El centro de convivencia pedagógica Ñemity, del programa del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia, ofrece varios talleres de habilidades para la vida e inserción laboral rápida a niñas, niños y adolescentes residentes. De esta forma, también buscan mitigar el efecto de la pandemia.

Estos niños y adolescentes están pasando por el proceso de deshabituación de calle y dentro del proyecto “Sembrando esperanza” desarrollan talleres para habilidades prácticas y despertar la creatividad. “Buscamos motivarlos a emprender su propio negocio en cuanto egresen”, explicaron desde el Minna.

Según los adolescentes del centro, tienen un proyecto de vida, que es “volver a reinsertarnos a la familia, a la sociedad, al mundo laboral como cualquier otro joven”.

Una adolescente que forma parte del centro expresó que saben que con esta situación de crisis sanitaria es más difícil todo y que supera el encierro con los talleres. “El encierro, no poder ir a la escuela, además del distanciamiento social, nos hace estar totalmente limitados de esos momentos únicos de relacionarnos con el mundo exterior”, apuntó.

Resaltó que de estar lejos de los únicos contactos del exterior como los amigos del barrio, las visitas, de los proyectos de inserción laboral, hace que todo sea más complicado. “Este proyecto de huerta y lo que hacemos en el centro nos hacen sentir que somos queridos y servimos para algo”, afirmó.

Huertas y artesanías son terapéuticas

Desde el ministerio expresaron que al trabajo en la huerta se sumó el proyecto de trabajo en artesanía y la producción de pequeñas macetas decoradas, con mariposas hechas por ellos mismos, que fueron escogidas como inspiración por su capacidad de transformación.

A la huerta se sumaron los talleres de arte creativo. Foto: Gentileza.

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“Representa cambios, evolución, entre los antiguos la mariposa era el emblema del alma y de la atracción inconsciente hacia lo luminoso; es símbolo del renacer, representa la necesidad de cambio y mayor libertad y a la vez la valentía”, señaló Liz, educadora que participa del proyecto.

Apuntó que las macetitas con mariposas, tunas y otras especies de plantas sirven también de obsequio o recuerdo para un momento especial, pues son diferentes a lo que comúnmente es conocido en el mercado. Además, están hechas con amor y personalizadas con gustos y preferencias de las personas.

Cabe destacar que ambos proyectos pedagógicos contribuyen a desarrollar destrezas y habilidades, además de terapéuticas, orientadas a mejorar la autoestima, que en mucho de los casos, por su propia historia de vida, hay que reconstruir de cero.

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