Playback Multiverso 2023: colegio Cristo Rey prepara tradicional competencia de baile
Compartir en redes
Con el objetivo de convocar a una actividad de confraternidad en el marco de una competencia sana y divertida a las distintas promociones del colegio Cristo Rey de Asunción, esta institución educativa, el Banco GNB y Coca Cola se unen para una nueva edición del “Playback Multiverso 2023″.
Se trata de la competencia de bailes por promociones, cargada de interesantes historias, temáticas, emociones y mensajes de gran profundidad, sobre todo de un espíritu competitivo donde no hay límites para la diversión, el amor al arte y la unión entre los distintos equipos y promociones.
El evento tendrá lugar el próximo sábado 27 de mayo en el estadio Arena SND de la Secretaría Nacional de Deportes (SND), ubicado en avenida Eusebio Ayala y R.I. 6 Boquerón, en Asunción. “Multiverso es un término usado para definir al conjunto de universos, según las hipótesis que afirman que existen universos diferentes al nuestro”, reza la invitación del tradicional evento.
La organización convoca al lanzamiento oficial del concurso para el próximo jueves. Foto: Gentileza
Según los organizadores, la temática del multiverso permite a cada promoción realizar un baile con temática de universos alternos, donde todo es posible y no se contemplan los límites. Durante esa nueva noche épica, todas las promociones se unirán una vez más con el objetivo que ansían año tras año, que es ser los campeones de la edición del multiverso.
Para mayor información, los organizadores, el Centro de Estudiantes del Colegio Cristo Rey junto a los diferentes auspiciantes, convocan a una conferencia de prensa este jueves 11 de mayo a las 11:00 horas, en el Teatro Central del Colegio Cristo Rey, sito en Ygatimí entre Colón y Montevideo, en Asunción.
El Colegio Cristo Rey organiza una mesa testimonial a 50 años de intervención stronista
Compartir en redes
El Colegio Cristo Rey invita a participar de una rueda de prensa y mesa testimonial con motivo de los 50 años de la intervención realizada a la institución en el año 1976, durante el régimen de Alfredo Stroessner, donde el Colegio Cristo Rey fue intervenido por el Estado paraguayo, en un contexto de fuerte control y persecución a instituciones y personas vinculadas a espacios de pensamiento crítico y compromiso social.
El evento denominado “Memoria que Transforma” se realizará el miércoles 30 de setiembre de 2026, a partir de las 10:00 horas, en el teatro del Colegio Cristo Rey, ubicado en avenida Ygatimí entre Montevideo y Colón, en la ciudad de Asunción. Los organizadores piden confirmar asistencia al 0971322280.
“A 50 años de aquellos acontecimientos, queremos hacer memoria, recuperar testimonios y reflexionar sobre una experiencia que forma parte de nuestra historia e identidad, pero al mismo tiempo un pasado del cual hay que hacer memoria para seguir transformando la realidad nacional”, señala una nota de prensa de la institución.
El encuentro contará con el periodista Mario Ferreiro (exalumno) como moderador, y en la mesa testimonial al periodista Carlos Martini (exalumno), Guillermina Kanonnikoff, viuda del profesor Mario Schaerer Prono; y el padre Máximo Mendoza Coronel, sj. Provincial de la Compañía de Jesús en Paraguay. Luego de los testimonios quedará habilitado un espacio para preguntas de la prensa.
Este domingo, Toni Roberto rinde un homenaje a la lucha de pertenencia barrial de los vecinos de una histórica y centenaria zona de la ciudad de Asunción que rodea a la parroquia del mismo nombre.
En 1976 se realizó el reordenamiento de las divisiones de los barrios de Asunción. El Cristo Rey, que en aquel entonces era un barrio imaginario y cuyos vecinos querían que se lo declare con sus límites desde la calle Alberdi hasta Colón y de Ygatimí hasta la avenida Quinta, de un plumazo pasó a pertenecer al barrio Tacumbú.
En aquellos tiempos duros, nadie se atrevió a discutir, menos teniendo en cuenta que unos meses antes, a principios de ese año, se perpetró la cruenta intervención militar al Colegio Cristo Rey y a la parroquia, de donde provenía esa denominación natural de barrio y que tenían hasta un Club de Domadoras del Barrio Cristo Rey.
Todo esto lo rememoré a partir de la declaración del nuevo barrio San José de Asunción después de una larga lucha de los antiguos vecinos de la zona, que naturalmente se sentían pertenecientes a ese enclave asunceno a partir de la instalación de los sacerdotes bayoneses a principios del siglo XX, en la que fuera la casa de Rosa Peña de González y su esposo, el presidente Juan G. González.
CAMINAR POR EL “NUEVO VIEJO BARRIO”
Caminar por las calles del nuevo viejo barrio San José me trae imborrables recuerdos desde mi adolescencia, sumados a la prodigiosa memoria de María Deidamia Aponte, Ana Grimaldo y Ricardo Livieres. Ellos me van guiando por sus calles de longevos chivatos, testigos de viejas historias, una de las más impactantes el asesinato del expresidente Eligio Ayala y todo lo que conllevó aquel magnicidio en una casa de una de sus arterias.
RECUERDOS DE SUS HABITANTES
La memoria de este barrio asunceno está en plena construcción. Analizar su historia es hablar de viejas quintas y sus primeras casas en su trazado urbano. Pasearse por sus calles nos traen muchos apellidos de las antiguas familias, los Codas, los Livieres, Ortiz Carrón, los Peña Machaín, los Vargas Peña, Tita Rodríguez de Berkemeyer y su hermana.
En su límite oeste sobre Brasil, la casa de las hermanas Álvarez, la de los Fernández Guanes, de los Sotomayor, de Juan E. O’Leary y su familia. En el límite sur con el barrio San Roque, el inolvidable profesor Hugo Ferreira Gubetich o los Montero de Vargas; sobre España el Dr. Vallejo, los Hamuy, un extranjero célebre, el maestro brasileño Lívio Abramo; una de las casas de la modernidad asuncena diseñada a finales de los años 50, denominada Villa Verónica, donde residiera la literata Beatriz Rodríguez Alcalá de González Oddone, la casa Brun Vierci, después adquirida por los Guanes Gondra y, por supuesto, la mansión de Rigoberto Caballero, diseñada por Tomás Romero Pereira en los años 20, que luego fuera habitada por Remigio Bazán y su familia.
Casamiento Laíno-Guanes. Barrio San José. Asunción, c.1973
Además, recordar la zona comercial que rodeaba al Mercado 2, donde se ubicaba la despensa de los Módica y las populares empanadas de los Scura, así como sus innumerables centros culturales y colegios.
Por mi parte, recuerdo una casa sobre la calle Boquerón, donde a mediados de los años 70 fue el inicio del Taller de Expresión Infantil dirigido por Olga Blinder, las oficinas de AZPA, donde vivían los Fretes Schinini y el inolvidable Citroen Mehari, la de los Subirachs, la casa de Concepción L. de Chaves, la casa de Mariscalito, la de Marina Díaz de Vivar, la de los Gubetich, la de los Reguera, la casa de Madame Cueto, la de los Wasmosy Schmidt, la de Tessy Vasconcellos y muchos nombres que voy recordando mientras escribo estas líneas.
Rosa Delia Livieres y Benjamín Banks, antiguos vecinos del barrio San José. Asunción, c.1940
MI SEGUNDO BARRIO
Por otro lado, rememoro como si fuera ayer un episodio frente a la casa de Domingo Laíno en medio del tumulto de una manifestación muy reprimida por la policía. Allá por 1984 le encuentro a una niña perdida muy asustada. Le digo “nena, ¿dónde están tus padres?, ¿qué hacés sola en este lugar tan peligroso?”.
Acto seguido, me guía. Por el camino me cuenta que se llama Carolina, le llevo hasta su casa en Toledo entre Boquerón y Manuel Pérez. Se abre la puerta y aparece el padre: el recordado editor de libros Carlos Schauman, quien a partir de ese momento me consideró uno más de esa casa, por lo que no puedo decir que sea mi segundo hogar, pero sí mi segundo barrio.
A veces, los actos memorables como la “declaración de independencia” del barrio San José nos lleva a otros recuerdos. En mi caso, al imaginario barrio Cristo Rey, que también merece esta misma reparación a partir del ejemplo de lucha de pertenencia barrial de los vecinos de esta histórica y centenaria zona de la ciudad de Asunción que rodea a la parroquia: el nuevo viejo barrio San José.
El colegio capitalino Cristo Rey, por medio de la asociación de padres, presentó un ambicioso proyecto deportivo consistente en el equipamiento de su cancha con césped sintético, cumpliendo con los estándares y exigencias de la FIFA.
Autoridades de la institución educativa y la empresa Sport Césped ofrecieron una conferencia de prensa para anunciar un acuerdo que marcará un antes y un después en el rubro educativo, ya que el Cristo Rey será la primera institución educativa en contar con este tipo de grama.
Cabe mencionar que, a nivel país, el Club Deportivo Recoleta es la primera institución futbolística en tener su campo con empastado totalmente sintético. Dicho trabajo también estuvo a cargo de Sport Césped, cuyos directivos admitieron que lo que está encarando Cristo Rey es una labor encomiable y digna de destacar.
Todo el equipamiento se realizará en el predio del colegio, ubicado en una manzana estratégica de la capital entre las calles Colón, Ygatimí y Montevideo. Para este proyecto, la comunidad invirtió G. 700 millones destinados a la colocación del empastado.
“Es una necesidad de la comunidad educativa, sobre todo de los niños y jóvenes que requieren de mayor tiempo de práctica de fútbol. Sabemos que hoy en día el deporte es un espacio importante para el desarrollo de valores y habilidades; entonces, en ese sentido, tendremos mayor disponibilidad de uso de la cancha”, señaló Ezequiel Zárate, director académico del colegio Cristo Rey.
Colegio Cristo Rey impulsa un ambicioso proyecto para incursionar en torneos de la APF
Compartir en redes
El colegio capitalino Cristo Rey, por medio de la Asociación de Padres, presentó un ambicioso proyecto deportivo consistente en el equipamiento de su cancha con césped sintético, cumpliendo con los estándares y exigencias de la FIFA.
Autoridades de la institución educativa y la empresa Sport Césped ofrecieron una conferencia de prensa para anunciar un acuerdo que marcará un antes y un después en el rubro educativo, ya que el Cristo Rey será la primera institución educativa en contar con este tipo de grama.
Cabe mencionar que, a nivel país, el Club Deportivo Recoleta es la primera institución futbolística en tener su campo con empastado totalmente sintético. Dicho trabajo también estuvo a cargo de Sport Césped, cuyos directivos admitieron que lo que está encarando Cristo Rey es una labor encomiable y digna de destacar.
Todo el equipamiento se realizará en el predio del colegio, ubicado en una manzana estratégica de la capital entre las calles Colón, Ygatimí y Montevideo. Para este proyecto, la comunidad invirtió G. 700 millones destinados a la colocación del empastado.
“Es una necesidad de la comunidad educativa, sobre todo de los niños y jóvenes que requieren de mayor tiempo de práctica de fútbol. Sabemos que hoy en día el deporte es un espacio importante para el desarrollo de valores y habilidades, entonces en ese sentido, tendremos mayor disponibilidad de uso de la cancha”, señaló Ezequiel Zárate, director académico del Colegio Cristo Rey.
En cuanto a las obras, estas se desarrollarán en un periodo de 60 días. Posteriormente, la institución proseguirá con el proceso administrativo para formar parte de la membresía de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), proyectándose a participar de las competiciones oficiales, tanto en rama masculina como femenina del fútbol de campo y futsal FIFA.
Luis Fernando Vidal, presidente de Sport Césped, señaló que esta es una apuesta importante de la Asociación de Padres, pues ayudará a desarrollar los talentos que tiene el colegio en el ámbito futbolístico. Además de esta innovadora y futurista obra, la institución educativa tiene por objetivo a un plazo no muy lejano afiliarse a la Asociación Paraguaya de Fútbol de manera de competir en los torneos oficiales que organiza la matriz.
Si prospera el proyecto de ser un club, sin dudas el hecho representará un acontecimiento significativo para la educación, ya que sería el primer colegio paraguayo en formar parte de las categorías más importantes de fútbol de campo de la APF.