“El amor está en ver pelis los domingos con vos en mi pecho y con el perro al lado”, “Quisiera saber lo que hiciste conmigo para estar tan loco de amor” y “El amor está en tu abrazo” son algunos de los enigmáticos mensajes amorosos que ofrece una serie de pasacalles que se alzaron en diversos puntos de Asunción, con la misteriosa firma “JyJ”.
Otros carteles rezan: “No intentar no es perder, pero da el mismo resultado”, “Llegaste y cambiaste mi historia, quedate y contémosla toda”, “No me imaginaba que la respuesta eras vos” y “Alguien como vos nunca hubo en mi vida”; esto a pocos días del día de los enamorados, que se celebra cada 14 de febrero.
¿Cuál es la historia de estos pasacalles y quiénes son “JyJ”? ¿Acaso son letras de una canción? Al parecer, la respuesta se puede encontrar en un reciente encuentro entre dos artistas, que fue develado a través de las redes sociales y que anticipa que algo traman en común.
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Se trata de José Viera y Jazmín del Paraguay, quienes, además, repartieron globos rojos en forma de corazones en las calles a los transeúntes quienes fueron invitados a escuchar una colaboración, titulada “Dónde está el amor”, a ser estrenada el próximo viernes 11.
El lanzamiento está producido por la productora InOut, con quien José viene trabajando hace un buen tiempo, y esta vez suman una colaboración de mucho renombre en nuestro país como lo es Jazmín. Aseguraron que se trata de una canción romántica en vista a la fecha de los enamorados e invitaron a dedicar a su persona especial.
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Esta fusión de reggae y pop, ideal para dedicar a las personas importantes de nuestra vida, invita a preguntarnos dónde se encuentra realmente el amor que tanto buscamos, o tal vez ya lo encontramos y lo tenemos con nosotros todos los días y no nos damos cuenta.
El material fue producido, mezclado y masterizado por Luigi Manzoni reconocido artista y productor local. El videoclip fue hecho por Jesús Almada, quien buscan dar el toque internacional a la producción audiovisual como en cada proyecto del artista.
José Viera
En su corta carrera musical, se ha posicionado entre los artistas más escuchados. Innovando en la industria, presenta ideas frescas apuntando a su proyección internacional. Ha compartido escenario con grandes artistas como: Los Ojeda, Alex Ubago, Sebastián Javier, entre otros. Cuenta con el Fan Club activo más grande del país, y un arrastre muy importante en su sueño por conseguir un Grammy para Paraguay.
Jazmín del Paraguay
La niña prodigio oriunda de Pedro Juan Caballero ha recorrido los más grandes escenarios de su país además de viajar de gira por España, Brasil, Argentina y Estados Unidos. Ha sido distinguida y premiada por el Congreso Nacional del Paraguay como niña destacada y por la Secretaría de Políticas Lingüísticas como cultora del idioma guaraní. Su más recientemente trabajo artístico “Y voy cantando” se encuentra disponible en su canal de YouTube y demás plataformas de streaming. La joven artista aspira a mucho más, y sabe que esto es recién el comienzo.
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Jazz in Marciac 2026: el prestigioso festival francés volvió a reunir a las grandes figuras del jazz
- Por David Sánchez, desde Marciac (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
La 48.ª edición de Jazz in Marciac, uno de los festivales de jazz más importantes de Europa, concluyó tras celebrarse del 20 de julio al 5 de agosto en la localidad de Marciac, en la región francesa de Occitania. Durante más de dos semanas, el pequeño municipio del suroeste de Francia volvió a convertirse en un punto de encuentro para miles de aficionados gracias a una programación que combinó leyendas del género, artistas contemporáneos y conciertos gratuitos repartidos por todo el pueblo.
Desde su creación en 1978, el festival ha crecido hasta consolidarse como una referencia internacional del jazz. Cada verano recibe a cientos de miles de visitantes y ofrece una programación que trasciende el escenario principal, con exposiciones, actividades culturales, gastronomía local y el tradicional Festival Bis, dedicado a conciertos gratuitos y al descubrimiento de nuevos talentos.
En esta edición, el cartel volvió a destacar por su equilibrio entre el jazz más clásico y propuestas de otros géneros cercanos. Uno de los conciertos más esperados fue el de Sting 3.0, que inauguró la programación principal con todas las entradas agotadas. También sobresalieron las actuaciones de Pat Metheny, una de las figuras más influyentes del jazz contemporáneo; Diana Krall, que regresó al festival con su inconfundible repertorio; Marcus Miller, con su homenaje a Miles Davis; y Kool & The Gang, que aportó el toque de funk y soul a la recta final del evento.
El festival también reunió a algunos de los nombres más respetados de la escena jazzística internacional, como Samara Joy, Cécile McLorin Salvant, Kenny Garrett, Richard Bona, Roberto Fonseca, James Carter, Ibrahim Maalouf, Anne Paceo, Youn Sun Nah y Émile Parisien, consolidando una programación que mezcló diferentes generaciones y estilos musicales.
Como es habitual, Jazz in Marciac no se limitó a los conciertos nocturnos bajo su emblemática carpa. Las calles y plazas del pueblo acogieron actuaciones gratuitas, exposiciones de arte, actividades culturales y espacios dedicados a la gastronomía de la región de Gascuña, convirtiendo el festival en una experiencia que fue más allá de la música y que reforzó su identidad como uno de los grandes acontecimientos culturales del verano francés.
Tras cerrar su 48.ª edición, Jazz in Marciac confirmó una vez más su posición entre los festivales de jazz más prestigiosos del mundo, manteniendo una fórmula que combina artistas de primer nivel, un entorno único y una fuerte apuesta por la difusión de la cultura y el talento emergente.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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Asaf Avidan recupera el sonido de banda y convence al público francés en Carcasona
- Por David Sánchez, desde Carcasona (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
El regreso de Asaf Avidan al formato de banda ya tiene una parada marcada en rojo. El cantante israelí conquistó el pasado miércoles 29 de julio al público del Festival de Carcasona, en el sur de Francia, con un concierto intenso, elegante y emocional que confirmó que Unfurl abre una nueva etapa en su trayectoria.
Con todas las localidades agotadas en el Théâtre Jean-Deschamps, uno de los escenarios más emblemáticos del país por su ubicación entre las murallas medievales de Carcasona, Avidan presentó un espectáculo muy diferente al que había defendido durante los últimos años con la gira Ichnology, donde actuaba completamente solo.
Del formato íntimo al regreso de la banda
La diferencia se percibe desde el primer minuto. Esta vez apareció acompañado por Raz Stern al piano, Maayan Linik a los teclados y guitarra, Julia Richard al bajo y Ofer Levy a la batería. Cinco músicos sobre el escenario para dar una nueva dimensión a un repertorio que alternó canciones del nuevo proyecto con algunas de las más conocidas de su carrera.
Un repertorio que recorre toda su nueva etapa
El concierto arrancó con Call of the Flow y continuó con I Don’t Know When, Lost Horse, Rock of Lazarus, My Tunnels, Ode to My Thalamus, Different Pulses, A Part of This, The Jail, Bang Bang, The Great Abyss, Serenity, Reckoning Song, Love It, Unfurling Dream y Weaver, separados por dos breves interludios radiofónicos que sirvieron para enlazar los distintos bloques del espectáculo.
Una puesta en escena sin artificios
Lejos de buscar grandes efectos visuales, el protagonismo recayó casi exclusivamente en la interpretación. Avidan apareció vestido con traje, corbata y tirantes, sin tocar ningún instrumento durante la primera canción. Después saludó al público en francés antes de continuar el resto de sus intervenciones en inglés, un idioma que facilitó la comunicación con los numerosos visitantes extranjeros presentes en el festival.
Conforme avanzó la actuación, el cantante dejó la solemnidad inicial para adoptar una actitud mucho más física. Se quitó la chaqueta, tomó la guitarra, se arrodilló sobre el escenario, se golpeó el pecho en algunos pasajes especialmente intensos y llegó incluso a sentarse en el borde del escenario, muy cerca de las primeras filas.
El momento más esperado
Uno de los momentos más comentados fue la interpretación de Reckoning Song. Como ya es habitual en sus directos, comenzó interpretándola lentamente con la guitarra hasta que el público reconoció la melodía y respondió con una larga ovación que convirtió la canción en el punto culminante de la noche.
También hubo espacio para la conversación. Entre tema y tema recordó una conocida canción francesa de los años noventa mientras marcaba el ritmo con un pequeño tambor y se mostró sorprendido de que buena parte del público no identificara la referencia. En otro momento rompió el ritmo del concierto para interpretar un largo texto ambientado en el Nueva York de 1949, reforzando el carácter narrativo del espectáculo.
Un teatro entregado hasta el final
El concierto, de aproximadamente una hora y veinticinco minutos, no terminó cuando estaba previsto. Todo el teatro se puso en pie reclamando un bis y la banda regresó al escenario para ofrecer varias canciones más antes de despedirse definitivamente.
Una nueva etapa desde Francia
Nacido en Jerusalén en 1980 y criado durante parte de su infancia en Jamaica, donde sus padres ejercían como diplomáticos, Asaf Avidan comenzó su carrera con Asaf Avidan & The Mojos antes de iniciar su trayectoria en solitario en 2012. Tras vivir varios años en Italia, actualmente reside en Francia, país desde el que impulsa esta nueva etapa artística.
La actuación de Carcasona dejó una sensación clara: más que una simple gira de presentación, Unfurl representa el regreso de un músico que vuelve a disfrutar compartiendo escenario con una banda. Y el público francés respondió como mejor sabe hacerlo: llenando el teatro y despidiendo a los músicos con una ovación en pie que prolongó la noche más allá del final previsto.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
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“La música es una herramienta para transformar comunidades”
- Fotos: Pánfilo Leguizamón
En este “Expresso” musical, Augusto dos Santos charla con Mariela Cuevas, directora de Sonidos de la Tierra, y con los músicos e integrantes de este proyecto Thiago Guiotto, coordinador artístico y violinista, y Carlos Vera, en guitarra. Más allá del aspecto puramente musical, los responsables afirman que esta iniciativa mejora la vida de las personas mediante la organización comunitaria y la colaboración en pos de objetivos comunes.
–Sonidos de la Tierra. Quién no ha incorporado esta expresión a todo aquello que simboliza lo entrañable en términos de construir una cultura de relación con la música no solamente aquí en Asunción, sino en los polvorientos caminos de todo el país. Muchos años ya en este camino, ¿no?
–MC: Una alegría inmensa poder estar hoy al frente de la asociación Sonidos de la Tierra, una asociación que ya es un legado hoy para todo el país. Estamos hablando de 24 años en que no solamente hacemos música. Desde Sonidos de la Tierra la música es una herramienta para transformar las comunidades y eso es lo que buscamos.
–La música es una invitación para construir culturas, para afirmar muchos aspectos y para descubrir otros. ¿Ese es un poco el rumbo de Sonidos de la Tierra?
–MC: Tal cual. Desde Sonidos la gran metodología que utilizamos, que fue impulsada por el equipo y por la visión misma del maestro Luis Szarán, es la metodología orquestas de vida, que busca que a través de la música las comunidades se organicen. En este sentido es muy lindo ver cómo la familia, todo el contexto se impulsa a partir de esto que es la música y es enorme el movimiento que hay. Entonces, en este sentido buscamos el desarrollo local con la participación de los chicos y las chicas. Hay 74 escuelas comunitarias de música. Felizmente, estamos en todos los departamentos del país y eso es una gran noticia en términos de que 3.500 niños, niñas, adolescentes y jóvenes pasan por la red de Sonidos de la Tierra.
ACOMPAÑAMIENTO FAMILIAR
–Supongo que hay una etapa en que uno dice “yo quiero que mi hijo sea violinista” y que dibujaron diferentes momentos en este proceso.
–MC: Hay un crisol que tiene demasiadas maneras de mirar esto. Por una parte, hay una institucionalidad, pero por el otro lado tenemos lo que ocurre en las casas, en las familias. Para que un niño o niña pueda tocar implica una cantidad de práctica importante. Repetir una nota hasta que le salga. Entonces eso implica también que la familia está acompañando hasta finalmente ver en un megaescenario, que es lo que solemos hacer cada año. Convocar megafestivales donde los chicos puedan expresarse y sonar con la mejor de las notas combinadas o con esa nota que logró porque recordamos que lo que buscamos desde Sonidos de la Tierra es el desarrollo de los chicos en términos de vencer barreras, vencer miedos, poder subirse a un escenario y a partir de esto hablamos del desarrollo de la autoestima mismo.
–Thiago, ¿cómo fue tu división infantil en esta materia?
–TG: Estaba en la escuela todavía cuando Sonidos de la Tierra se presentó con dos representantes en el aula invitando a ser parte de un estudio musical. Yo soy de la ciudad de Villa Hayes, Bajo Chaco, y con dos compañeros nosotros ya teníamos la idea de jugar con la guitarra, de cantar en frente a los compañeros. Juntamos las dos cosas y como ya veníamos de la guitarra, el violín se hizo fácil, aunque era todo nuevo. Imaginate un violín en el Chaco, es una cosa que no se ve todos los días.
–¿Aparte de tu tiempo en Sonidos de la Tierra hacés música en otros espacios?
–TG: Sí, yo soy integrante de la Orquesta Sinfónica de la Ciudad de Asunción (OSCA). También soy licenciado en música por el Instituto de Bellas Artes y hago música de cámara, soy profesor de música también. Enseño teoría, solfeo, armonía, contrapunto, aparte de violín y viola, que son dos instrumentos muy similares. Entonces, me dedico cien por ciento a la música. Aparte mi principal orgullo es ser coordinador artístico del proyecto Sonidos de la Tierra.
–¿Y en tu caso, Carlos?
–CV: Mi caso es un poco particular. Yo creo que soy uno de los más antiguos acá en la institución. Estuve ya en el momento cuando con Sonidos de la Tierra integrábamos la música con otros programas. Hacíamos educación ambiental, proyectos vinculados a desarrollo comunitario y ahí es donde yo estaba en una pequeña comunidad de Caazapá, San Juan Nepomuceno, liderando una comisión juvenil con la que embellecíamos una avenida de 1.200 metros. Y en ese momento llegó el equipo que hacía talleres ambientales con gestión de proyectos y nos invitaron a participar.
–¿Y por el lado de la música cómo se dio?
–CV: Siempre tuve mi inclinación hacia la música. Mi papá fue requintista y ya siendo parte de la institución tuvimos la oportunidad de acompañar el proyecto de Kamba’i Echeverría. Fui a una de las clases para hacer mi trabajo administrativo de verificar, llevar la lista, sacar fotos y conocí a uno de los instructores y me acerqué y por mi curiosidad le pregunté y para la siguiente vez me dice “traé tu guitarra también”. Entonces ahí un poquito aprendí la técnica con el programa y actualmente yo soy contador público. Estoy acompañando dentro del área de administración y finanzas, pero eventualmente acompaño también musicalmente como hoy al equipo.
ALIANZAS
–No me digas que hasta el contador es músico en Sonidos de la Tierra (risas). ¿Cómo es el aterrizaje del proyecto en una comunidad?
–MC: Es un aterrizaje que siempre va acompañado de voluntades. Por lo general para que nosotros empecemos a activar una escuela en un espacio, la comunidad es la que nos llama y nos dice “queremos que en nuestro territorio contemos con una escuela de música”. A partir de eso vemos las alianzas posibles, sean locales o nacionales. Desde Sonidos de la Tierra tenemos un equipo de sostenibilidad muy sólido, articulado, que busca por supuesto a través de las rendiciones y un trabajo de transparencia muy fuerte poder mostrar lo que hacemos y sumar más voluntades para poder seguir sumando escuelas.
–¿Qué queda con un proyecto como este en las comunidades?
–MC: Suceden muchas cosas. Hablamos de que con Sonidos desarrollamos todo un componente ambiental en las comunidades donde tenemos varias líneas: economía circular, forestación, reciclaje, limpieza de arroyos. Eso es maravilloso porque tenemos una escuela de liderazgo con varias promociones. Acompañamos muy de cerca a los jóvenes líderes y lideresas en la presentación de sus proyectos comunitarios.
–¿Cómo llevan ese proceso en las comunidades al respecto de estos preconceptos que existen o que existían fundamentalmente, pero ya no tanto, al respecto de ser músico en esta sociedad?
–MC: A lo que apuntamos es a que las personas puedan desarrollarse como lo que son, como personas. En el sentido de ser músico o música algunas personas siguen el camino de la profesionalización, otras no. Sin embargo, el gran valor que vemos es el aporte que da al desarrollo de la autoestima, al desarrollo de la empatía. Creemos que estos valores y habilidades posibilitan hablar de la construcción de un nuevo ciudadano o ciudadana de su sociedad.
–TG: La palabra clave creo que son los valores que quedan una vez que uno se introduce en el mundo del estudio musical. Esto trae muchos beneficios independientemente de que si uno va a ser o no un músico profesional, de si uno va a entretener a su familia, va a entretener a la comunidad entera o ser una estrella internacional de música. Hablamos claramente de una elevación del rendimiento escolar, disciplina, concentración, autosuperación, pensamiento crítico. Un montón de cosas que vienen atrás del estudio de un instrumento musical que ayudan a que la sociedad mejore.
–CV: Para los niños principalmente, desde lo básico como el empleo útil del tiempo libre, que ayuda muchísimo y obviamente en la mejora del rendimiento escolar. Hoy por hoy si uno decide ser profesional ya tenemos más espacio. Obviamente que falta mucho todavía, pero un chico que va desarrollando su talento y encuentra en eso su potencial ya hay medios e instituciones donde se puede desarrollar. Como siempre decimos, no somos una academia como un conservatorio de música, pero a través de nuestro programa también nosotros encaminamos y damos oportunidad para que un chico que tenga ese talento pueda ir más a lo profesional.
–Supongo que tiene su valor especial en comunidades más relegadas, ¿no?
–MC: Hay miles de historias individuales, hay historias más duras, historias de superación que realmente nos motivan. Hablamos desde comunidades que están en situación de vulnerabilidad, en territorios más alejados a veces como también cuestiones que limitan el desarrollo musical o la inclusión de personas en espacios de formación, de compartir entretenimiento. A veces ni siquiera es lograr tocar un instrumento, sino que se lo incluya en una sala compartida con otras personas. Felizmente tenemos personas que con alguna discapacidad quizás están incorporadas también dentro de nuestras clases. Hablamos de historias que tenemos en el Chaco, en comunidades indígenas del sur también, en Caaguazú, donde se da lo maravilloso que ocurre a partir de tocar un pedazo de madera y esto nos conecta con la belleza. Eso realmente es lindo de contar porque a veces la realidad le supera a uno absolutamente.
CELEBRAR CADA PASO
–Vivimos unos tiempos de la instantaneidad en los que necesitamos resolver todo en los próximos diez segundos. Supongo que eso es una especie de problema al respecto de llevar un camino con mucha disciplina, que a veces va a ser silencioso.
–TG: La formación musical supone un proceso que no siempre es tan agónico y no siempre es tan largo. Realmente nosotros tenemos como meta que desde el primer paso, desde el primer mes en que un chico de cinco, seis años o cualquier edad que tenga ya pueda participar del escenario, pueda compartir con gente de multinivel. Entonces, ese es un estímulo. Sonidos de la Tierra es totalmente inclusivo y nuestros conciertos tanto comunitarios como a nivel regional o a nivel país incluyen todos los instrumentos de todos los niveles. Tenemos coro de tercera edad, tenemos educación musical temprana de los cuatro años. Entonces, digamos que es ese pensamiento que se tiene de que tocar el piano me va a llevar diez años es un poco relativo, porque desde el primer mes si uno valora los pequeños avances y sabe ver cuánto cuesta cada avance realmente nosotros ya le sacamos alegría, ya le sacamos felicidad, ya le sacamos aplausos.
–¿Cuál es un tiempo típico de aplicación de un chico que se incluye dentro de vuestro programa?
–TG: Yo calculo que lo saludable sería tener primero el instrumento. En nuestro caso nosotros otorgamos instrumentos a todas las escuelas comunitarias. Después se firma un acuerdo de responsabilidad y el chico puede llevar el instrumento a su casa una vez que pasamos ese nivel. Lo saludable sería tocar un poco cada día. Es como la lectura o la tarea de matemática. Un poquito cada día y avanzando. Leer partituras también.
–¿Qué ves cuando mirás al mañana respecto a este proyecto?
–MC: Muchos desafíos. Por un lado, alegría por lo ya andado. Hablamos de más de dos décadas de construcción en lo que tiene que ver con la música como una herramienta de desarrollo. Así que eso es un paso de alegría. Ahora, lo que viene en términos inmediatos creo que es el desafío de proyectar esto, a que siga creciendo, pero también cuidar y consolidar lo que ya tenemos. Necesitamos de un desarrollo mayor de nuestro país también y que este desarrollo considere y acompañe la necesidad de invertir en cultura.
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Lata Parará Fest celebra segunda edición con nueve bandas de rock y metal
Este sábado 1 de agosto, desde las 17:00 horas, el Galpón Municipal de Fernando de la Mora, ubicado en el predio de la Municipalidad (avda. Mariscal Estigarribia esq. Capitán Montiel), será escenario de la segunda edición del Lata Parará Fest, una gran celebración del rock y el metal paraguayo que reunirá a destacadas bandas nacionales, feria de emprendedores y merchandising, área de cantina y toda la energía de una comunidad que sigue creciendo alrededor de la música pesada.
Organizado por Radio Online Lata Parará, con el apoyo de la Municipalidad de Fernando de la Mora y la Dirección de Arte y Cultura, el festival se consolida como uno de los encuentros independientes más importantes de la escena nacional, ofreciendo una propuesta que combina música en vivo, cultura y un espacio de encuentro para artistas y fanáticos de todo el país.
Un cartel de primer nivel
La segunda edición del festival reunirá sobre un mismo escenario a Batallón, Steel Rose, Mythika, Wisdom, Abbadon, Khyron, Hikuai, Sadistic Art y Black Fire, ofreciendo un recorrido por distintos estilos del metal, desde el heavy y el power hasta el thrash, death y black metal. Entre los principales atractivos se encuentra Batallón, una de las bandas pioneras del thrash metal paraguayo, fundada en 1987 y recientemente reincorporada a los escenarios con nuevo material.
También formará parte del festival Steel Rose, referente del heavy metal paraguayo desde finales de los años 80, con una trayectoria de más de tres décadas y una discografía que la posiciona como una de las agrupaciones más emblemáticas del género en el país. El black metal estará representado por Wisdom, banda de reconocimiento internacional y una de las mayores exponentes del metal extremo paraguayo, actualmente presentando su más reciente producción discográfica.
Por su parte, Mythika llegará con su propuesta de heavy y power metal inspirada en la historia, la cultura y la mitología paraguaya, una identidad que le ha permitido compartir escenario con importantes artistas internacionales y representar al país en diferentes escenarios del exterior.
La potencia del metal extremo estará presente con Abbadon, histórica agrupación de death/thrash metal con una extensa trayectoria dentro de la escena nacional; mientras que Khyron, otra de las bandas emblemáticas del heavy metal paraguayo, aportará toda la experiencia de más de tres décadas sobre los escenarios. El cartel se completa con Hikuai, Sadistic Art y Black Fire, tres propuestas que representan la fuerza y diversidad de la nueva y consolidada generación del metal paraguayo.
Mucho más que un festival
Además de los conciertos, el público podrá recorrer una feria de emprendedores y merchandising, donde encontrará discos, remeras, accesorios, artículos coleccionables y productos relacionados con la cultura rock. Durante toda la jornada también estará habilitada una completa área de cantina, ofreciendo comidas y bebidas para que los asistentes puedan disfrutar cómodamente de una extensa noche de música.
Las entradas anticipadas tienen un costo de G. 40.000 hasta el 31 de julio, mientras que el día del evento el precio será de G. 60.000. Puntos de venta: Asunción Underground (Gral. Díaz 389 c/ Alberdi); Morri Rock Store (Oliva 919 c/ Montevideo); La Cueva Rock/Metal Bar (Mcal. López 1070 c/ Brasil). Venta por transferencias al alias: 0981 506 972 (enviar comprobante al mismo número).