Tras haber pasado exámenes académicos y escrito artículos de prensa, el sistema de inteligencia artificial ChatGPT incursionó en el mundo de los mangas gracias a un experimento del autor de “One Piece”, el japonés Eiichiro Oda.
El autor de este manga mundialmente conocido, con más de 500 millones de ejemplares vendidos, admitió que se confrontó el mes pasado al síndrome de la hoja en blanco. “Hola. Soy el autor. No logro encontrar una intriga para ‘One Piece’ la próxima semana. ¿Podrías imaginar una? Una muy buena, por favor”, pidió Eiichiro Oda a ChatGPT, según un video publicado por su equipo en Twitter.
En apenas unos segundos, el programa concibió una historia en la que los héroes se hacen nuevos amigos y combaten nuevos enemigos. Intentó vender la historia al autor, pero éste la rechazó: “Lo siento, es aburrido”, escribió, exigiendo una idea mejor.
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ChatGPT propuso entonces una nueva trama, en la que un extraterrestre une fuerzas con los personajes de “One Piece” y su héroe Luffy para luchar contra una bruja y reconstruir su planeta natal destruido por una nave espacial maligna.
“Gracias, eso es lo que dibujaré”, respondió Eiichiro Oda, dando a entender que el próximo episodio de la saga se basaría en esta nueva trama. “One Piece” es el nombre de un legendario tesoro que todos los piratas del mundo imaginario de la serie buscan con ansia, desde hace un cuarto de siglo.
El primer volumen se publicó en 1997, y el autor, Eiichiro Oda (48 años) ya ha dibujado más de un centenar, sin que la pasión de sus fans haya cedido un ápice. La plataforma Netflix, con más de 200 millones de suscriptores en todo el mundo, prepara una adaptación.
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Fuente: AFP.
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De Silicon Valley a Roma: la estrategia de la Iglesia católica para guiar el futuro de la IA
Cuando Brian Green cruzó por primera vez la puerta de Anthropic, en Silicon Valley, un día de diciembre de 2025, acompañado de un cura con camisa negra y alzacuello, estaba muy lejos de imaginar lo que iba a suceder después. Junto al sacerdote, este experto en ética de la inteligencia artificial (IA) de la universidad católica Santa Clara, en California, participaba entonces en una “reunión exploratoria” a petición de la empresa estadounidense.
La idea: evaluar si es posible un diálogo con la Iglesia con el fin de “influir positivamente” en las evoluciones tecnológicas, recuerda. Ambos hombres forman parte de un grupo de investigación sobre IA vinculado al Vaticano. Siete meses más tarde, el 25 de mayo, a tres asientos del papa León XIV en la sala del Sínodo del Vaticano se sienta, para estupor general, un no creyente: Christopher Olah, el propio cofundador de Anthropic.
El pontífice presenta “Magnifica Humanitas”: la primera encíclica jamás dedicada a la IA, en la que llama a “desarmar” esta tecnología para “impedirle el dominio sobre lo humano”. También denuncia la concentración del poder tecnológico en manos de unas pocas empresas privadas, entre ellas Anthropic, antes de ceder la palabra a su director.
“Algunos podrían pensar que las cuestiones de IA competen a informáticos como yo. Se equivocan”, declara el treintañero.
“Necesitamos que más actores en el mundo --comunidades religiosas, sociedad civil, investigadores, gobiernos-- hagan lo que Su Santidad ha hecho aquí: tomarse esto en serio, examinarlo con atención y orientar los acontecimientos en una dirección mejor”, agrega.
En el seno de la Iglesia, algunos mostraron su malestar ante un riesgo de “pope washing”, de legitimación o de aval moral en vísperas de la salida a bolsa de Anthropic.
Pero en un contexto de creciente inquietud sobre el futuro de la IA y su potencial capacidad para dominar el mundo, incluso entre los propios actores que la desarrollan, el Vaticano considera que tiene un papel que desempeñar.
En la “vanguardia”
El interés de la Iglesia católica por las cuestiones relacionadas con la IA no es reciente. Ya en la década de 2010, bajo el impulso del papa Francisco, se multiplican los contactos con universitarios y dirigentes de Silicon Valley.
La primera etapa importante tiene lugar en febrero de 2020 con el lanzamiento del “Rome Call for AI Ethics”, un texto firmado, entre otros, por el Vaticano, Microsoft e IBM.
Innovador para la época, promueve una “algor-ética” basada en la transparencia y la protección de la vida privada. Cuatro años más tarde, Francisco se convierte en el primer papa en participar en una cumbre del G7.
El pontífice argentino califica la IA de “revolución cognitivo-industrial” y aboga por que las decisiones más sensibles permanezcan bajo control humano, especialmente en el ámbito militar.
“El Vaticano ha desempeñado un papel de vanguardia al identificar muy pronto una tendencia que iba a convertirse en estructurante”, confirma a AFP Éric Salobir, consejero ante la Santa Sede y presidente de la Human Technology Foundation, que cuenta entre sus miembros a Google, Palantir y Qualcomm.
Pero las cosas se aceleran con la llegada de León XIV en mayo de 2025, “un papa profundamente inscrito en la modernidad” --el primero en llevar un reloj conectado-- que “comprende estas cuestiones gracias a su formación científica” como matemático, añade este sacerdote dominico.
El pontífice estadounidense-peruano, que debería abordar el viernes este tema en la Unesco durante su visita a Francia, no deja de alertar sobre la dependencia creciente de los algoritmos.
Su encíclica “Magnifica Humanitas” suele compararse con la de León XIII de 1891 sobre los derechos de los trabajadores, que redefinió la doctrina social de la Iglesia católica durante la revolución industrial.
Este documento fundamental es fruto de una “estrategia del Vaticano que articula diplomacia religiosa, peritaje académico (...) y diálogo con el mundo de las tecnologías”, analiza François Mabille, del Observatorio Geopolítico de lo Religioso.
Chantaje
Tras la reunión de diciembre de 2025 en Silicon Valley, Brian Green y el cura vuelven a ser invitados por Anthropic en enero, y en varias ocasiones durante los meses siguientes.
Este último es el padre Brendan McGuire, que dirige la parroquia de Saint-Simon en Los Altos, California, pero que estudió criptosistemas antes de convertirse en ejecutivo del sector tecnológico y luego entrar en la vida religiosa.
Esta vez, les acompaña un representante oficial del Vaticano: monseñor Paul Tighe, número dos del Dicasterio (ministerio) para la Cultura y la Educación, con quien trabajan desde hace varios años.
Los intercambios --que a veces incluyen autoridades judías, musulmanas y budistas-- se producen en ambos sentidos.
Anthropic, que no respondió a las solicitudes de AFP, aseguró públicamente que se apoyó en sus contribuciones para redactar la carta ética de su modelo de IA Claude, publicada a finales de enero.
Concretamente, existen “especies de arquetipos de ‘personalidades’ dentro de la IA, buenas o malas, porque los textos y datos que han servido para entrenar todos esos grandes modelos de lenguaje también reflejan una parte oscura de la humanidad”, explica Green a AFP.
“La IA reproduce los comportamientos humanos que observa en internet, lo que la gente dice en los foros, cómo actúan los personajes de los libros, etc.”, agrega.
En simulaciones internas realizadas en 2025, Claude, que desempeñaba el papel de asistente empresarial, descubrió, por ejemplo, a través de un correo electrónico que iba a ser sustituido por otro sistema y trató de chantajear a un ingeniero con una presunta relación extramatrimonial.
“Los desarrolladores intentan impedir que estos comportamientos consistentes en perjudicar o explotar a seres humanos en su propio interés vuelvan a salir a la superficie”, subraya el teólogo.
También existen lazos con otros gigantes de la IA como Google DeepMind y OpenAI, según Brian Green y Éric Salobir, pero ninguno ha ido tan lejos en el diálogo como Anthropic, que ahora aboga por una “regulación fuerte” de la IA.
En un conflicto judicial que enfrentó a Anthropic con el gobierno estadounidense, en marzo, un colectivo de 14 éticos y teólogos católicos, entre ellos Green, presentó un escrito ante la justicia para respaldar su denuncia contra el Pentágono.
La empresa había sido excluida de sistemas clave de la seguridad nacional tras negarse a permitir que el ejército utilizara Claude para armas letales totalmente autónomas o para la vigilancia masiva de los estadounidenses.
Redes diplomáticas
Mientras Washington rechaza una regulación mundial de la IA, como volvió a afirmar el presidente Donald Trump el martes ante la Asamblea General de la ONU, el Vaticano también se mueve en el plano diplomático.
A mediados de septiembre envió a su eminente asesor en estos temas al Parlamento Europeo, en Estrasburgo.
El teólogo Paolo Benanti no dejó de subrayar las coincidencias entre el Vaticano y los Veintisiete, animando a los eurodiputados a legislar sobre este tema para no dejar que los actores de la IA sean los únicos que tomen las decisiones.
Entre bambalinas, en Roma, se han celebrado otras reuniones, incluida una en abril, en la embajada de Francia ante la Santa Sede, que reunió a representantes de Meta, Google, Amazon y del Vaticano sobre la protección de la infancia en la era de la IA, relató a AFP uno de los participantes.
“Cada cual desempeña su papel: el de las empresas es producir la tecnología, el de los Estados es definir los límites de lo que consideran aceptable social y políticamente (...) El hecho de dialogar no prejuzga la existencia de un acuerdo, pero es mejor saber lo que piensan los demás antes de tomar posición”, subraya una fuente diplomática occidental.
Gilles Gressani, director de la revista geopolítica Le Grand Continent, va más lejos. Más que los gobiernos y sus regulaciones, la Iglesia es el “verdadero competidor” de los gigantes de la IA, sostiene. “Lo que está en juego con la IA, y es vertiginoso, es la definición de qué es lo humano, pero también de qué es lo divino. Y el Vaticano lo sabe”, concluye.
Fuente: AFP.
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Australia denuncia el primer hackeo de un modelo de IA a un sitio web gubernamental
Un modelo de OpenAI eludió las medidas de seguridad durante su entrenamiento y hackeó un sitio web del gobierno australiano, afirmó el primer ministro Anthony Albanese, quien reprendió a la compañía creadora de ChatGPT por una violación de seguridad “obviamente inaceptable”.
La herramienta de inteligencia artificial intentó acceder a un portal de estadísticas de salud en junio y “no aceptó un no por respuesta”, al citar las restricciones para invadir una sección que albergaba archivos privados, reveló el miércoles Albanese.
OpenAI no alertó al gobierno australiano hasta septiembre, cuando envió un correo electrónico con los detalles del incidente a una dirección genérica que solo se revisa “una vez al día”, según Canberra. La preocupación mundial por el poder de los modelos avanzados de IA va en aumento tras una serie de incidentes de piratería que involucraron “agentes” tanto de OpenAI como de su desarrollador rival, Anthropic.
“Hoy hablé con el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, para expresar la enorme preocupación de Australia sobre este incidente”, aseguró el primer ministro. “También expresé mi decepción por el hecho de que la empresa tardó demasiado en informar al gobierno de lo ocurrido”, agregó Albanese. “No hubo ninguna notificación hasta el 10 de septiembre, y la notificación fue un correo electrónico enviado únicamente al buzón público”.
La herramienta de IA accedió a archivos públicos y restringidos alojados en un antiguo sitio web de estadísticas de salud.
Albanese señaló que “no hay evidencia” de que se haya accedido a información personal y que otros servicios gubernamentales no se vieron comprometidos.
“No obstante, esta situación es obviamente inaceptable”, zanjó.
La filtración ocurrió en junio, cuando la empresa líder en inteligencia artificial OpenAI realizó ejercicios de entrenamiento para evaluar el desempeño de los modelos de IA.
Le pidió al modelo que rastreara internet en busca de datos que mostraran cuánto gastaba el gobierno australiano en medicamentos, explicó la ministra de Servicios Gubernamentales, Katy Gallagher, a periodistas.
OpenAI afirmó que no detectó la actividad no autorizada hasta agosto, cuando revisó lo que la herramienta de IA había estado haciendo.
“Saltó la cerca”
El ministro de Defensa, Richard Marles, dijo que el modelo de IA sencillamente “saltó la cerca”. “Hizo una pregunta, no se le proporcionó la información y, en lugar de detenerse ahí, saltó la cerca”, aseguró. Australia inició una investigación rápida del incidente en la que participará la agencia nacional de inteligencia a cargo de la ciberseguridad.
OpenAI precisó que detectó la brecha mientras realizaba una “revisión exhaustiva” de sus modelos de IA. “Durante esta revisión, identificamos actividad relacionada con varios sitios web y servicios del gobierno australiano, ya que nuestros modelos intentaron buscar respuestas y estadísticas disponibles para preguntas sobre Australia durante una evaluación interna”, dijo.
La empresa señaló que, en el transcurso de esa evaluación, sus modelos realizaron “acciones” que no eran su “intención”.
Altman y otros ejecutivos de la alta tecnología intervinieron el miércoles en una sesión especial del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los riesgos de la IA.
Más de 100 organizaciones en todo el mundo, incluídas OpenAI y Anthropic, firmaron una carta abierta en la que llamaron a un esfuerzo global para “fortalecer las defensas” cibernéticas de las amenazas a la seguridad causadas por la IA.
Esto ocurrió después de que dos modelos de OpenAI se escaparan de un entorno de pruebas cerrado y se infiltraran en los sistemas internos de Hugging Face, un sitio que los desarrolladores de IA utilizan para almacenar y compartir código. Anthropic también descubrió recientemente que sus agentes habían obtenido acceso no autorizado a tres organizaciones no identificadas durante pruebas que se suponía que debían mantenerlos alejados de los sistemas del “mundo real”.
Fuente: AFP.
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Hortipar 2026 inició con apuesta a la innovación y mayor participación
La octava edición de la feria frutihortícola Hortipar inició sus actividades con una agenda técnica enfocada en la innovación y la transferencia de tecnología para la producción. Este año incorporó el Primer Congreso Nacional de Innovación en Producción Frutihortícola.
Según informó la organización, esta edición 2026 registra un crecimiento del 20 % en la participación respecto al año pasado, superando las expectativas y reflejando el dinamismo de la cadena frutihortícola.
La propuesta reúne a productores, empresas y otros actores del sector, con actividades de exposición, capacitaciones, demostraciones técnicas y oportunidades de vinculación comercial.
“Estamos superando ampliamente nuestras expectativas. Creemos que esto también ha sido motivado por el nuevo enfoque que le estamos dando, con la presencia del congreso, que es toda una novedad”, destacó a los medios de prensa, Marcelo Portaluppi, presidente de la Fundación Nikkei Cetapar.
Precisamente, la innovación en la feria es que este año se realiza el Primer Congreso Nacional de Innovación en Producción Frutihortícola, que busca fortalecer la formación y capacitación del sector en tecnología e innovación, especialmente entre pequeños y medianos productores y agricultores familiares.
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El encuentro reúne a especialistas nacionales e internacionales y aborda temas como sanidad, suelo, hidroponía, fertilización e inocuidad, con apoyo de la Federación de Cooperativas de la Producción (Fecoprod).
Durante la feria también se presentan parcelas demostrativas, materiales genéticos, sistemas de riego para fincas y pequeñas parcelas e invernaderos automatizados e inteligentes. A esto se suman soluciones vinculadas al uso de biogás en la agricultura familiar y la economía circular, además de dinámicas de implementos agrícolas y charlas sobre casos exitosos de productores.
La exposición se extenderá hasta este 24 de septiembre en el Centro Tecnológico Agropecuario del Paraguay (Cetapar), en Yguazú, Alto Paraná. Durante la apertura también se realizó la firma oficial del convenio entre Cetapar y el Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (Ipta), como parte de las alianzas que la institución viene fortaleciendo.
Édgar Figueredo, presidente de Cetapar, señaló en la apertura que uno de los desafíos actuales es facilitar el acceso de los productores a nuevas tecnologías, especialmente a herramientas como la inteligencia artificial, y la falta de información todavía constituye una barrera para su adopción.
Asimismo, detalló que la feria también funciona como una plataforma de conexión entre productores y empresas, con la presencia de firmas de agroinsumos, materiales genéticos y soluciones para la producción, buscando generar oportunidades de negocios y fortalecer los vínculos entre los distintos actores de la cadena.
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Trump rechaza regular la IA en la ONU y critica el “esquema globalista” de control
El presidente de Estado Unidos, Donald Trump, rechazó el martes ante la ONU los llamados para un marco normativo internacional que regule la inteligencia artificial (IA), y acusó a sus emisores de formar parte de “un esquema globalista” para controlar esta tecnología. Ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, Trump anunció también que el gobierno de Estados Unidos pasará a utilizar el término “superinteligencia” para referirse a la IA.
“Suena mucho mejor” que inteligencia artificial y es “mucho más apropiado”, declaró Trump en su discurso. Sobre la regulación, dijo rechazar “cualquier intento de construir un proyecto globalista para controlar la inteligencia artificial”, incluso cuando cada vez son más los llamados para que haya un control coordinado de esta.
“Cada nueva gran tecnología trae desafíos, y la superinteligencia no es la excepción”, dijo. El republicano se ha opuesto con vehemencia a que se implementen medidas de seguridad para la tecnología. El lunes, líderes de más de 20 países, incluidos Canadá, Alemania y Australia, pidieron una vigilancia más fuerte a esta tecnología y la posible creación, bajo auspicio de la ONU, de un organismo de regulación internacional.
Ni China ni Estados Unidos, convertidas en superpotencias de la IA, no firmaron ese llamado.
Pero el secretario general de la ONU, Antonio Gutierres, pidió a ambos países empezar un diálogo sobre el futuro de esta tecnología.
“Los gobiernos con las mayores capacidades de IA tienen las mayores responsabilidades con la humanidad, para establecer canales de diálogo, transparencia, confianza y cooperación”, dijo Guterres.
China y Estados Unidos discuten en la actualidad crear un canal de comunicación sobre las preocupaciones frente a la AI, de cara a la reunión en Washington entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping, el jueves.
En medio de dichas alertas, el miércoles, las cabezas de Anthropic (desarrollador de Claude), OpenAI (ChatGPT) y Hugging Face harán parte de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los riesgos de la tecnología, dijo un funcionario francés el martes.
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI; Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, y Cllémente Delangue, cofundador de Hugging Face (este de manera virtual), abordarán estas preocupaciones.
“Sentimos la necesidad de abordar el problema de la IA en diferentes contextos, en particular desde el punto de vista de la amenaza que representa para la paz y la seguridad del mundo”, dijo el funcionario de Francia, que tiene la presidencia del Consejo de Seguridad en septiembre.
Fuente: AFP.