Las hembras alcanzaron un promedio de G. 17 millones, los machos castrados G. 12 millones y un padrillo llegó a G. 21 millones.
El remate de equinos realizado tras la Marcha Criolla de las ganaderas Sofía y Chajha cerró con un resultado positivo con el 100 % de los ejemplares vendidos y los valores alcanzados marcaron una de las mejores ediciones del evento, consolidando el creciente interés por la raza criolla en el país.
Remigio Villamayor, gerente general de las ganaderas Sofía y Chajha, informó que las hembras alcanzaron un promedio de más de G. 17 millones, los machos castrados G. 12 millones y un padrillo llegó a G. 21 millones, cifras que reflejaron la fuerte demanda registrada durante el remate.
Villamayor señaló que el éxito comercial es el resultado de un proceso sostenido de trabajo y posicionamiento de la cabaña en la región. “Este es un trabajo de dedicación y mucho esfuerzo para poder llegar hasta acá, donde conquistamos este territorio con el trabajo”, expresó en contacto con canal GEN/Nación Media.
Destacó la incorporación de nuevos compradores provenientes de las colonias y de la región Oriental, lo que permitió ampliar la base de participantes del evento. “Tuvimos como 16 compradores en total básicamente, hay algunos que compraron más de uno, tres lotes inclusive”, detalló. Uno de los aspectos valorados fue el reconocimiento que está obteniendo el caballo criollo dentro del ámbito deportivo ecuestre. Según dijo, incluso referentes de otras razas observan una evolución importante en la estructura y preparación de los ejemplares criollos. “Cada vez están más estructurados nuestros criollos” y “se está instalando el caballo criollo para la competencia”, afirmó. El perfil de los compradores también cambió de manera significativa. “Ellos seguros y deseosos para adquirir para competir porque no compran solamente para trabajar, sino que quieren para competir y es lo que llama la atención acá en la zona”, sostuvo.
Por su parte, Mauro Villamor, encargado del área de equinos de las ganadera Sofía y Chajha, explicó que en esta edición se comercializaron 37 animales y que el proyecto cuenta con una base de datos de siete años de competencia, una herramienta que permite evaluar el desempeño deportivo y la evolución genética de los ejemplares. “El remate, desde nuestro punto de vista, fue un éxito. Es un lugar donde el deporte está siendo la locomotora de la prueba, del comercio”, afirmó Villamor a La Nación/Nación Media.
El objetivo principal del proyecto siempre fue “desarrollar los deportes ecuestres relacionados con el campo y poder mostrar los atributos de la raza”, considerando que los resultados obtenidos confirman que esa estrategia está dando frutos. Uno de los indicadores más llamativos, según explicó, fue el valor alcanzado por los animales castrados. “Los caballos castrados, que generalmente no valen mucho, porque generalmente se paga más por la yegua, pues se puede reproducir. En este caso, en relación, se pagaron muy bien los castrados, porque como son mejor para las competencias, ese es un indicador que la gente busca animales para competir”, señaló.
Villamor indicó que los precios obtenidos fueron superiores a los de años anteriores y que la cantidad de animales vendidos también mostró un crecimiento respecto a la edición pasada.

