La tripulación de la misión Artemis II de la NASA alcanzó el miércoles la órbita terrestre, anunció un responsable de la agencia espacial estadounidense poco después del despegue del cohete.
Ocho minutos después del lanzamiento, la cápsula Orion se desprendió como estaba previsto de los inmensos depósitos del cohete SLS, que la impulsó al espacio y la puso en la órbita terrestre.
Los cuatro astronautas permanecerán ahora alrededor de la Tierra para realizar una serie de pruebas, antes de poner rumbo el jueves hacia la Luna, situada a más de 384.000 kilómetros de la Tierra.
El viaje, de aproximadamente 10 días, marcará el primer vuelo tripulado alrededor del satélite natural de la Tierra en más de 50 años.
- Fuente: AFP
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¿No es mañana?: todos celebran la primavera el 21, pero este año llegará un día después
Cada 21 de septiembre, en Paraguay y otros países de la región se celebra el comienzo de la primavera y coincide además con el Día de la Juventud. Sin embargo, este año hay una particularidad, y es que astronómicamente la nueva estación comenzará recién el martes 22 de septiembre.
El cambio se producirá a las 21:05, cuando ocurra el equinoccio de septiembre, ya que, según la ciencia, es el instante en que el sol cruza el plano del ecuador terrestre y en el hemisferio sur, marca el comienzo astronómico de la primavera.
Ante esto, lo que muchos se preguntarán es ¿por qué seguimos hablando del 21 de septiembre como el día de la primavera? y es que las estaciones astronómicas no tienen una fecha fija en el calendario, su comienzo está determinado por la posición de la Tierra en su recorrido alrededor del sol. Por eso, dependiendo del año y de la hora exacta en que se produzca el equinoccio, puede caer el 21, el 22 o hasta el 23 de septiembre.
En el 2026, según información de la NASA, el fenómeno tendrá lugar a las 00:05 del 23 de septiembre en horario universal, al trasladarlo al horario de Paraguay, corresponde a las 21:05 del martes 22.
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¿Qué pasa durante un equinoccio?
La palabra equinoccio está relacionada con la idea de una duración similar entre el día y la noche y ocurre dos veces al año, entre marzo y septiembre. Durante el equinoccio de septiembre, el sol se encuentra sobre el ecuador terrestre, desde ese momento, el recorrido aparente del sol continúa desplazándose hacia el sur y los días comienzan progresivamente a ser más largos en el hemisferio sur.
Eso no significa que mañana lunes se sentirá como un día de invierno y que a las 21:05 del martes cambie repentinamente la temperatura, es más, por lo general la primavera ya se hace sentir poco antes del momento exacto del equinoccio, como hoy domingo, luego de varios días de lluvia y de jornadas frescas el sol volvió a aparecer con cierta intensidad.
Por eso, mañana 21 de septiembre seguirá siendo una jornada marcada por los festejos tradicionales del Día de la Primavera y de la Juventud en Paraguay, la diferencia está en la precisión, ya que el 21 es la fecha tradicional de celebración; el 22, a las 21:05, será el momento exacto en que la primavera comenzará oficialmente desde el punto de vista astronómico y a partir de allí, el hemisferio sur continuará avanzando hacia días cada vez más largos hasta llegar a diciembre, donde comenzará el verano.
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El cráter del siglo: la NASA descubre nueva formación en la Luna
Un investigador de la NASA descubrió un masivo y recién formado cráter en la Luna, un hecho que solo sucede “una vez por siglo o incluso más”, según científicos. El cráter, denominado “McGetchin”, mide 222 metros de ancho, indicó la NASA en una publicación en su blog.
Se cree que se formó en la primavera de 2024 tras el impacto de un cometa o un asteroide contra la Luna. Los investigadores describen el objeto que lo provocó como del tamaño de un edificio de tres a seis pisos de altura. “Los científicos estiman que un impacto de esta magnitud ocurre en la Luna alrededor de una vez por siglo, o incluso más”, dijo la Nasa.
Aunque el cráter ha estado allí por años, no fue descubierto sino hasta que Robert Wagner, un investigador del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO, en inglés) de la NASA, lo notó durante un nuevo escaneo de la superficie lunar.
El cráter apareció como una “gran mancha brillante rodeada por un halo oscuro” en las imágenes de la sonda LRO, que estudia la Luna desde 2009. Un estudio publicado el miércoles en la revista científica Science Advances determinó que era el cráter nuevo más grande jamás descubierto en el sistema solar.
Aunque la Luna tiene numerosos cráteres, muchos de ellos más grandes que McGetchin, estudiar la formación de uno en tiempo real podría ayudar a ampliar el conocimiento sobre la geología de la Luna. Ese conocimiento serviría para preparar mejor a las futuras misiones tripuladas al satélite, que actualmente son planeadas tanto por Estados Unidos como por China.
Fuente: AFP.
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La NASA lanzó el telescopio Roman para elaborar un nuevo “Atlas del Universo”
La NASA lanzó el domingo al espacio su telescopio Roman, que debe elaborar un nuevo “Atlas del Universo” y aportar respuestas a varios de los grandes misterios de la física, entre ellos los que representan la materia y la energía oscuras. Este aparato de última generación fue puesto en órbita a las 7:26 locales (11:26 GMT) por un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, en el sureste de Estados Unidos, según la retransmisión en video de la agencia espacial estadounidense.
Diseñado para ofrecer una vista panorámica de las vastas extensiones del espacio, el telescopio espacial Roman “ayudará a develar los secretos del universo”, declaró el presidente estadounidense Donald Trump el viernes durante una ceremonia en la sede de la NASA en Houston, Texas.
Con más de 12 metros de altura, este moderno observatorio fue desarrollado durante más de una década, con un coste superior a los 4.000 millones de dólares. El telescopio lleva el nombre de la pionera astrónoma estadounidense Nancy Grace Roman, conocida como la “madre del Hubble”, otro de los telescopios insignia de la NASA.
Mientras que el Hubble reveló que el universo se expande más rápido de lo que se pensaba, el Roman tratará de responder a otros misterios aún sin resolver. “Roman dará a la Tierra un nuevo atlas del universo”, afirmó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, en abril, cuando presentó el proyecto a la prensa.
Estudiar lo invisible
Con un campo de visión más de 100 veces mayor que el del Hubble —y significativamente más amplio que el del James Webb—, el Roman estudiará vastas franjas del cielo desde un punto de observación situado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, al que tardará unos 100 días en llegar. Está diseñado para trabajar en conjunto con otros observatorios como el Webb, que ofrece mayor potencia y precisión.
Tiene como objetivo descubrir miles de exoplanetas, así como decenas de miles de supernovas, las muertes explosivas de estrellas masivas. “Será el mayor catálogo de objetos astronómicos jamás elaborado y nos ayudará a comprender cuán comunes son sistemas solares como el nuestro”, declaró a la AFP Dave Content, responsable técnico de Roman.
El nuevo telescopio también arrojará luz sobre dos de los mayores misterios de la física: la materia oscura y la energía oscura. Se desconocen sus orígenes, pero se cree que juntas constituyen alrededor del 95 % del universo.
Se cree que la materia oscura actúa como una especie de pegamento gravitacional, mientras que la energía oscura sería una fuerza repulsiva que impulsa la expansión del universo.
Gracias a su visión en infrarrojo, podrá detectar la luz emitida por objetos celestes hace miles de millones de años. Así, mirará hacia atrás en el tiempo para ofrecer a los científicos una ventana al pasado remoto del universo, con el fin comprender mejor estos dos fenómenos misteriosos.
Sorpresa
Las observaciones del Roman complementarán la labor del Observatorio Rubin en Chile y de la sonda Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA).
Julie McEnery, científica principal del proyecto Roman, señaló que investigaciones recientes sugieren que la forma en que los científicos han concebido la expansión temprana del universo, basada en las predicciones de los modelos existentes, podría ser errónea.
“Observaciones recientes apuntan a que nuestro modelo estándar del universo es incorrecto”, declaró en una rueda de prensa el sábado, añadiendo que el Roman ayudará a aclararlo.
“Dirá de forma definitiva: ‘Sí, el modelo funciona, o no funciona’. Y si no funciona, nos proporcionará la precisión y la calidad de los datos que nos permitirán empezar a distinguir entre las distintas opciones”, añadió.
Los científicos y el público tendrán acceso a todos los datos del Roman. Pero el volumen será abrumador, advirtió Content.
El telescopio generará alrededor de 1,3 terabytes de datos al día, “lo que significa que básicamente no se pueden descargar los datos en el portátil de nadie”, dijo.
“Espero, y de hecho doy por hecho, que los descubrimientos científicos más emocionantes del Roman serán una sorpresa, algo que no podemos prever y que sentará las bases para el siguiente conjunto, más profundo, de preguntas que deberán abordar futuras misiones”, afirmó.
Fuente: AFP.
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La NASA enciende la alarma por el avance silencioso de El Niño en los océanos
La NASA, una de las principales instituciones científicas del mundo para la observación de la Tierra, advierte que El Niño ya está provocando cambios que, aunque todavía pueden resultar casi imperceptibles para la población, tienen el potencial de desencadenar consecuencias graves sobre los ecosistemas marinos y las actividades económicas vinculadas al océano.
Sus mediciones muestran que el calentamiento de las aguas del Pacífico está reduciendo el afloramiento de aguas profundas cargadas de nutrientes, un proceso indispensable para sostener la vida marina.
El primer eslabón que comienza a resentirse es el fitoplancton, diminutos organismos que constituyen la base de buena parte de la cadena alimentaria oceánica. Cuando las aguas cálidas impiden que los nutrientes lleguen a la superficie, disminuye su presencia y también la concentración de clorofila, un indicador que los satélites pueden detectar mediante los cambios en el color del océano.
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Efecto en cadena
Y allí comienza el efecto dominó: menos fitoplancton significa menos alimento para el zooplancton y, posteriormente, para peces, aves marinas y mamíferos. La NASA señala que durante episodios intensos de El Niño se han observado reducciones importantes de poblaciones de peces y fuertes impactos sobre especies marinas.
La advertencia adquiere todavía mayor dimensión cuando se traslada al terreno económico. Una reducción de los recursos disponibles puede golpear directamente a las pesquerías, especialmente en regiones donde la actividad depende de especies cuya supervivencia está estrechamente ligada a la productividad del océano.
La propia NASA recuerda que los grandes episodios de El Niño han provocado fuertes alteraciones en las pesquerías y en la disponibilidad de alimento a lo largo de la red trófica marina.
Lo más inquietante es que el fenómeno no necesariamente necesita ser visible desde tierra para estar produciendo efectos. Una modificación microscópica en la cantidad de fitoplancton puede ser el comienzo de una cadena de alteraciones que asciende progresivamente hacia especies de mayor tamaño y, finalmente, alcanza actividades humanas.
Recuperación rápida
Sin embargo, la historia no necesariamente termina en desastre. La evidencia científica también muestra que, cuando El Niño pierde fuerza y regresan las condiciones favorables para el afloramiento, el océano puede experimentar una recuperación rápida del fitoplancton. La transición hacia La Niña puede incluso favorecer grandes incrementos de productividad marina.
El problema es que antes de que llegue esa recuperación, los ecosistemas pueden atravesar un período de fuerte estrés. Y esa es precisamente la señal que las observaciones científicas obligan a mirar con atención: bajo una superficie aparentemente tranquila, el océano puede estar comenzando a quedarse sin uno de sus principales motores de vida.