Todos los días vemos cómo ciudadanos de otros países homenajean y agradecen a los médicos, enfermeras y todo el personal que está dentro del sistema sanitario, por el incansable trabajo que vienen realizando para hacer frente a la crisis sanitaria que tiene en vilo a todo el mundo a causa del coronavirus.

Desde aplausos, canciones desde el balcón, cacerolazos, saludos, las muestras de afecto no paran y aumenta a diario. En las redes, cientos de personas agradecen a estos héroes de blanco que libran una de las batallas más grandes y complicadas contra un enemigo invisible, poniendo incluso en riesgo sus propias vidas.

En Paraguay, las muestras de afecto hacia los profesionales de la salud no se hicieron esperar y las redes sociales fue un modo de hacer llegar la gratitud.


Pero las muestras de agradecimiento ellos no solo se da con mensajes y videos que recorren por las redes, sino además con donaciones, ya que muchas empresas llevan comida, agua y elementos para el trabajo que realizan.

El trabajo que realizan no es fácil, y más en nuestro país donde las condiciones laborales no son las más óptimas. Apenas se conoció el primer caso, los distintos hospitales comenzaron con campañas para pedir tapabocas, alcohol en gel, guantes y otros elementos.

Asimismo, los médicos y enfermeras comenzaron una campaña para pedir a la gente #QuedateEnCasa. Decenas de videos nacieron en los principales centros asistenciales y recorrieron las redes. Allí pedían a la ciudadanía que cumpla su parte, pues de nada sirve que ellos arriesguen su salud intentando salvar vidas, cuando la gente no se queda en su casa. Muchos profesionales dejaron de tener contacto con sus familias, pues desconocen si están contagiados y prefieren guardar distancia para evitar infectar a sus seres queridos.

Poco después de conocerse los primeros casos positivos de coronavirus en el país, también se supo que entre los infectados había personal de blanco. De hecho se estima que de cada 3 contagios, 1 corresponde a médico o enfermera, quienes están como punta de lanza en el frente de batalla contra el coronavirus, pues son los primeros en recibir a los enfermos, a veces con síntomas leves, en otras ocasiones ya muy complicados.

Si bien muchos no están trabajando en forma directa con los pacientes, numerosos médicos se organizaron para atender por teléfono, mediante un número que fue habilitado por Conattel. La necesidad de ayudar y apoyar a la gente los llevó a formar dos grupos que trabajan 12 horas, dando respuesta a través del tubo a la inquietud de la gente que se quedó en casa, pero tiene cierto malestar.

La gratitud hacia estos héroes de blanco es tanto que hasta el papa Francisco, durante la entrevista con Jordi Évole vía Skype tuvo palabras de reconocimiento hacia ellos: “Los admiro, me enseñan cómo comprometerse”, dijo al indicar que son “los santos de la puerta de al lado”, dijo.