El actor mexicano Eugenio Derbez (63) conocido por dar vida al querido personaje de Burro en las versiones latinas de la película Shrek, ha revelado que su participación en la quinta entrega está en riesgo. En una entrevista con la tiktoker Gaby Meza para “Hablando de Cine Con”, el actor y comediante explicó que está en medio de negociaciones con DreamWorks Animation, para tener libertad creativa.
Derbez exige poder adaptar el guion al público latinoamericano, tal como lo hizo en las entregas anteriores, una demanda que podría no ser aceptada por los nuevos ejecutivos de la productora. “Hay un dilema, estoy en pláticas con ellos... Ya no están los que me conocieron, los que sabían mi valor como latinoamericano”, comentó.
Luego, el actor señaló que en sus adaptaciones para Shrek tomó varias referencias de la cultura latina, dejando de lado el guion original, y justamente esa libertad creativa hizo que el personaje de Burro sea un hito en el doblaje latinoamericano. Con sus frases como: “Por que toy solito, no hay nadie aquí a mi lado”, “Más, más, más y a trotar y a trotar”, “Fue horrible, fue horrible”, “¿Ya merito?”, entre otros.
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“No lo voy a hacer”
El comediante también expresó su preocupación por la posibilidad de que DreamWorks le impida realizar las adaptaciones necesarias. “Hay un gran riesgo porque conozco a los gringos, y a la hora que yo diga que voy a adaptar la película, podrían decir que no. Si me piden que lo diga como está escrito, no lo voy a hacer”, afirmó.
Esta posibilidad ha generado inquietud entre los seguidores de Shrek, quienes consideran que la voz y el estilo de Derbez son un elemento circunstancial para la película. DreamWorks Animation no ha emitido una declaración oficial respecto a las condiciones establecidas por Derbez. Cabe mencionar que Shrek 5 está programada para estrenarse el 1 de julio de 2026 y por ahora, queda esperar si se logra un acuerdo entre el actor mexicano y la productora.
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“Toy Story 5”: ¿qué harán los juguetes para niños ante las pantallas?
¿Qué papel tienen los juguetes en la era de las pantallas y los videojuegos? En “Toy Story 5”, Buzz Lightyear, Woody y Jessie se enfrentan a este fenómeno, que amenaza con destruir la imaginación de los niños, en una nueva entrega de la saga que cuenta con las voces de Bad Bunny y Penélope Cruz. Tras haber tratado por encima el tema en “Toy Story 4”, Pixar quiso situar la cuestión de la tecnología y de su papel cada vez mayor en el centro de este nuevo capítulo, que se estrena esta semana en España y Latinoamérica.
“Muchos padres, como en la película, se dicen: ‘mi hijo se está quedando atrás con respecto a los demás y tengo que iniciarlo en las nuevas tecnologías‘. Y creo que actualmente hay muchas preguntas sobre este tema. Quizás deberíamos bajar el ritmo", dice a AFP el director creativo de los estudios Pixar, Pete Docter.
En esta quinta entrega, Bonnie es una niña con una imaginación desbordante, pero a la que le cuesta hacer amigos. La vaquera Jessie, su muñeca preferida, tomó las riendas en la habitación desde la marcha de Woody, que se fue a ocuparse de otros juguetes abandonados para ayudarlos a encontrar una segunda vida.
Superpoder
Con la ayuda de Buzz Lightyear y de los demás juguetes, se propone como misión ayudar a Bonnie a hacer nuevos amigos. Hasta el día en que aparece Lilypad, una pantalla interactiva con la que Bonnie puede jugar y conversar con los compañeros de su clase de danza. La niña se aleja entonces de sus viejos juguetes y ve cómo su imaginación se va reduciendo.
“Somos la única especie capaz de imaginar algo que no está justo delante de nosotros. De alguna manera, lo estamos desperdiciando. La atención es probablemente el recurso más escaso del que disponemos, y nos vendría muy bien ser un poco más conscientes de ello”, explica Docter.
El cineasta cuenta que desarrolló parte de su creatividad durante los largos y aburridos conciertos en la iglesia a los que asistía de niño, que le obligaron a ponerse a dibujar e imaginar historias.
La película parte también de “un deseo de recordar a todo el mundo el superpoder al que tenemos acceso gracias a nuestra imaginación. Es mágico, puede que no recuerdes que tienes acceso a él, pero así es”, afirma la productora de la película, Lindsey Collins.
En “Toy Story 5”, los niños están como hipnotizados por la luz azul de sus tabletas, y los adultos parecen esclavos de sus teléfonos.
Invitados de lujo
Desde el principio de la saga, las películas cuentan con numerosas estrellas que prestan su voz a los personajes, como Tom Hanks, Joan Cusack o Keanu Reeves. Esta vez, entre los nuevos fichajes, figuran el cantante puertorriqueño Bad Bunny y la actriz española Penélope Cruz.
Bad Bunny presta su voz al juguete llamado Pizza con gafas de sol, “cool y misterioso”, que forma parte de un pequeño grupo de juguetes olvidados en una casita abandonada en el jardín, según precisó Disney. La estrella puertorriqueña está presente tanto para la versión original en inglés como para el doblaje en español.
Cruz por su parte también hace un cameo en la entrega, dando la voz a Flamenco, un pobre juguete del que se olvidan con la llegada de la tecnología.
Otra invitada de lujo para esta entrega es la cantante Taylor Swift, gran fan de la saga, que compuso el tema “I knew it, I knew you” para la banda sonora. “Siempre soñé con poder escribir para estos personajes a los que adoro desde que era una niña de 5 años viendo la primera película de ‘Toy Story’”, escribió la artista en Instagram.
Fuente: AFP.
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Director de “Arco”: “Pixar o Disney, les encantaría hacer películas así”
- Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
Ugo Bienvenu habla despacio, como si todavía no terminara de entender todo lo que le ha ocurrido en el último año. El ilustrador, autor de cómic y director francés, convertido hoy en una de las grandes figuras emergentes de la animación europea, se mueve por Cannes con la sensación de estar cerrando un capítulo gigantesco de su vida. Uno que comenzó hace tiempo en circuitos alternativos, entre videoclips y novelas gráficas, y que terminó desembocando en Hollywood, en la carrera de los Oscar y en una nominación frente a gigantes de la industria mundial.
Antes de llegar ahí, Bienvenu ya era una referencia visual para toda una generación gracias a trabajos como Fog, el videoclip realizado para el dúo francés Jabberwocky. Aquella pieza, melancólica y futurista, terminó definiendo gran parte de su identidad artística: personajes vulnerables, atmósferas suaves y una ciencia ficción profundamente humana. Después llegarían sus cómics, sus ilustraciones y finalmente Arco, la película que lo cambió todo.
El filme se convirtió en una de las grandes revelaciones del cine de animación francés, ganó el Cristal al mejor largometraje en Annecy y acabó entrando en la carrera de los Oscar a mejor película de animación, donde compartió presencia con producciones multimillonarias estadounidenses. El contraste todavía le parece irreal. “Fue completamente una sorpresa”, reconoce. “Yo no soy realmente del mundo del cine. No es algo que me fascinara especialmente. Ni siquiera sabía que algo así fuera posible”.
La película llegó además en un momento personal extremadamente delicado. Mientras Hollywood lo absorbía entre proyecciones, campañas y eventos industriales, Bienvenu acababa de tener a su segundo hijo. “Mi hijo tenía seis meses cuando tuve que empezar la campaña de los Oscar”, explica. “Y fue muy duro dejar la casa. Sentía que no estaba en el lugar correcto”.
Lejos de la imagen glamourosa de Hollywood, el director recuerda aquella experiencia como una mezcla extraña entre euforia profesional y agotamiento emocional. “Profesionalmente era increíble”, admite. “Pero personalmente fue muy duro”.
Durante la promoción estadounidense descubrió también algo que terminó marcándolo profundamente: la admiración que muchos profesionales de la industria sentían por la libertad creativa de su película. Según cuenta, varios cineastas de grandes estudios le confesaron cierta frustración respecto al sistema industrial americano. “Todos los comentarios que recibí, incluso de grandes estudios como Pixar o Disney, eran que les encantaría hacer películas así”, recuerda. “Pero que su sistema les impide hacer eso”.
La frase resume buena parte de la posición que ocupa hoy Bienvenu dentro de la animación contemporánea: un cineasta capaz de competir con las grandes producciones sin perder una identidad completamente artesanal y personal. “Ellos tienen muchos más medios que nosotros”, continúa. “Pero esos medios les impiden hacer películas libres. Nosotros tenemos menos medios, pero hacemos películas que ellos querrían hacer”.
Quizá precisamente por eso Unifrance lo ha incorporado al programa “10 to Watch”, la selección anual que identifica a diez talentos franceses llamados a marcar el futuro del audiovisual europeo. Un reconocimiento que llega en el momento exacto en que Bienvenu parece debatirse entre continuar creciendo o regresar a algo más íntimo.
En Cannes, de hecho, no ha vuelto únicamente como director de Arco. Este año participa también como productor de una nueva película presentada en la Semaine de la Critique. Y es precisamente ahí donde siente que el ciclo de Arco empieza a cerrarse. “Siento que ahora sí quedó detrás de mí”, explica. “Cierra un capítulo y abre otro nuevo”.
Ese nuevo capítulo es Adieu monde cruel, dirigida por Félix de Givry, amigo cercano y colaborador creativo habitual de Bienvenu. Ambos desarrollaron sus películas prácticamente al mismo tiempo, produciendo mutuamente sus proyectos. “Mientras él producía la mía, yo producía la suya”, cuenta.
El proceso fue arriesgado desde el principio. Según recuerda, mucha gente les decía que estaban haciendo las cosas de manera equivocada. “Nos decían que no era así como se hacían las películas”, afirma. “Que no era así como se contaban historias. Que no estaba bien”.
Sin embargo, la apuesta terminó funcionando. Dos años consecutivos en Cannes para una productora que apenas había realizado dos largometrajes. “Estamos felices de haber tomado riesgos”, dice. “Tomamos muchísimos riesgos con las dos películas”.
Y añade una frase que parece resumir perfectamente la mezcla de incredulidad y alivio que atraviesa toda su carrera reciente: “Ver que creer en nosotros mismos valía la pena… que no éramos simplemente idiotas o locos”.
Bienvenu habla constantemente de amistad cuando habla de cine. Mucho más que de industria o de estrategia. Esa dimensión humana atraviesa también Adieu monde cruel, película que define como una especie de hermana de Arco. “Es la historia de un personaje que pasa de la sombra a la luz”, explica. “Es como el hermano pequeño de Arco, o el hermano mayor, no lo sé. Pero son películas de la misma familia”. Y remata con otra frase profundamente reveladora sobre su visión artística: “Son películas de reconciliación con lo real”.
En paralelo al reconocimiento cinematográfico, Bienvenu ha desarrollado también una intensa actividad como artista visual. Durante la campaña de premios comenzó a llenar cuadernos con dibujos realizados entre aeropuertos, hoteles y viajes constantes. Aquellos bocetos terminaron convirtiéndose en Futur Intérieur, la exposición que presentó recientemente en la Galerie Martel de París.
“Durante la campaña empecé a hacer dibujos”, cuenta. “Llevaba siempre conmigo un gran cuaderno de bocetos y hacía dibujos que tenía ganas de hacer”. La exposición nació casi accidentalmente. La galería llevaba años proponiéndole realizar una muestra, pero nunca encontraba el momento adecuado. “No tenía nada que proponerles”, explica. “Y entonces empecé esta serie de dibujos y me preguntaron si quería continuarla para exponerla”.
Lo que más le interesaba de ese proceso era precisamente su carácter espontáneo y personal, alejado de cualquier presión industrial. “Era simplemente felicidad y placer”, dice sobre aquellos dibujos.
La necesidad de regresar a ese espacio íntimo aparece constantemente en la conversación. Después de la dimensión gigantesca que alcanzó Arco, Bienvenu parece necesitar distancia respecto a las grandes producciones. “Tengo una idea para el futuro”, reconoce. “Pero ahora mismo todo esto es demasiado grande”.
“Las películas son algo muy grande, y creo que ahora necesito hacer cosas un poco más pequeñas. Necesito hacer cosas más íntimas”. Su reflexión termina alejándose completamente del discurso habitual sobre el éxito cinematográfico. “Hacer películas significa trabajar con muchísima gente”, explica. “Y lo que me gusta de este trabajo es tener amistades, vivir una aventura con personas que quiero”.
Por eso insiste en que antes de volver a dirigir necesita recuperar energía emocional. “Necesito tener la suficiente fuerza para llevar a un equipo conmigo y darles energía”, dice. “Y ahora mismo todavía no tengo esa fuerza”.
Quizá ahí resida precisamente la singularidad de Ugo Bienvenu. Mientras buena parte de la industria audiovisual contemporánea persigue velocidad, expansión y franquicias infinitas, él sigue hablando de cine como algo profundamente humano: una mezcla de amistad, fragilidad, intuición y riesgo. Y precisamente por eso se ha convertido en una de las voces más importantes del nuevo cine de animación europeo.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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“Shrek”, la película que nació como una venganza personal
- Emiliano Cáceres
- Fotos: Gentileza
Mañana 18 de mayo se cumple un cuarto de siglo del estreno original de “Shrek”, película dirigida por Andrew Adamson y Vicky Jenson, escrita por Ted Elliott, Terry Rossio, Joe Stillman y Roger S.H. Schulman, basada en el libro infantil “Shrek!” (1990), del autor William Steig.
Pese a haber sido uno de los principales artífices del renacimiento de Disney, Jeffrey Katzenberg sentía que no recibía el trato que merecía en la compañía y terminó saliendo por la puerta de atrás en un juicio que fue un escándalo mediático.
Tan solo ocho días después de dejar Disney, Katznberg se juntó con el afamado director Steven Spielberg y David Geffen. Entre los tres crearon una nueva compañía, en la que Katzenberg quería llegar a un objetivo que se convirtió casi en una obsesión: derrotar a Disney en su propio terreno. Así nacía Dreamworks Animation.
Existe la teoría de que el villano de Shrek, Lord Farquad, tuvo su diseño basándose en el ejecutivo de Disney Michael Eisener.
EL LIBRO ORIGINAL
Algunos tal vez no lo sepan, pero “Shrek” originalmente era un libro. Fue creado por William Steig, caricaturista, escritor y autor de literatura infantil estadounidense. Fue el 17 de febrero de 1990 cuando salió publicado su libro “Shrek!”. Se trataba de una novela infantil ilustrada cuyo protagonista era un ogro verde, repulsivo y muy temido que sale a recorrer el mundo. Un burro lo lleva a un castillo donde conoce a una ogra igual o más fea que él. Ambos se enamoran y se casan.
El libro fue un éxito y recibió críticas mayormente positivas. Se elogió el hecho de que Shrek es un antihéroe que abraza su fealdad y la integra como parte de su identidad.
Sería en 1991 cuando Steven Spielberg adquirió los derechos de la novela para hacer una adaptación animada en 2D. Inicialmente, contaría con las voces de Bill Murray como Shrek y de Steve Martin como el Burro. Sin embargo, en 1995, Dreamworks finalmente compró los derechos e inició el proceso de adaptación, el cual pasó por muchas modificaciones de guion y reparto de voces hasta llegar a la versión que todos conocemos.
Una de las particularidades más llamativas sobre esta película es que participar en su desarrollo era un castigo.
A finales de los 90, la recién creada Dreamworks estaba apostando su prestigio a la película “El príncipe de Egipto”. Se trataba de una épica bíblica, hecha con animación tradicional y el proyecto “serio” con el que la compañía pretendía ganarse el respeto de la industria animada en general. Mientras tanto, el proyecto de Shrek era visto como “experimental”, “feo” y de bajo presupuesto. Es por eso que casi ningún animador quería trabajar en la película del ogro verde.
EL ÉXITO Y LA CONSUMACIÓN DE LA VENGANZA
Finalmente, con Mike Myers como Shrek, Eddie Murphy como Burro, Cameron Díaz como Fiona y John Lithgow como Lord Farquad, la película “Shrek” se estrenó en Estados Unidos el 18 de mayo de 2001.
El mundo quedó asombrado al ver una sátira a los cuentos de hadas y a las películas clásicas de Disney. La trama se mofaba del sentimentalismo de los cuentos clásicos adaptados por la casa del ratón. Con una recaudación de más de 480 millones de dólares, la película fue un rotundo éxito comercial. Pero, por si fuera poco, también fue aclamada por la crítica debido a su calidad de animación, su trama atrevida y transgresora y su capacidad para encantar a un público de todas las edades: tenía una trama divertida para niños y un mensaje profundo y chistes en doble sentido para adultos.
En la 74.ª edición de los Premios Oscar, se inauguró la categoría Mejor Película Animada. “Shrek” acabó llevándose la estatuilla, venciendo a “Monster Inc.” de Pixar y a “Jimmy Neutrón: El niño genio”, de Nickelodeon.
EL DOBLAJE QUE LATINOAMÉRICA AMÓ
Uno de los aspectos clave de la película para su éxito en esta región fue el doblaje al español. Los protagonistas fueron Alfonso Obregón como Shrek, Eugenio Derbez como Burro, Dulce Guerrero como Fiona y Humberto Vélez como Lord Farquad.
Quien se encargó de adaptar el guion fue Eugenio Derbez, junto a su guionista y colaborador Gus Rodríguez. Metieron modismos y chistes locales, dándole a la película un toque mucho más fresco para los latinoamericanos, haciendo que la historia siga manteniendo su alma en otro idioma.
MÁS QUE UNA PARODIA
La película de “Shrek” se ha convertido en una de las más queridas y recordadas por el público en general. Ha envejecido muy bien, siendo una fuente inagotable de memes en redes sociales y siendo estudiada y analizada por su mensaje. Es considerada la cinta que redefinió el rumbo del cine animado a principios de los 2000. Con una historia muy entretenida para niños, así como mensajes profundos y chistes en doble sentido para adultos y una banda sonora pop, “Shrek” se convirtió en una de las películas más transgresoras de su época.
“Shrek” es mucho más que una parodia de cuentos de hadas, es mucho más que un gran dedo medio a Disney. Al igual que las cebollas, es una historia con muchas capas.
MENSAJE PROFUNDO
Esta película toca temas muy profundos como la autoestima, la autoaceptación, la amistad y, sobre todo, el verdadero amor. Shrek nos cuenta una historia que el día de hoy está más vigente que nunca, ya que habla de la idealización de las relaciones amorosas, de los prejuicios que enfrentamos a diario.
A través de Shrek y Burro, vemos la importancia de la amistad incondicional. Del mismo modo, con Shrek y Fiona vemos una genuina historia de amor, en la que ambos construyen una conexión auténtica, demostrando que el amor no es como en los cuentos de hadas o yéndonos más hacia la actualidad, como en las redes sociales. Ambos se conocen de a poco y van construyendo su vínculo, aprendiendo a aceptarse a sí mismos.
Tras el rotundo éxito de la cinta, en 2004 llegó la secuela, “Shrek 2”, la cual tuvo el mismo éxito comercial y crítico que la primera. En 2007 y 2010 llegaron “Shrek Tercero” y “Shrek para Siempre”, que si bien no gozaron de la misma aceptación que las dos primeras, fueron grandes éxitos comerciales. Posteriormente, tuvimos un spin-off con “El gato con botas”.
A 25 años de su estreno, “Shrek” sigue encantando a grandes y chicos. Muchos que la vieron de niños la volvieron a ver en su edad adulta y comprendieron muchos chistes, así como el mensaje de la película. El legado del gran ogro verde sigue vigente, tanto en memes como en el corazón de quienes crecieron con sus aventuras.
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Disney continúa su lucha contra los prejuicios con “Zootopia 2”
¿Cómo pueden nuestros prejuicios raciales o sociales ser explotados por los poderosos? En “Zootopia 2”, Disney examina esta pregunta para desmontar nuestras ideas preconcebidas, enfrentando a su improbable dúo policial, una coneja y un zorro, al miedo hacia los reptiles. Nueve años después de la primera edición que se llevó el premio Óscar, “Zootopia 2” se sumerge en un universo que le ha valido a Disney ventas por 1.000 millones de dólares en todo el mundo a pesar de, o debido a, esta clara ambición moral.
“Lo que es genial sobre estas películas es que son como fábulas”, dijo a la AFP Byron Howard, uno de los dos directores de la película. “Estos animales son una forma genial para poner un espejo frente a la naturaleza humana y los errores que cometemos”, agregó. Esta entrega invita a sumergirse de nuevo en Zootopia, una metrópolis moderna donde depredadores y presas han aprendido a coexistir sin devorarse entre sí, aunque los estereotipos continúan influyendo en las relaciones.
Judy, la primera coneja en formar parte de la fuerza policial de la ciudad, le demuestra a sus colegas machos, como búfalos, hipopótamos y jabalíes, que ella merece su lugar en el departamento de investigaciones. En su camino, la coneja forja una inesperada alianza con Nick, un zorro solitario cuyo pasado como estafador revela que puede ser un valioso recurso en la fuerza.
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Explotar los estereotipos
Esa amistad incipiente será puesta a prueba cuando una serpiente, una especie prohibida hace mucho en la ciudad, comete un robo durante la gala de celebración del centenario de la metrópolis. Pero cuando llega el momento de arrestar al culpable, Judy descubre que la serpiente cascabel Gary simplemente trata de revelar un secreto para reivindicar el honor de su familia.
“Tenemos muchos conceptos erróneos sobre los reptiles y las serpientes en general”, comenta el co-director Jared Bush. Pero Gary es “el personaje más bondadoso, cálido y vulnerable que hayamos hecho”. A pesar de las objeciones de Nick, Judy deja escapar a Gary y ambos policías se vuelven fugitivos. Entonces comienzan una aventura que los lleva a descubrir cómo los gobernantes de Zootopia han explotado los estereotipos para mantener a los reptiles excluidos de la ciudad.
Como toda pareja dispareja, Judy y Nick chocan constantemente a medida que avanzan hacia el inevitable final feliz. “Tienen formas muy diferentes de ver el mundo”, dijo Howard. “Fue realmente divertido para nosotros ponerlos a prueba y básicamente hacer que se miraran y dijeran: ‘¿Son estas diferencias demasiado para que nuestra alianza tenga éxito?’”.
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Una fábula por la diversidad
Con una banda sonora que incluye pegajosas canciones pop de Shakira, quien también retoma su papel como Gazelle, Disney produjo un cuento que promueve la diversidad, algo que parece estar a contramano con la actualidad. Al igual que la primera entrega, lanzada en 2016 al comienzo del primer mandato de Donald Trump, esta lección sobre convivir choca con la dirección que ha tomado Estados Unidos bajo un presidente que rutinariamente desprecia a los inmigrantes y socava la noción de inclusividad.
Disney, acusada por los conservadores de ser progresista, ha sido objeto de una investigación por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), que está examinando sus prácticas de contratación. Pero para los creadores de “Zootopia”, estos paralelismos con los eventos actuales son simplemente una coincidencia de tiempo para una historia destinada a ser atemporal y que tomó varios años desarrollar.
“Como seres humanos, existe esta tendencia natural a mirar una diferencia en otra persona y preocuparse por ella o tener una opinión al respecto”, dice Bush. “Lo que estamos tratando de decir con esta película es que, sí, esas diferencias existen, pero somos más fuertes gracias a ellas”.
Fuente: AFP.