Un hombre condenado por la violación y homicidio de una mujer fue ejecutado mediante inyección letal ayer en el estado de Tennessee, en el sur de Estados Unidos. Harold Nichols, de 64 años, fue declarado muerto a las 16:39 en una prisión estatal de Nashville.
Sus últimas palabras fueron: “A las personas a las que hice daño, lo siento. A mi familia, sepan que los amo. Sé para dónde voy. Estoy listo para ir a casa”, indicó el Departamento Correccional de Tennessee. Nichols fue condenado a muerte por la violación y el asesinato en 1988 de Karen Pulley, una estudiante universitaria de 20 años.
Nichols, quien confesó haber atacado a varias mujeres más, fue el segundo asesino convicto ejecutado esta semana en Estados Unidos.
Mark Geralds, de 58 años, fue ejecutado con inyección letal en Florida el martes. Había sido condenado por el asesinato en 1989 de Tressa Pettibone, de 33 años, a quien golpeó y apuñaló hasta morir en su casa. En Florida se han realizado 18 ejecuciones este año, más que en cualquier otro estado de Estados Unidos. Ha habido cinco en Alabama y cinco más en Texas.

