El BMW i3 está encaminado de manera sustentable hacia el éxito, en ambos sentidos de la palabra. Casi siete años después de su lanzamiento al mercado, el modelo compacto de energía puramente eléctrica y por lo tanto, localmente libre de emisiones, todavía tiene una alta demanda continua.
En la planta de BMW Group en Leipzig, la unidad 200.000 del BMW i3 salió de la línea de producción hace unos días, casi en silencio como siempre.
Fue desarrollado como un nuevo concepto de vehículo revolucionario para la movilidad individual en áreas urbanas. Foto: Gentileza.
El BMW i3s (consumo de combustible combinado: 0.0 km / l; consumo de energía combinado: 6.85 – 7,14 km / kWh; emisiones de CO2 combinadas: 0 g / km) con acabado de pintura Fluid Black metálico y detalles en BMW i Blue fue producido para un cliente de Sajonia y será entregado por la sucursal de BMW en Leipzig.
Tanto el BMW i3 con 125 kW / 170 hp, como el BMW i3s con 135 kW / 184 hp se fabrican en Leipzig para todo el mercado mundial en una línea de producción dedicada y por empleados especialmente capacitados.
Con el inicio de la producción en el 2013, la planta de Sajonia se convirtió en pionera y centro de excelencia para la movilidad sustentable. El BMW i3 fue el primer modelo en serie a gran escala de propulsión puramente eléctrica de BMW Group y también el primer vehículo de la compañía con un habitáculo de polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP).
Para 2022, BMW Group invertirá más de 100 millones de euros en el
establecimiento de la producción de módulos de batería en Leipzig. Foto: Gentileza.
El módulo Life hecho de CFRP es parte de una arquitectura de vehículo específica de BMW i y diseñado para la movilidad eléctrica desde el principio. Está formado en Leipzig a partir de mallas de fibra de carbono y ensamblado en un proceso único desarrollado por BMW Group.
A esto le sigue la unión con el módulo Drive, el chasis de aluminio, que soporta el tren motriz, la suspensión y la batería de alto voltaje. Los procesos de fabricación de última generación aseguran que la construcción de la carrocería y el ensamble del BMW i3 en Leipzig solo tome alrededor de la mitad del tiempo necesario para los vehículos convencionales.
Según un estudio de 2019 del Club Alemán de Automóviles (ADAC), los clientes se benefician no solo de ventajas ecológicas, sino también de importantes ventajas económicas.
Según los cálculos, los costos totales para un BMW i3 o BMW i3s son en promedio alrededor de un 20 por ciento más bajos que para un modelo BMW con un motor de combustión que es comparable en términos de rendimiento del motor y equipamiento.
Se tomaron en cuenta todos los gastos de adquisición, operación y depreciación de los vehículos, con un período de retención de cinco años cada uno y un kilometraje total de 75.000 kilómetros.
La excelente evaluación del ciclo de vida del BMW i3 ya fue confirmada por un certificado ISO emitido por auditores independientes. Foto: Gentileza.
Gracias a las subvenciones estatales ahora aumentadas para los vehículos eléctricos, la ventaja del BMW i3 y el BMW i3s en términos de economía es aún mayor en la actualidad.
2021: Producción de módulos de batería
La planta de BMW Group en Leipzig continuará contribuyendo de manera significativa a la expansión de la movilidad eléctrica en el futuro. El sitio pasará a formar parte de la red de producción internacional de módulos de batería de BMW Group a partir del 2021.
Para 2022, BMW Group invertirá más de 100 millones de euros en el establecimiento de la producción de módulos de batería en Leipzig.
En el futuro, las celdas de iones de litio suministradas se ensamblarán en módulos estandarizados en un proceso altamente automatizado, que luego se ensamblarán junto con las conexiones al vehículo, las unidades de control y las unidades de refrigeración en una carcasa de aluminio específica para cada modelo.
Para el 2022, más de 150 empleados estarán trabajando en la producción de módulos de batería en Leipzig.
Ande y MIC coordinan acciones para articular planes de apoyo a nuevas inversiones
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La atracción de inversiones de gran escala requiere una mayor coordinación entre las instituciones del Estado, para ello, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Administración Nacional de Electricidad (Ande)iniciaron una agenda conjunta para planificar la instalación de nuevas empresas y asegurar que el sistema eléctrico pueda responder a la creciente demanda de energía.
Tras una reunión con el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, el presidente de la Ande, Miguel Báez, destacó que uno de los principales acuerdos consiste en fortalecer el intercambio de información entre ambas instituciones para anticipar las necesidades de los proyectos que buscan instalarse en el país.
“Es el ministro de Industria y Comercio el que va a monitorear qué tipo de empresa es la que viene. Le va a pasar las orientaciones a la Ande para que la Ande pueda posibilitarle que se instalen en el país“, explicó Báez.
El esquema apunta a evitar que las inversiones enfrenten limitaciones vinculadas a la disponibilidad de infraestructura eléctrica.
En los últimos años, el interés de industrias electrointensivas, centros de datos y otros emprendimientos de gran consumo energético puso de manifiesto la necesidad de planificar con mayor anticipación las obras de transmisión y distribución.
Según el titular de la Ande, durante el encuentro también analizaron diversos proyectos considerados estratégicos para el desarrollo económico, algunos de los cuales requerirán modificaciones legales y la participación de otras instituciones públicas.
En ese sentido, indicó que varias iniciativas deberán coordinarse con el Viceministerio de Minas y Energía y con otros organismos reguladores, debido a la complejidad de los emprendimientos que actualmente se encuentran en evaluación.
Báez calificó la reunión como el inicio de una agenda permanente de trabajo y señaló que la coordinación interinstitucional será clave para acompañar la política del Gobierno orientada a captar nuevas inversiones.
Centro de datos: cómo Paraguay puede convertir sus excedentes de energía en inversiones
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Por: Sofía Céspedes
sofia.cespedes@nacionmedia.com
La expansión de la inteligencia artificial (IA), la computación en la nube y los servicios digitales está cambiando la forma en que los países compiten por atraer inversiones. Detrás de cada aplicación de IA, plataforma de streaming o servicio financiero digital existe un data center o centro de datos, enormes infraestructuras que almacenan y procesan información las 24 horas del día.
En los últimos meses, en Paraguay el rubro comenzó a tomar más protagonismo gracias a uno de sus principales activos, la disponibilidad de energía renovable. Sin embargo, especialistas coinciden en que la electricidad, aunque indispensable, representa apenas una parte de una ecuación mucho más amplia.
Energía e inversión
En conversación con La Nación/Nación Media, Bruno Vaccotti, director de la Cámara Paraguaya de Fintech y accionista de Penguin Group, dijo que la discusión sobre los centros de datos no debe limitarse al consumo eléctrico, sino al impacto económico que pueden generar.
Explicó que estas instalaciones forman parte de las denominadas industrias electrointensivas, que utilizan grandes cantidades de energía, pero cuya principal característica es la generación de empleo altamente calificado. A diferencia de otras industrias manufactureras, los centros de datos no requieren miles de trabajadores, aunque sí demandan perfiles técnicos especializados, con salarios muy por encima del promedio.
Vaccotti sostuvo a LN que Paraguay atraviesa un momento particular. Mientras el consumo eléctrico interno crece alrededor de un 12 % anual, el país deberá realizar importantes inversiones en infraestructura energética durante los próximos años para evitar un déficit de generación.
En ese contexto, consideró que atraer industrias electrointensivas forma parte de la solución y no del problema. Según explicó, actualmente la energía excedente cedida al Brasil genera ingresos considerablemente menores que la electricidad consumida por industrias instaladas en Paraguay.
Mientras la compensación por cesión ronda los USD 18 por megavatio, las empresas electrointensivas pagan entre USD 48 y USD 52 por la misma cantidad de energía.
Ese mayor ingreso fortalece financieramente a la Administración Nacional de Electricidad (Ande) y permite financiar nuevas obras para el Sistema Interconectado Nacional. Incluso, afirmó que cerca del 60 % de los ingresos actuales de la estatal eléctrica provienen de industrias electrointensivas, principalmente la minería de bitcoin.
Otro de los puntos que destacó es el esquema de créditos energéticos que actualmente analiza el Gobierno junto con el sector privado. La propuesta busca que las empresas que demanden grandes bloques de energía también inviertan en nueva capacidad de generación, por ejemplo mediante plantas fotovoltaicas, permitiendo que el crecimiento industrial contribuya al fortalecimiento del sistema eléctrico nacional.
La magnitud económica de estos proyectos también resulta significativa. Como referencia, Vaccotti recordó que Penguin construyó en Hernandarias, en 2021, un centro de datos de 100 megavatios con una inversión estimada entre USD 120 millones y USD 140 millones, considerado el primero de esa capacidad en América Latina.
Aunque actualmente está orientado al procesamiento para minería de bitcoin, explicó que comparte buena parte de la infraestructura utilizada por los centros destinados al procesamiento de IA.
Bruno Vaccotti, director de la Cámara Paraguaya de Fintech. Foto: Matías Amarilla
Desafíos
Si bien Paraguay reúne condiciones naturales difíciles de igualar, los especialistas coinciden en que atraer inversiones de gran escala exige mucho más que energía disponible.
Vaccotti consideró que uno de los principales desafíos es generar confianza para inversiones que suelen proyectarse a diez o más años. Para ello, sostiene que el país necesita fortalecer la seguridad jurídica, garantizar reglas estables y evitar modificaciones contractuales imprevistas que puedan afectar la previsibilidad de los proyectos.
A ello, sumó un aspecto cada vez más determinante: la ciberseguridad. El director del gremio advirtió que Paraguay todavía debe fortalecer significativamente la protección de datos y la seguridad informática, especialmente, considerando los ataques que afectaron a distintas instituciones públicas.
En su opinión, la protección de la infraestructura digital debería convertirse en una política estratégica del Estado para brindar mayor confianza a los inversionistas internacionales.
Vaccotti también puso en contexto de los argumentos más repetidos sobre los data centers, el elevado consumo de agua. Explicó que muchas instalaciones modernas ya utilizan tecnologías de refrigeración por inmersión en aceite dieléctrico, reduciendo considerablemente esa necesidad. Incluso, señaló que, según estudios realizados para el sector, este tipo de infraestructura ni siquiera figura entre las actividades industriales con mayor consumo hídrico del país.
Infraestructura digital
Mientras el sector privado analiza oportunidades de inversión, el Gobierno impulsa su propio proyecto de infraestructura tecnológica.
El asesor técnico del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), Horacio Caniza Vierci, afirmó a LN que Paraguay reúne varias condiciones favorables para desarrollar esta industria. Una matriz energética limpia y estable, disponibilidad de agua para sistemas de refrigeración y experiencia técnica acumulada en grandes organizaciones como bancos y empresas de telecomunicaciones.
Reconoció que el país todavía necesita formar una mayor cantidad de profesionales especializados, aunque sostiene que esa oferta surgirá conforme aumente la demanda del mercado.
“Antes de que exista la demanda es muy difícil que exista la oferta”, resumió al explicar por qué considera que la llegada de nuevos proyectos impulsará también la capacitación del talento local.
Sostienen que atraer inversiones de gran escala exige mucho más que energía disponible. Foto: Ilustrativa
¿Qué es un centro de datos?
Para Caniza, un data center puede entenderse como una gran computadora compartida. Mientras un usuario utiliza una computadora personal para sus tareas diarias, un centro de datos concentra una enorme capacidad de procesamiento que puede ser utilizada simultáneamente por miles de personas y empresas.
Esa lógica, explicó, permite optimizar el uso de los recursos informáticos, reducir tiempos de procesamiento y ofrecer servicios digitales desde un mismo punto hacia distintos usuarios e incluso otros países.
Señaló que la ubicación de un data center responde a criterios técnicos específicos. Además de requerir una conexión cercana a una fuente de energía para evitar elevados costos de infraestructura, estas instalaciones necesitan disponibilidad de agua para los sistemas de refrigeración y suficiente espacio para futuras ampliaciones.
A ello se suma que, por el ruido que generan los equipos de procesamiento y enfriamiento, normalmente se instalan fuera de los centros urbanos.
Data Center del Estado
En paralelo, el Mitic avanza con la construcción del Data Center del Estado, que estará ubicado en Chaco’i. El contrato con la empresa adjudicada ya fue firmado y la obra deberá ejecutarse en un plazo aproximado de dos años.
El objetivo del proyecto no es ofrecer servicios al sector privado, sino centralizar la infraestructura tecnológica del Estado paraguayo. Allí se alojarán plataformas utilizadas diariamente por las instituciones públicas y servicios dirigidos a la ciudadanía, como Portal Paraguay, la identidad electrónica y la nube gubernamental, buscando mejorar la seguridad, disponibilidad y eficiencia de los sistemas digitales públicos.
La apuesta, sin embargo, trasciende la construcción de un edificio. Tanto desde el sector público como desde el privado coinciden en que el verdadero desafío consiste en aprovechar la ventaja energética del país para desarrollar una nueva industria basada en servicios digitales de alto valor agregado.
Los globos aerostáticos vuelven a pintar el cielo de la Expo Yguazú
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Una de las atracciones más esperadas regresa totalmente renovada para convertir a la Expo Yguazú 2026 en una experiencia única para familias, visitantes y turistas. Además de los globos aerostáticos, la feria reúne cultura, gastronomía, negocios, producción y el potencial turístico de una de las regiones con mayor crecimiento del país. ¿Cuándo? Del 27 al 30 de agosto.
Los tradicionales globos aerostáticos regresan totalmente renovados como una de las principales atracciones de la feria, ofreciendo a familias y visitantes la posibilidad de vivir un espectáculo diferente, compartir momentos únicos y disfrutar de una experiencia que ya conquistó a grandes eventos turísticos alrededor del mundo.
Más que una exhibición visual, los globos representan una propuesta que invita a mirar hacia arriba, descubrir nuevos paisajes y transformar una visita en un recuerdo inolvidable.
Del 27 al 30 de agosto, la Expo Yguazú abrirá sus puertas con una agenda que combina entretenimiento, innovación, cultura y oportunidades de negocios, consolidándose como uno de los encuentros más importantes de la región.
Cultura, turismo y desarrollo. Organizada por la Cooperativa Yguazú Agrícola Limitada, la Asociación Japonesa de Yguazú, la Municipalidad de Yguazú y la Asociación de Turismo Sustentable de Yguazú, la Expo Yguazú llega a su edición número 27 con el objetivo de mostrar el potencial productivo, cultural y turístico de la comunidad.
La muestra reúne en un mismo espacio exposiciones agrícolas, comerciales, gastronómicas y turísticas, generando un punto de encuentro para empresas, emprendedores, productores, familias y visitantes de distintos puntos del país.
Con más de 100 expositores, la feria se transforma en una plataforma para promocionar productos, tradiciones y oportunidades económicas de la zona, fortaleciendo el posicionamiento de Yguazú como un destino con identidad propia.
Senave publica guía para fortalecer la calidad del poroto destinado al programa Hambre Cero
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El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) puso a disposición de los productores una Guía Básica de Buenas Prácticas para la Cosecha, Poscosecha y Comercialización de Porotos a Granel, con el objetivo de fortalecer la calidad de los alimentos en el marco del programa Hambre Cero.
Según informó la institución, el documento, disponible en la página oficial del Senave, reúne recomendaciones técnicas orientadas a mejorar el manejo del grano desde la cosecha hasta su comercialización, contribuyendo a preservar su calidad e inocuidad.
Recomendaciones para reducir pérdidas y garantizar la inocuidad
La guía incluye prácticas relacionadas con el secado de vainas, trillado y limpieza, secado de los granos antes del almacenamiento e higiene personal durante las tareas de manipulación.
Asimismo, incorpora orientaciones sobre almacenamiento, monitoreo y control de plagas, además de las condiciones mínimas requeridas para la comercialización del producto, incluyendo aspectos de envasado, etiquetado y transporte.
El material también aborda la importancia de la trazabilidad como herramienta para realizar el seguimiento del producto. Foto: Gentileza
De acuerdo con el Senave, los criterios técnicos contenidos en la guía buscan servir como referencia para pequeños productores y demás actores de la cadena productiva, ayudando a prevenir riesgos de contaminación y daños en los granos de poroto.
La institución destacó que el documento fue elaborado por técnicos dela institución y constituye una herramienta para fortalecer las condiciones de manejo, conservación y comercialización del producto, con miras a mejorar su calidad para el mercado y para el abastecimiento de programas como Hambre Cero.