Una elegante recepción tuvo lugar en el Centro de Eventos del Paseo La Galería en ocasión del festejo del 65 cumpleaños del emperador Naruhito del Japón. El nuevo embajador de este país en Paraguay, Katsumi Itagaki, y su esposa, Sara Guevara Itagaki, recibieron en la ocasión los saludos de autoridades nacionales, miembros del cuerpo diplomático y de organismos internacionales, referentes del empresariado y la cultura, integrantes de la comunidad nikkei e invitados especiales de otros ámbitos. Fueron más de 300 las personas que se congregaron para celebrar una de las fechas más importantes del calendario festivo japonés.
Durante el acto protocolar se contó con las palabras de la senadora Hermelinda Alvarenga de Ortega, presidenta de la Comisión Parlamentaria de Amistad Paraguay-Japón, quien destacó la histórica y sólida relación entre ambas naciones. Seguidamente, habló el anfitrión de la noche, embajador de Itagaki, quien aprovechó la oportunidad para presentarse oficialmente a la sociedad paraguaya, haciendo un repaso sobre su trayectoria diplomática, y recordando sus anteriores pasos por el Paraguay. La ceremonia cerró con el tradicional brindis con sake, milenaria bebida japonesa considerada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.
Tras el momento de solemnidad, los invitados degustaron variados bocados fríos y calientes de la cocina internacional y japonesa; hubo camarones crocantes con salsa mburucuyá, sushi temari de salmón flambeado, empanaditas de carne al curry japonés, brochettes de carne vacuna asada, croquetas de mandioca con carne de res y panko, yakitori o brochettes de pollo asado con cebolla, delicias de camarones, trufas de espinaca y sésamo, entre otras delicias. En la mesa de dulces, se destacaron los bocaditos de frutas, minibrownies y minimousses de matcha.
EXPOSICIÓN
La ocasión fue oportuna para la exhibición y promoción de productos y servicios ofrecidos por organizaciones y empresas que mantienen vínculos comerciales con el Japón. Se brindó información sobre cooperación japonesa al Paraguay y hubo degustación de arroz japonés, producido por la comunidad nikkei del distrito de Pirapó, departamento de Itapúa, así como de las diversas variantes del sake, bebida tradicional japonesa.
El lugar fue engalanado con la belleza y elegancia del ikebana, arte japonés del arreglo floral; el encanto del origami, arte del plegado de papel, y una muestra de bonsái, árboles en miniatura, obras que se ganaron la admiración de los invitados.