En el marco del recorrido de Semana Santa, La Nación visitó el Museo de Santa Rosa Misiones. La Capilla de la Virgen de Loreto, fue reacondicionada para convertirse en el museo más pequeño de toda la ruta Jesuítica. Se suma así a los museos de San Ignacio, de Santa María, de Santiago, que son de mayor tamaño y albergan gran cantidad de imágenes en ellos.
Abierto al público desde hace 50 a 60 años, dentro del lugar se pueden apreciar varias imágenes, todas de estilo barroco, principalmente la imagen de la Virgen de la Piedad y la Virgen de Loreto. Además, algo que llama la atención es un cuadro Santa Rosa de Lima pintado con polvillo de oro. Todas estas imágenes datan del año 1600 aproximadamente, de la época de las Misiones Jesuíticas.
Carlos Bordón, guía el museo, lo define como "Un pequeño templo"; señalando que lo que lo hace distinto a los demás son los frescos que se pueden apreciar en las paredes, los detalles pintados y la técnica utilizada en ese entonces, lo cual no se encuentra en ningún otro museo, ni en Brasil ni la Argentina, son únicos.
Historía, imágenes y símbolos
Cuenta la historia, que los padres Jesuitas venían a catequizar a los guaraníes y como ellos tenían que plasmar su aprendizaje lo hacían a través de imágenes. Por esa razón muchas de ellas tienen un simbolismo, con rasgos guaraníes en la complexión física en general.
“Los guaraníes no superaban los 1.60, eran bajitos, con el pelo caído, negro y eso es lo que se ven plasmados en sus obras”, agregó Bordón. Sin embargo las otras imágenes con rasgos españoles tiene detalles más elaborados, con pestañas, ojos azules y delicados cabellos.
La imagen de la Virgen de la Piedad fue tallada por los guaraníes con rasgos más indígenas. También se puede encontrar allí imágenes adjudicadas al sacerdote Jesuita Italiano, José Brasanelli (1659-1728), con un estilo más Europeo. El mismo se desempeñó como maestro de los guaraníes en cuanto a las artes, por su basto conocimiento en arquitectura, pintor, escultor y músico.
Además indican que Brasanelli fue quien edifico la Iglesia de Loreto, cuyo altar poseía diez estatuas, con cuatro retablos laterales, dejando plasmadas de esta forma obras de gran trascendencia.
Las imágenes encontradas en el museo son fragmentos de la antigua Iglesia, rescatadas de las casas de familias, que fueron a parar allí porque habían quedado en total abandono. Ya que recién en 1991 el Turismo se interesó por estas reliquias nacionales.
“El lugar cuenta con fragmentos de la Antigua Iglesia, pero lo más llamativo son las pinturas, la estructura y el techo, que es un cielo estrellado original, de manera que al entrar ahí tener la sensación que estas en la casa de Dios”. “Sin luces artificiales, silencioso, digno de un lugar para meditar”, sostuvo el guía. Agregó que la ventana tiene un simbolismo de Dios al entrar al lugar, para estar en contacto en él en todo momento.
Comentó además algunas imágenes fueron restauradas, ya que sus rostros fueron borradas por la humedad, perdiendo por completo su esencia. En la década del 60 un chileno hizo la restauración de la imagen del Arcángel San Miguel. “La falta de interés, a nivel gubernamental y municipal hicieron que este lugar quedara un poco abandonado, más bien se mantiene gracias al aporte de las personas que vienen a visitar”, finalizó el guía del Museo.
Antiguo Mito
Anteriormente se decía que las imágenes eran huecas, porque supuestamente los Jesuitas guardaban su oro dentro. Pero eso fue desmentido. Tanto las tallas como imágenes de barro tienen un hueco. Las primeras, porque se hacen de troncos, no son ensambladas. Cuando se trabaja con arcilla, si no se hace un hueco, esa masa puede resecarse y partirse en dos. Los pigmentos que se usaban eran naturales, y sorprende que hasta ahora, después de 400 a 500 años no hayan sido consumidos por cupi’i.

