Este lunes se informó el fallecimiento de Cástulo Ortega, conocido en la afición deportiva como Pájaro Campana, quien vestía los colores de la Albirroja para alentar al equipo paraguayo en los partidos internacionales.
La información fue confirmada por el exparlamentario Dionisio Ortega. “Con profundo dolor, comunico el fallecimiento de mi querido tío don Cástulo Ortega, quien en vida fuera el Pájaro Campana, símbolo de fervor y aliento de la selección nacional de fútbol”, escribió en Facebook.
Desde que empezó a acompañar los encuentros de la selección nacional Ortega se ganó el aprecio de muchos aficionados y se convirtió en una especie de cábala para los encuentros, aunque algunos consideraban que no tría buena suerte.
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Cástulo Ortega empezó sus apariciones en las gradas durante la Copa América de 1999 vestido con un traje alegórico que representaba al pájaro campana, el cual a su vez estaba adornado por los colores de la bandera paraguaya. Con esta tradición, el hombre viajó a alentar a la Albirroja a tres mundiales.
Al conocerse la noticia de su fallecimiento en las redes sociales no se hicieron esperar los mensajes de tristeza por parte de los usuarios de las diferentes plataformas, recordando por sobre todo la alegría y la pasión que el Pájaro Campana imprimía a cada encuentro de la Albirroja y que sin duda alguna contagiaba a toda la hinchada paraguaya inclusive en los peores momentos.
Según fuentes cercanas, el conocido hincha de la selección estaba internado en el Ineram ya hace varios días, aquejado por complicaciones respiratorias que deterioraron rápidamente su estado en general. Ortega será velado por sus familiares y amigos a partir de las 13:00 en la funeraria Cristo Luz de la ciudad de Fernando de la Mora, donde esperan a todos aquellos quienes quieran dar su último adiós al hincha más fiel de la selección paraguaya.
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Un plantel que entendió el peso de la camiseta
La Albirroja volvió a instalarse entre las selecciones protagonistas a nivel mundial y reafirmó su identidad histórica. Después de 16 años de espera, Paraguay regresa a la Copa del Mundo. Esta hazaña la convierte en el Héroe del Año Nación Media 2026.
Después de las sorprendentes victorias ante Brasil y Argentina, la Albirroja empezaba un año 2025 decisivo con seis finales por delante y una generación de futbolistas experimentados acompañados de talentosos jóvenes. El desafío, sin embargo, sería enorme. Se trataba de las eliminatorias sudamericanas, las más difíciles del mundo.
La campaña fue exigente desde el inicio. Paraguay sabía que no tenía margen de error, pero el año comenzó de la mejor manera posible. En un estadio Defensores del Chaco colmado, como volvió a ser costumbre en las grandes noches, Omar Alderete marcó el gol que le dio una victoria fundamental a la Albirroja, cada vez más cerca del Mundial. En contraste, Chile no lograba salir del fondo de la tabla.
Una que tampoco atravesaba su mejor momento, aunque no estaba en el fondo, era la selección colombiana, que llegaba tras una derrota. El escenario cambiaba del calor de Asunción al calor húmedo de Barranquilla, una de las visitas más difíciles de las clasificatorias.
Apenas transcurridos 15 minutos, los cafeteros ya estaban en ventaja y el invicto de Gustavo Alfaro parecía en riesgo. Sin embargo, Paraguay volvió a mostrar carácter. Júnior Alonso y Julio Enciso marcaron para rescatar un empate en condición de visitante, un punto que terminó siendo de oro en la carrera hacia el Mundial.
De vuelta en el Defensores, la Albirroja recibió a Uruguay. Paraguay resistió, pero con goles de Galarza y Enciso, la Albirroja volvió a exhibir su efectividad confirmándose como el mejor local de las eliminatorias.
El sueño, cada vez más cerca
En plena competencia sudamericana, Norteamérica se sentía más cerca que nunca. Paraguay respiraba nuevamente optimismo: acariciaba el pasaje al Mundial y estaba a solo un punto de regresar a la máxima cita del fútbol a nivel de selecciones. Pero en frente aparecía Brasil, ahora dirigida por Carlo Ancelotti, que de Carletto pasaba a convertirse –quizá– en Carlinhos.
Aquella noche del 10 de junio, Paraguay cayó, pero la raza paraguaya es vencer o –en este caso– sufrir. Pese a la derrota, la clasificación seguía intacta y el sueño mundialista simplemente se postergaba tres meses más, en una espera que se hizo insoportablemente larga.
La espera no agotó a nadie. Al contrario, a medida que se acercaba la fecha del siguiente partido, crecían la expectativa y tensión. Finalmente, llegó el día D, terminología militar que indica el inicio de una operación importante. Y sí que lo era. Había llegado la hora de disputar el partido de la clasificación al Mundial 2026.
Desde bodegas y shoppings hasta quinchos y bares. Todo estaba lleno. El asado acompañaba la previa en cada rincón del país. Solo que Meteorología había anunciado una noche fría con vientos del sur que bajarían aún más la sensación térmica, al punto de llegar a la famosa expresión “oipiro”. Sin embargo, el clima no fue obstáculo. El plantel albirrojo, desde que salió de la Albiróga, sintió en las calles el calor de la gente hasta llegar al Defensores del Chaco, en una muestra de apoyo que no se veía desde hacía años.
Inaplazable fue la fiesta en Sajonia. Para quienes no son paraguayos, el partido sin goles no implicó muchas emociones, pero para nosotros cada llegada a nuestro arco o al del rival fue un puño apretado preparando la garganta para festejar o lamentarse.
El país que volvió a creer
Al final, este plantel hizo historia. La reacción en todo el país fue inmediata. Miles de personas salieron a las calles para celebrar el regreso al Mundial. Al día siguiente, el Gobierno decretó feriado nacional en reconocimiento a la clasificación. El 2025 quedó así como un año clave.
Tras 16 años de espera, Paraguay regresa a la Copa del Mundo con un plantel que entendió el peso de la camiseta y con un país que volvió a creer.
Justo Villar, director deportivo de la selección paraguaya, recibió el premio en representación de todo el grupo afirmando que “los jugadores son unos héroes en el sentido de resiliencia”. Desde que asumió en 2018 tuvo un objetivo claro: que la Albirroja vuelva a estar donde merece. Hoy, el exarquero puede decir “misión cumplida”, ya que, como él mismo dice, “todo futbolero quiere ver a su selección en el Mundial”.
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La Albirroja alcanza su mejor participación en un mundial
- Luis Irala
- Periodista
- Nación Media
- Fotos: Archivo Nación Media
La selección paraguaya lograba, 16 años atrás, el octavo lugar en la cita ecuménica africana, que depositó a la Albirroja por primera vez en su historial dentro del top 10 del orbe futbolístico.
El octavo lugar conseguido en el Mundial de Sudáfrica 2010 dejó a la Albirroja entre las 10 mejores selecciones del Mundo, como nunca ocurrió en su historia. En aquel Mundial sudafricano, el equipo comandado por el inolvidable Gerardo “Tata” Martino estuvo cerca de ganarle a España, que lo hubiera clasificado a las semifinales. El cuadro ibérico al final de la competencia alzó la copa de campeón.
En las eliminatorias sudamericanas, la Albirroja terminó tercera, por detrás de Brasil y Chile, obteniendo el boleto mundialista casi al galope. Pero no todo fue “color de rosas” en la ruta albirroja, ya que el 25 de enero de 2010, la selección pasó por un duro trance al sufrir Salvador Cabañas, en su mejor momento futbolístico, un atentado en México, cuando fue agredido de un tiro en la cabeza que puso fin a su participación en el combinado nacional. El Mariscal de milagro salvó su vida y el fútbol para él pasó a un plano secundario.
Previo al Mundial y para ir conformando el plantel definitivo el combinado nacional realizó cinco compromisos de práctica (un triunfo, dos empates y un par de derrotas) y para fines de mayo el plantel tenía una sola duda, que consistía la lesión en la rodilla derecha de Édgar Barreto. Al final el mediocampista del Atalanta de Italia se recuperó y Sergio Aquino que estaba expectante a sustituirlo en la lista final, se quedó sin Mundial.
Con 19 jugadores del exterior, del plantel de 23, venidos de los distintos clubes de Europa, Sudamérica y Centroamérica, la selección paraguaya se aprestaba a intervenir de lo que sería su pico más elevado en citas mundialistas. En el último juego amistoso, el combinado guaraní venció a Grecia, 2-0, que acrecentaba dentro del público paraguayo las ilusiones de realizar un gran Mundial.
Y así ocurrió. En Sudáfrica, Paraguay terminó líder del Grupo F tras igualar ante Italia, 1-1; ganar a Eslovaquia, 2-0, y empatar sin abrir el marcador frente a Nueva Zelanda. Quedó fuera de la competencia nada menos que Italia, el campeón del Mundial anterior, jugado en Alemania, en el 2006.
En los octavos de final Paraguay superó a Japón, en la tanda de los penales, por 5-4, luego de empatar, 0-0 y por primera vez en los mundiales, la Albirroja llegaba a una fase de cuartos de final, en la que le esperaba España, el futuro campeón. En el partido ante los asiáticos Óscar Cardozo alcanzó la idolatría al marcar el quinto y último penal, que le dio el triunfo a Paraguay.
Aunque en el siguiente partido de la Albirroja, en la derrota, ante España, Tacuara fue uno de los más criticados por la afición compatriota luego de la eliminación paraguaya. El pecado del delantero fue el penal desperdiciado, cuando el marcador estaba aún 0 a 0. Luego del penal fallado por Cardozo, el arquero Justo Villar se vistió de héroe al detener otro tiro desde los 11 metros, esta vez a Xabi Alonso, para poner suspenso y emoción al encuentro. Cuando el partido parecía que iba rumbo al empate, apareció David Villa marcando el 1-0 definitivo sobre los 37 minutos de la complementaria y de esa manera acabó la mejor participación albirroja en los mundiales de fútbol.
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El fatídico día en que un atentado frenó al Mariscal de la Albirroja
Como un hábil y vivaz delantero, la presencia de Salvador Cabañas se volvió innegociable en encuentros del club América y la Selección Paraguaya, donde su liderazgo y garra guaraní afloraban, contagiando a sus compañeros de equipo.
Pero un trágico 25 de enero del 2010, la carrera del compatriota daría un giro inesperado, marcado por una noche de violencia, ya que mientras estaba compartiendo con amigos y familiares en un conocido bar de México, Salvador fue al sanitario, donde fue seguido por un hombre identificado como José Jorge Balderas Garza, alias JJ, quien realizó un disparo contra el exfutbolista, logrando herirlo a la altura de la cabeza.
Los médicos del Hospital Ángeles confirmaron horas más tarde que el Mariscal de la Selección nacional se debatía entre la vida y la muerte, ya que, debido a la ubicación de la bala, era bastante difícil que el delantero pudiera sobrevivir, por lo que, de un momento a otro, la noticia preparaba a miles de fanáticos a nivel nacional e internacional y a sus amigos y familiares para un final trágico.
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Tras una primera intervención realizada por el médico Ernesto Martínez, Cabañas debió ser inducido a un coma para lograr la desinflamación craneal. Tras varias semanas, el 17 de febrero, el médico encargado dio la noticia de que, gracias a una evolución favorable, su paciente podía salir de cuidados intensivos, marcándose así el inicio de una milagrosa recuperación.
Los estudios médicos demostraron que el proyectil se había alojado en la parte posterior del lóbulo izquierdo del cerebro del delantero paraguayo y, debido a esta delicada posición, retirarlo no era viable. Salvador podía mover todas sus extremidades, pero no podía caminar ni verse aún.
El 22 de marzo, a casi dos meses del atentado, llegó a una clínica en Argentina, donde fue recibido por una comitiva paraguaya y tuvo que completar todo el proceso de recuperación y fisioterapia, al que respondió de manera sumamente favorable y, luego de dos meses, fue dado de alta y retornó a Paraguay, momento para el cual ya acogía nuevamente las intenciones de volver al césped.
Lastimosamente, pese al inmenso esfuerzo que realizó Salvador y tras superar en un 100 % su recuperación física, el delantero ya no pudo volver a jugar de manera profesional, siendo esta una de las secuelas más importantes de aquel terrible atentado.
En una entrevista con La Nación Media en el 2025, Salvador dijo que era bastante familiero, que disfrutaba mucho de compartir con sus padres, hermanos, hijos y amigos, y que nunca le faltan el tereré y la buena música. Agregó además que siempre comparte con sus amigos que le dio el futbol y que está muy agradecido con esta segunda oportunidad que le dio la vida.
La historia de superación del Mariscal Paraguayo ha marcado la vida de miles de personas y, junto con ella, Salvador Cabañas ha logrado tocar la vida de jóvenes y adultos, mostrando la fuerza que existe detrás de la perseverancia, la disciplina y las ganas de salir adelante, dejando en alto su espíritu luchador y su indudable garra guaraní.
Viaja de manera constante a México y Estados Unidos para participar en actividades con otras figuras del Club América, el club donde fue ídolo, y se mantiene ligado al futbol de manera no profesional.
Responsables
José Jorge Balderas Garza, alias JJ, fue condenado a años de prisión en noviembre del 2022. La condena se dio por delitos relacionados con el trasiego de drogas y la portación de armas de fuego.
En cuanto a José Barreto García, alias El Contador, este fue capturado en la Ciudad de México en abril del 2022. Este ya había sido detenido en el 2010, pero fue liberado 8 años después. Tenía relación con JJ, quien a su vez era integrante del cartel de los Beltrán Leyva.
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¿Trampa o identidad? Afirman que la Albirroja usa un “idioma secreto” para confundir a adversarios
El medio italiano Cronache Di Spogliatoio compartió un video en el que destacó que la Albirroja usa una “lengua secreta” para confundir a sus rivales. El material fue publicado bajo el título: “El secreto de Paraguay para confundir a sus rivales hispanohablantes… es el guaraní, una lengua indígena que se enseña en las escuelas”.
“Una estrategia que salió a la luz gracias a un video que circuló en Facebook y fue confirmada por Ramón Sosa”, contó un periodista italiano en un video publicado en TikTok. El material europeo contextualiza el presente deportivo de la Albirroja, que “se clasificó al Mundial 2026 después de 16 años de ausencia, tras vencer a Argentina y Brasil”, recordando que su última participación fue en Sudáfrica 2010.
“Frente a rivales que casi todos hablan español, ellos se diferencian y hablan guaraní”, destaca la publicación, subrayando que se trata de “una lengua indígena tan arraigada en el tejido social que es oficial al mismo nivel que el español y se enseña en las escuelas”. Como dato de color, el medio remarcó que “este año, por primera vez, la televisión transmitió un partido de la selección nacional con comentarios en guaraní”.
Reacciones
El material también destaca una anécdota del delantero paraguayo Óscar Cardozo, quien “contó que insultaba a los rivales en guaraní de tal manera que no lo expulsaran”. Incluso menciona el origen de su apodo: “Takuara”, que en guaraní significa “bambú”.
Finalmente, Cronache Di Spogliatoio explica que el guaraní: “es una lengua aglutinante, lo que significa que las palabras pueden formarse combinando diversos prefijos y sufijos para crear significados muy complejos”, y que se trata “principalmente de una lengua oral, cuya escritura se desarrolló recién después de la llegada de los misioneros europeos”.
El video del portal italiano se viralizó y generó comentarios como:
- “No es una ´lengua secreta´, el guaraní es el idioma oficial en Paraguay”.
- “Sigan diciendo que el guaraní no sirve, si los asunchetos siguen diciendo que el guaraní no sirve, acá estamos los del interior, siempre defenderemos nuestra lengua materna, el guaraní que es sinónimo de resistencia, cultura e identidad”.
- “Me sorprende ver que hablan del idioma paraguayo, el guaraní es una lengua que ha prevalecido ante la adversidad y hoy representa la identidad paraguaya”.
- “También perdieron más del 50% de su población en la guerra contra Argentina y Brasil, es increíble cómo sobrevivieron y mantuvieron viva su lengua”.
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