En la tarde de este sábado llegaron los restos del reconocido y querido artista Koki Ruiz a su última morada: La Barraca, lugar donde hace tres décadas creó una revolución de su arte y dio vida a su comunidad Tañarandy, en su querido San Ignacio, en el departamento de Misiones.
Escoltado por una multitud, que durante todo el trayecto cantaron piezas tradicionales de los estacioneros, ingresó el carro fúnebre estaba cubierto de numerosas coronas de flores que adornaban así el último recorrido de un maestro que marcó para siempre la Semana Santa paraguaya.
El cortejo estuvo también acompañado con una imagen de la Virgen La Dolorosa, la misma que año tras año era puesta al frente de cientos de miles de peregrinos que llegaban hasta esta colonia misionera.
Como cualquier madre, la imagen de la Virgen Dolorosa permaneció hasta el momento del último adiós al artista, quien fuera recordado en medio de discursos que enarbolaban su loable labor social y artística, destacando la inmensa capacidad que tuvo para vivir dedicado no solo al arte, sino a recuperar, hacer conocer y que sean valoradas tradiciones de su amado pueblo.
Un pueblo que lo acompañó hasta el final, y que en cada paso que los llevaba hasta la despedida final lloraban la pérdida de un hombre con un legado invaluable y un corazón que soñó y logró convertir una comunidad olvidada en una empoderada por lo más valioso que puede tener un ser humano, que es el amor hacia sus raíces.
En su edición 2026, la procesión de Tañarandy rindió un homenaje a su creador, el artista Koki Ruiz, en lo que fue la segunda actividad sin su presencia física. Foto: Matías Amarilla
La llama de la honda devoción popular sigue iluminando la fe
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La localidad misionera de San Ignacio Guasu vivió ayer otra edición del viacrucis Tañarandy 2026, una de las expresiones más emblemáticas de la Semana Santa ymaguare en Paraguay, que este año se desarrolló bajo el lema de “La llama no se apaga”.
De esta manera, las hijas de Koki Ruiz, Macarena y Almudena, tomaron la posta para seguir realizando esta muestra de devoción con alta expresividad artística en la segunda edición tras la muerte de su fundador, en diciembre de 2024.
Como es habitual, la procesión marchó de la capilla Santa Cruz Tañarandy, donde los fieles veneran a la Virgen de los Dolores, conocida como la Dolorosa, antes del inicio del camino de la cruz. Miles de candiles iluminaron el Yvága Rape hasta la llegada a la barraca, donde ya en horas de la noche se desarrolló el cuadro viviente de la pasión y muerte de Jesucristo.
En esta ocasión, se presentó un cuadro viviente de 16 metros de alto por 9 metros de ancho inspirado en el arte gótico a escala monumental. Así, toda la comunidad de San Ignacio cargó en sus hombros la misión de proseguir con esta tradición que ya lleva más de 30 años preservando las liturgias populares de una de las festividades más importantes del calendario católico.
COSTUMBRES ARRAIGADAS
Con la llegada del Viernes Santo, numerosas tradiciones profundamente arraigadas en la cultura paraguaya volvieron a manifestarse en distintos puntos del país, combinando fe, costumbre y espiritualidad en una jornada marcada por el recogimiento. Una de estas es el baño antes de la salida del sol, un ritual que simboliza la purificación del cuerpo y el alma.
Cuando todavía no despunta el alba, mucha gente llega hasta un manantial, río o arroyo para seguir manteniendo viva una tradición que perdura en el tiempo, aunque cada vez menos gente la practique. El ritual de purificación antes del amanecer del Viernes Santo consiste en bañarse antes de que salga el sol.
Así también, tuvieron lugar los tradicionales viacrucis de Atyrá, Ñemby, Villa Elisa, Yaguarón, donde también hubo gran concurrencia en el ya icónico cerro jejupi, y el del colegio Nihon Gakko.
En una tradición que ya cumple 27 años, el colegio Nihon Gakko realizó la presentación de su viacrucis. Foto: Gentileza
Este año, los cuadros vivientes están puestos en un retablo con inspiración gótica, creados a partir de algunos cuadros góticos, pero la temática es la misma de la pasión y muerte de Cristo. Foto: Matías Amarilla
El arte, la fe y la tradición marcaron el Viernes Santo en Tañarandy
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La localidad de San Ignacio Guazú vivió nuevamente una emotiva noche de Viernes Santo en Tañarandy, una de las expresiones más emblemáticas de la Semana Santa, legado del artista Koki Ruiz, que este año se desarrolla bajo el concepto de “La llama no se apaga”.
En homenaje a Ruiz, a las 15:00 se realizó la celebración de las siete palabras en el sitio de descanso del artista ubicado en la Barraca. En hora de la mañana se realizó el viacrucis en la capilla de la compañía Tañarandy.
Desde las 17:00, se llevó a cabo la tradicional procesión de la Virgen Dolorosa por el Yvága Rape, iluminado con velas y antorchas. Posteriormente, se realizó la presentación de cuadros vivientes, considerado el momento central de la celebración.
Desde temprano, la gente empezó a llegar a la Barraca para ver el retablo y esperar la puesta en escena de los actores para los cuadros vivientes. Foto: Matías Amarilla
Este año, los cuadros vivientes están puestos en un retablo con inspiración gótica, creados a partir de algunos cuadros góticos, pero la temática es la misma de la pasión y muerte de Cristo.
Se realizó tres representaciones: la traición de Judas y el arresto de Jesús; la crucifixión, con la multitud que acude a ver a Cristo y la Piedad con las mujeres que le lloran.
Cientos de candiles fueron preparados para el Yvága Rape. Foto: Matías Amarilla
Cuadros vivientes
Más de 60 artistas participaron en los cuadros vivientes. En enero de este año arrancaron a pensar en el concepto y en febrero se unió el equipo a hacer pruebas de materiales del lugar.
Bajo el concepto “La llama no se apaga”, la edición 2026 reafirma la continuidad de una tradición que se transmite de generación en generación, manteniendo viva la esencia de Tañarandy. En ese sentido, Tañarandy 2026 es liderada por Macarena y Almudena Ruiz Fretes, hijas de Koki Ruiz.
Tañarandy nació en 1992 como una iniciativa del artista Delfín Roque “Koki” Ruiz y, desde entonces, se ha consolidado como una de las expresiones más profundas de la religiosidad popular en nuestro país.
Su característica iluminación con miles de candiles, el canto de los estacioneros y la representación de la Pasión de Cristo a través de cuadros vivientes la han convertido en un patrimonio cultural vivo, reconocido a nivel nacional e internacional.
Este año, Tañarandy cuenta con el apoyo de la Oficina de la Primera Dama, la Presidencia de la República, Itaipú Binacional, Yacyretá y la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).
Una multitud acompañó la tradicional procesión de la Virgen Dolorosa por el Yvága Rape, iluminado con velas y antorchas. Foto: Matías Amarilla
Desde la Oficina de la Primera Dama se acompaña esta iniciativa como parte del compromiso de poner en valor nuestras tradiciones y fortalecer el turismo cultural, articulando esfuerzos con instituciones del Estado y aliados estratégicos para seguir impulsando espacios que conecten a la ciudadanía con su historia y su identidad.
La Policía Nacional implementó un operativo de seguridad para garantizar el desarrollo ordenado del evento, que atrae a visitantes de todo el país.
Peña recuerda legado de Koki Ruiz: “Hay luces que no se apagan”
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El presidente de la República, Santiago Peña, recordó el legado del artista Delfín Ruiz Pérez, más conocido como Koki Ruiz, a través de la celebración religiosa y cultural de Tañarandy en Semana Santa. Instó a tener presente la llama de este legado que quedó para toda una nación en estos días de relevancia para la fe y la religiosidad.
“Tañarandy es la llama que enciende la tradición de todo un país. Hay luces que no se apagan porque no queman madera, sino que arden en el alma de un pueblo”, expresó el mandatario a través de su cuenta oficial de X.
Peña resaltó el trabajo de los que siguen llevando adelante esta tradición, que siguen manteniendo vivo el arte y la pasión que dejó el artista como un legado. “Es un viaje al corazón de nuestra identidad, donde el arte se vuelve procesión y la memoria se hace luz. Un testimonio de que, mientras haya manos que creen y corazones que recuerden, el fuego de nuestra esencia seguirá brillando”, sentenció.
La comunidad de Tañarandy, en San Ignacio, Misiones, realizará el emblemático evento del Viernes Santo, como hace más de tres décadas, organizado ahora por la artista Almudena Ruiz, hija de Koki Ruiz. Este año se mantendrá la tradicional procesión de la Virgen Dolorosa por el Yvága Rape, pero habrá novedades en los cuadros vivientes.
Tañarandy se constituye desde hace varios años en la máxima expresión de cultura y religiosidad popular de Paraguay, reuniendo cada Viernes Santo a miles de turistas paraguayos y extranjeros. Una actividad que cuenta con el apoyo del Gobierno a través de varias instituciones, entre ellas la Oficina de la Primera Dama, la Entidad Binacional Yacyretá e Itaipú Binacional.