Paraguay continúa fortaleciendo su posicionamiento como potencia fluvial regional con la incorporación prevista de alrededor de 15 nuevos remolcadores y más de 400 barcazas a la operativa de la Hidrovía Paraguay–Paraná durante los próximos dos años. El proceso, que se iniciará en el transcurso de 2026, apunta a acompañar el crecimiento sostenido del comercio exterior y la producción nacional, consolidando al país como un hub logístico estratégico en el corazón de Sudamérica.
No obstante, desde el sector armador aclararon que esta expansión no implicará necesariamente un aumento de la flota mercante nacional. El presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos, Bernd Günther, explicó que la mayoría de las nuevas embarcaciones operará bajo banderas de Bolivia y Brasil, por lo que el crecimiento estará concentrado en la capacidad operativa de la hidrovía, más que en el número de unidades registradas bajo pabellón paraguayo.
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La ampliación de la flota permitirá incrementar la capacidad de arrastre y transporte de cargas, generando mayor eficiencia para el comercio exterior. Mover mayores volúmenes a menores costos logísticos mejora la competitividad de las exportaciones paraguayas .
El liderazgo de la bandera paraguaya en la hidrovía no solo representa una ventaja logística, sino también un activo macroeconómico de relevancia. La actividad fluvial impulsa empleo directo e indirecto, dinamiza inversiones y puertos, y profundiza la integración regional al conectar al país con los principales polos productivos y de consumo del Cono Sur.
Con esta nueva etapa de expansión, la hidrovía reafirma su rol dentro del comercio paraguayo y como uno de los principales diferenciales competitivos del país en el escenario logístico sudamericano.
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