MUV es una aplicación paraguaya que conecta a pasajeros y conductores de vehículos particulares, con el objetivo de ofrecer una alternativa ante las limitadas opciones de movilidad del país. ¿Cómo funciona?

Por: Micaela Cattáneo

Desde el desaparecido tranvía hasta los actuales buses diferenciales, Asunción siempre se caracterizó por sus escasas opciones de transporte público. Desde que tengo memoria, una salida “a las apuradas” de casa, significa tomar un taxi y asegurar una llegada puntual al destino.

Hasta hace muy poco se hablaba del ingreso de la aplicación Uber al país, una red de transporte privado que conecta a pasajeros que solicitan traslados con conductores de vehículos particulares (registrados en la empresa), la cual opera en más de 300 ciudades del mundo.

Mientras el debate por la entrada de este servicio encontraba su lugar en las redes sociales, en las calles y en los principales medios de comunicación, una aplicación local con características similares funcionaba para algunos usuarios en su versión beta.

Se trata de MUV, el proyecto paraguayo que nace de los hermanos Sergio Mura y Alan Pena, tras una pelea de fin de semana. El foco de la discusión era ver quién de los dos usaba el vehículo “de mamá”. ¿El resultado? Una app de movilidad que, al día de hoy, cuenta con 208 conductores o muvers.

La app puede descargarse desde la Play Store y para el registro sólo hay que completar nombre y apellido, correo electrónico y número de teléfono. Una vez adentro, para solicitar el servicio, pide encender el GPS; ya que con este el muver podrá encontrar la ubicación del usuario.

MUV se puso a prueba en abril del año pasado, pero su versión beta para usuarios está disponible desde noviembre. A partir de ahí, la app tuvo varias actualizaciones, por lo que cada versión nueva es una mejor que la anterior. ¿El desafío? Probarla.

Al ingresar a la app, lo primero que aparece es un mapa de ubicación que marca el lugar desde donde se solicita el traslado. Por lo tanto, el usuario debe completar el espacio designado para “hasta”, donde escribirá la dirección del destino al que quiere llegar. Si no desea escribir, tiene la opción de mover el pin rojo —que figura sobre el mapa— hasta la localización de interés.

Hecho esto, el mapa mostrará todos los automóviles de los muvers activos, por lo tanto el pedido caerá al que esté más cerca del pasajero. Antes de hacer oficial la solicitud, MUV aclara cuánto saldrá el viaje, en cuanto tiempo llegará el usuario a destino y cuál será la distancia recorrida. Además, ofrece tres formas de pago (efectivo, Tigo Money y tarjeta de crédito), una de las cuales tendrá que seleccionar el pasajero para que el conductor del vehículo lo tenga en cuenta antes de aceptar el pedido.

El muver tiene 40 segundos para confirmar el traslado. En caso de que lo haga, MUV proporciona al usuario los datos del conductor y de su vehículo (nombre, número de teléfono, número de chapa y modelo y color del auto). El número de teléfono sirve para que, mientras el muver esté en camino, el pasajero pueda llamarle o enviarle un WhatsApp, en caso de que quiera dar referencias exactas de dónde está o información de último momento.

Para entender mejor cómo se maneja el servicio desde el volante, hablamos con Matías González (24), conductor de la app desde hace un mes. Y con Sergio Mura, uno de los fundadores, quien asegura que MUV es una plataforma creada a medida para paraguayos. Ahora sí, ¡que disfruten del viaje!

Muver en camino

Este año, Matías González conoció la aplicación tras descargar la versión para usuarios. Su curiosidad por el tema lo llevó a descubrir en la web de MUV un formulario que le permitía abordar el servicio desde otro lugar: el volante. “Completé los datos solicitados: cédula de identidad, certificado de antecedentes policiales, habilitación del vehículo, registro para conducir y cédula verde. Al día siguiente, me contactaron para hacer la verificación técnica de mi vehículo. Y a la semana ya estaba haciendo traslados como muver”, comenta.

Los conductores de MUV son dueños de su tiempo, es decir, pueden activarse al servicio en sus tiempos libres. En el caso de Matías, como trabaja hasta las 17:00 e ingresa a sus clases de la facultad a las 19:00, utiliza ese intervalo de dos horas para hacer traslados. “Entre semana, en ese horario, generalmente, los usuarios van a sus casas o a sus universidades. Y los fines de semana, los pedidos incluyen viajes hasta los bares del centro”, relata sobre su experiencia.

Hasta ahora el viaje más largo que hizo fue desde Barrio Jara —zona que frecuenta debido a sus actividades diarias— hasta cerca del Puente Remanso. “Fue un sábado a las 02:00 AM y a la pasajera le alcanzó G. 60.000. Esa vez, la señora me comentó que los taxistas solían cobrarle G. 100.000 hasta ahí”, cuenta sobre lo accesible del costo.

Los muvers están registrados en una plataforma especial de la aplicación, donde le caen los pedidos cuando se activan. “Me llega una notificación a la app y se carga automáticamente el conteo de 40 segundos, tiempo en el que puedo aceptar o rechazar el pedido. En caso de que rechace, por no ser rentable, la solicitud será notificada a otro muver que esté cerca”, explica.

En estas cuatro semanas como conductor, subió a pasajeros que sólo han tenido comentarios positivos para la aplicación. “Suelo tener muchos pedidos hacia Barrio Jara, Villa Morra y el centro. Los usuarios son agradables, me hablan sobre su vida o me hacen preguntas sobre la app”, detalla.

Su incorporación como conductor le trajo beneficios económicos extra y una excelente oportunidad para contribuir al crecimiento de servicios de transporte del país. “En Paraguay faltan opciones para movilizarse. Y con la app puedo aportar a que se desarrollen más alternativas. Además, lo hago con entusiasmo, porque hay muy buena onda de parte de la gente que usa MUV”, destaca.

Lo que se viene

El equipo que trabaja en la aplicación desde atrás, desde el lado operativo, demuestra un especial interés por que cada versión sea mejor. “En las primeras actualizaciones agregamos filtros de seguridad (como el botón SOS) y opciones varias en el pago”, señala Mura. ¿Lo nuevo? “Se vienen las tarifas compartidas, los viajes múltiples o compartidos (carpooling) y los pagos con tarjeta de débito (desde agosto)”, agrega.

Además, comenta que la cofundadora de la app, Ximena Dure, está liderando una campaña para que más mujeres muvers puedan ofrecer el servicio. “Es una espacio de empoderamiento, queremos que las mujeres se sumen a este emprendimiento y rompan ese esquema social machista que hay en el país. Hay una realidad también: las mujeres viven en constante miedo cuando tienen que movilizarse solas. Es por eso que ellas podrán elegir una muver mujer”, indica.

Hasta el momento, el servicio está presente en Asunción y Gran Asunción, pero próximamente llegará a Encarnación y Ciudad del Este; señal de que para resolver asuntos de movilidad, no hay quien los detenga.