Uno de los factores importantes para la ganadería es el control sanitario que otorga al rubro un valor extra a la carne paraguaya, posicionándose en mercados importantes. Al respecto, cabe recordar que en próximos días se deberá vacunar contra la fiebre aftosa y brucelosis bovina, por lo que expertos afirman que es necesario cuidar la cadena de frío de los inoculantes.El gerente de servicio técnico de biogénesis Bagó, Gustavo Lagiogia, habló con el programa “Valor agro” y explicó que este primer período de vacunación se da en verano, entonces, “un factor clave es el cuidado de la cadena de frío”.

También precisó que se deben evitar congelar las vacunas o su calentamiento, ya que “las vacunas congeladas o calientes deben ser descartadas porque pierden estabilidad, pierden la capacidad de proteger al rodeo que se le aplique”.

Con respecto a las técnicas que deben ser aplicadas a la hora de inocular, mencionó que las vacunaciones deben ser puestas de forma inmediata y una vez que se retire el producto de la conservadora o refrigerador, no se deben exponer las agujas ni frascos al sol.

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Otro consejo que dio el especialista tiene que ver con la verificación que se debe realizar al funcionamiento de los refrigeradores utilizando termómetros con registro de temperaturas máximas y mínimas, y “que haya un responsable de verificar y poner a 0 todos los días el termómetro”.

Asimismo, agregó que cuando los expertos van al campo es necesario que lleven las vacunas en hieleras con abundante hielo, valga la redundancia, dejarlas a la sombra y constatar que no alcancen temperatura ambiente.

Todos estos delineamientos tienen que ver con la calidad del producto final que se vende afuera y que se consume localmente, por lo cual, es importante tenerlos en cuenta aún cuando parezcan detalles mínimos, según el técnico.


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