- Mandalay, Birmania. AFP.
Birmania guardó un minuto de silencio en recuerdo de las más de 2.700 personas muertas en el fuerte terremoto del viernes que incluso derribó edificios en Bangkok, a mil kilómetros de distancia.
Cuatro días después del sismo de magnitud 7,7 y de poca profundidad, mucha gente en este país desgarrado por cuatro años de guerra civil vive a la intemperie porque sus casas están destruidas o porque tienen miedo de posibles réplicas. El jefe de la junta militar de gobierno, Min Aung Hlaing, indicó que el terremoto dejó al menos 2.719 muertos, más de 4.500 heridos y 441 personas desaparecidas.
Se espera que el balance aumente significativamente cuando los equipos de rescate lleguen a pueblos y aldeas que quedaron incomunicadas por el terremoto. A instancias de la junta birmana, las sirenas para avisar del minuto de silencio sonaron exactamente a las 12H51:02 (06H21 GMT), la hora exacta a la que comenzó el terremoto.
Su epicentro se situó en el centro del país, cerca de Mandalay, la segunda ciudad poblada con 1,7 millones de habitantes, que quedó muy destruida.