Juan Carlos Dos Santos G.
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En una extensa entrevista concedida a La Nación/Nación Media, Badreddine Abd El Moummi, embajador del Reino de Marruecos, quien ya lleva más de 8 años en Paraguay como representante de Su Majestad, Mohammed VI, expone el trasfondo histórico, la situación actual y la proyección futura del Sahara Occidental, un conflicto con impacto regional y de creciente interés para la diplomacia paraguaya.
A lo largo de la conversación, el diplomático marroquí abordó tres ejes centrales:
El contexto histórico del conflicto, la situación actual más los avances impulsados por Marruecos, y la proyección futura del territorio.
El origen del conflicto: una disputa prolongada y politizada
Según explicó el embajador, la cuestión del Sahara Occidental no puede entenderse sin su contexto histórico, marcado tanto por el proceso de descolonización como por intereses geopolíticos externos actuales.
- “Por su posición y por su historia, Marruecos vivió una situación diferente al resto de los países de la región. Tras los acuerdos de Algeciras, en 1906, el país sufrió la división de su territorio en cuatro zonas, el norte y el sur, controladas por España, el centro por Francia y la zona noroccidental tomó un estatus internacional a cargo de 12 potencias europeas. Esa era la situación del país cuando oficialmente comenzó a ser ocupada”.
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La diferencia con el Sahara Occidental
- “Sin embargo, la situación del Sahara fue algo diferente, pues España la comenzó a ocupar antes de 1912 pero no pudo tener el control total hasta 1936 cuando con la ayuda de Francia, lograron hacerse de todo el territorio del Sahara marroquí. Es un resumen muy breve de como inició a perder territorio Marruecos.
Aunque en 1950 comenzamos a negociar y a recuperar territorios, primero con Francia y luego con España, en 1958 y otra parte en 1969. Finalmente, en 1975 llegamos a un acuerdo para la salida definitiva de los españoles del Sahara y con eso culmina la descolonización de Marruecos”, explica.
Argelia, parte interesada en continuidad del conflicto
Uno de los puntos más directos de la conversación fue la postura marroquí sobre Argelia, señalada por el embajador como “la verdadera parte interesada” en mantener vivo el conflicto.
Abd El Moummi recordó que Marruecos sostiene una continuidad histórica sobre ese territorio y que, tras la salida de España, se abrió un conflicto político donde Argelia desempeñó un rol determinante al financiar y promover al Frente Polisario, una agrupación separatista que busca la independencia de esa región de Marruecos, pero con otra finalidad.
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Planteamiento que no corresponde
De acuerdo a la visión marroquí, el reclamo del Polisario por una independencia absoluta es un planteamiento que no corresponde a la realidad histórica ni geográfica, sino que se inscribe dentro de una estrategia argelina para proyectarse hacia el océano Atlántico, algo que Argelia no posee hoy.
- “Durante todo el proceso de descolonización, ninguna entidad, ninguna potencia ni otro más que Marruecos, reclamaba el territorio de Sahara Occidental.
El grupo separatista (Frente Polisario), se creó dos años antes de que Marruecos recuperase el territorio. No existía ningún grupo antes de eso. Fueron creados por Argelia.
Ellos no quieren a su lado a un vecino fuerte y Marruecos siempre ha sido fuerte. Argelia ha estado bajo dominio francés por alrededor de un siglo, a diferencia de Marruecos, a quienes los franceses consideraban un protectorado.
La ayuda de Marruecos a Argelia
Francia nunca pensó que un día iba a salir de Argelia, pero nuestros vecinos lo consiguieron y con ayuda de Marruecos. Lastimosamente, Argelia ha optado por buscar separar, dividir o fragmentar a Marruecos.
Por eso se creó el grupo separatista e inició una ofensiva diplomática en el resto de los países africanos para que reconozcan al Sahara Occidental como un país independiente. De ahí viene esta guerra diplomática con ellos.
Marruecos llevó el problema a las Naciones Unidas y en primera instancia, la solución pasaba por un referéndum. Finalmente, la propia Naciones Unidas decidió en el año 2000, que será “inaplicable”.
Tribus nómadas
El diplomático explica que las razones eran varias, una de ellas era que las tribus que viven en parte del Sahara eran nómadas y eso complicó la identificación de quienes tenían o no derecho a votar en la consulta y no se llegó a ningún acuerdo.
- “Las Naciones Unidas buscan una solución política y pide a las partes que presentan propuestas. Marruecos presentó un plan de autonomía a partir de conversaciones con los habitantes y los líderes. Tres años nos llevó preparar un plan que tenía el visto bueno de otros países. En el 2007 presentamos ante las Naciones Unidas una propuesta de solución al diferendo creado artificialmente por Argelia.
Marruecos nunca ha negociado su soberanía y solo negociamos la estabilidad que ponga fin a un conflicto que amenaza a la región. En 1975 la cuestión de soberanía fue zanjada y no hay nada que se tenga que negociar en ese aspecto”, relata claramente.
Presente: avances, inversiones y una visión de estabilidad
El embajador describió la situación actual como un escenario en el que Marruecos “ha tomado la iniciativa”, con proyectos de infraestructura, desarrollo económico y un plan de autonomía considerado por numerosos países como una solución política realista, viable y estable.
- “Ellos saben (tanto el Frente Polisario como Argelia), que la independencia es imposible, porque para Marruecos es una cuestión de existencia, pero ellos insisten en llevar a cabo una guerra de desgaste contra nosotros. Buscan debilitar y fragmentar a Marruecos.
Buscan crear un estado satélite de Argelia, por dos motivos, para cortar el vínculo africano de Marruecos y para que ellos puedan tener una salida al Océano Atlántico. Necesitan tener una salida y aunque Marruecos ya ofreció esto, no aceptan".
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Comunidades autónomas existen en varios países
Comparó la propuesta presentada como la misma situación que viven algunas zonas en España o en Suiza, con regiones autónomas que gestionan toda su administración, pero la soberanía la ejercen los Estados (seguridad, política exterior, moneda, etc).
- “Sahara Occidental está siendo apoyada con recursos no solo por parte de Marruecos, sino que muchos países trabajan con nosotros para ayudar a esa región.
Hoy, las dos terceras partes de los países de las Naciones Unidas, ven de manera favorable el planteamiento de la autonomía, incluso muchos de ellos cambiaron de postura al descubrir la manipulación de Argelia.
Son 23 países europeos, además de 3 miembros del Consejo Permanente, entre ellos Estados Unidos, que apoyan el plan de autonomía, incluso el presidente de Francia dijo que el presente y el futuro del Sahara Occidental solo puede ser considerado dentro de Marruecos. Aunque no digan nada, también Rusia y China tienen una mirada favorable”.
Polo económico y logístico
El diplomático destacó que el Sahara Occidental está experimentando un proceso de modernización y desarrollo consistente con la estrategia del gobierno marroquí, que busca convertir a la región en un polo económico y logístico de relevancia continental.
Incluso Marruecos está trabajando en una actualización del plan de autonomía, teniendo en cuenta los cambios que se han dado en los últimos años en esa parte del mundo y planea un nuevo modelo de desarrollo para las provincias y también para el Sahara Occidental.
Situación incomprensible
La situación se torna incomprensible, pues Marruecos ha invitado innumerables veces a su vecino, a trabajar en conjunto para el desarrollo no solo del Sahara Occidental, sino de ambos países en concreto.
-“Nos obliga a actualizar la propuesta para presentar de nuevo a la ONU. Su majestad el rey Mohammed VI dio un discurso invitando al presidente de Argelia para superar todas las diferencias entre los dos países y aprovechar el momento internacional muy importante para la región.
Es hora de poner fin al sufrimiento de las personas que están viviendo como refugiados en Tinduf, Argelia y es momento de restablecer la paz en la región, que todos sabemos es muy inestable”.
El representante diplomático fue enfático al afirmar que Marruecos está construyendo condiciones irreversibles de estabilidad en el Sahara Occidental. La visión del gobierno marroquí apunta a un futuro con infraestructura portuaria, corredores económicos y ciudades plenamente integradas al desarrollo nacional.
Futuro: estabilidad, desarrollo y cooperación internacional
Durante la entrevista, el embajador profundizó en los lazos políticos entre Marruecos y Paraguay, destacando que es uno de los países latinoamericanos que ha demostrado coherencia y claridad en su posición internacional respecto a la integridad territorial marroquí.
Una de las revelaciones más importantes fue la intención del gobierno paraguayo de estudiar la posibilidad de abrir un consulado en el Sahara Occidental, decisión que Marruecos considera estratégica por el creciente nivel de inversiones y proyectos en esa región.
Gesto diplomático y estratégico del gobierno paraguayo
Según el Abd El Moummi, el eventual consulado no solo simbolizaría un gesto diplomático, sino también un paso para que Paraguay pueda insertarse en dinámicas económicas emergentes, incluyendo infraestructura, comercio y logística hacia África Occidental.
Para Paraguay, ese escenario representa una oportunidad para fortalecer su presencia en ese continente, diversificar vínculos internacionales y acompañar un proceso de transformación con impacto en comercio, logística y diplomacia y para Marruecos, la puerta de entrada para acuerdos regionales como el Mercosur, además de ampliar su presencia en Sudamérica.

