ganadero tradicional.

Otro punto clave es la infraestructura logística. Desde el gremio proponen el desarrollo de una “ruta forestal”, especialmente sobre la ruta PY08, preparada para camiones de alto desempeño. La logística representa actualmente entre el 50 % y 60 % de los costos de un emprendimiento forestal, por lo que contar con rutas adecuadas es considerado estratégico para mejorar la competitividad.

En paralelo, la capacitación de mano de obra aparece como uno de los grandes retos. El sector reconoce una escasez de personal especializado, aunque destaca que la empresa privada comenzó a invertir en formación, acompañada por la incorporación de nuevas tecnologías. Hoy, los aserraderos modernos ya utilizan mediciones láser y sistemas avanzados, que permiten un mayor aprovechamiento de la madera y mayor eficiencia productiva.

Con plantaciones en expansión, mercados internacionales en la mira y una industria en proceso de modernización, el sector maderero paraguayo se perfila como uno de los pilares del desarrollo productivo, siempre que logre alinear financiamiento, infraestructura y capital humano a su ritmo de crecimiento.

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