Comprometerse en la vida comunitaria fue el tema central de reflexión en el octavo día del novenario a la Virgen de Caacupé. Presidió la misa de esta mañana, monseñor Joaquín Robledo, obispo de la diócesis de San Lorenzo.
“Todos estamos llamados a comprometernos y a construir una comunidad basada en la verdad y el amor. Cada uno tiene deberes con la comunidad que deben estar orientados al bien común”, meditó el prelado.
Explicó que comprometerse supone y exige la práctica de la justicia, amar a Dios y al prójimo. “Comprometerse en la vida comunitaria significa respetar la dignidad humana. La caridad representa el mayor mandamiento social”, apuntó.
Añadió que comprometerse en la vida comunitaria significa igualmente respetar a la persona, sus derechos, su dignidad. “En la vida comunitaria tenemos esta responsabilidad, más aún las autoridades, frente la inseguridad, el tráfico y consumo de las drogas, los secuestros, la falta del esclarecimiento de la muerte de Marcelo Pecci”, subrayó el religioso.
Igualmente, mencionó el respeto y protección a la vida desde el seno materno, y la lucha contra la corrupción.
Por otro lado, el representante de la Iglesia Católica se refirió al bienestar social y el desarrollo de la comunidad. “Corresponde a la autoridad facilitar lo que se necesita para llevar una vida verdaderamente humana: alimento, vestido, salud, trabajo, educación y cultura, derecho a fundar una familia”, precisó.
También urgió a las autoridades una gestión transparente y efectiva para superar la inequidad y la pobreza, especialmente en el campo y en los cinturones de las iudades, además de proveer servicios básicos de calidad para todos.
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“Comprometerse con la vida comunitaria supone que la autoridad asegura, por medios honestos, la seguridad de la sociedad y de sus miembros. Esto incluye garantizar la seguridad jurídica, la lucha frontal contra el crimen organizado y una justicia independiente, imparcial y sin privilegios”, subrayó.
Finalmente, recordó que el bien común es una responsabilidad de todos. “No es tarea exclusiva de las autoridades, sino un desafío y una responsabilidad de todos y cada uno de los paraguayos”, concluyó, pidiendo la intercesión de la Virgen de Caacupé para asumir ese compromiso.
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