Un peregrino de 24 años fue captado intentando detener al atacante que apuñaló a cuatro niños en un parque de Annecy, en Francia. Foto: Captura de video/Viral
Un refugiado sirio armado con un cuchillo sembró el terror este jueves en un parque de Annecy, en los Alpes franceses, donde hirió a seis personas, entre ellas cuatro niños de entre 22 y 36 meses, antes de ser detenido. Además de la solidaridad con las víctimas, las autoridades ensalzan a los agentes que participaron en su detención y a quienes, como Henri d’Anselme, un peregrino “amante de las catedrales” de 24 años, intentaron evitar el sangriento ataque.
“Era imposible dejar que alguien que parecía un loco atacara a seres indefensos (...) Haces lo que puedes con lo que tienes y, yo, llevaba una pequeña mochila por delante”, dijo a la cadena BFMTV el joven, apodado ahora el “héroe de la mochila”, que aparece en un video tratando de desarmar al atacante con una bolsa antes de perseguirlo hasta su detención policial.
El joven, licenciado en filosofía y gestión internacional, apasionado por el patrimonio religioso, llevaba 9 meses en un peregrinaje por las catedrales francesas, en que ya había visitado 24 edificios a través de 1.300 kilómetros, cuando llegó a Annecy. Henri venía documentando su viaje en su cuenta “Le Chant des Cathédrales” en Instagram, que con esta tragedia se disparó de unos 6.000 seguidores a casi cien mil.
Henri d'Anselme llevaba nueve meses visitando catedrales francesas cuando llegó hasta Annecy. Foto: @le_chant_des_cathedrales
El presidente francés, Emmanuel Macron, dio este viernes noticias “positivas” sobre el estado de salud de los niños heridos en un ataque con cuchillo la víspera en Annecy (este), mientras la incertidumbre planea sobre las motivaciones del atacante, un refugiado sirio. “Los dos pequeños que estaban en la situación más crítica están ahora estabilizados y los médicos son optimistas”, dijo Macron, quien describió un pronóstico que “va en la buena dirección” para todos los heridos después de visitar a parte de ellos en el hospital de Grenoble.
El ataque ocurrido a orillas del turístico lago de Annecy, en los Alpes franceses, conmocionó a Francia y este viernes muchos ciudadanos depositaron flores en el área de juegos infantiles, donde Abdalmasih H., de 31 años, acuchilló la víspera a niños en sus cochecitos.
“Atacar a los niños es el acto más bárbaro imaginable”, agregó el jefe de Estado quien se desplazó junto a su esposa, Brigitte Macron, a Annecy, donde la víspera el ataque dejó seis heridos, entre ellos cuatro niños de entre 22 y 36 meses.
Los cuatro menores “han podido ser operados y están bajo vigilancia médica permanente”, explicó en la mañana la primera ministra Élisabeth Borne. Los investigadores buscan ahora determinar qué motivó que Abdalmasih H., un ciudadano sirio que obtuvo el asilo en Suecia en 2013 y que habría llegado a Francia a finales de 2022, acuchillara el jueves en la mañana a seis personas cerca del lago de Annecy.
Tras ser sometido a un examen psiquiátrico, la justicia prolongó su custodia policial al considerar que su estado era “compatible” con la misma. Si el examen médico hubiera concluido una falta de discernimiento, los médicos se habrían hecho cargo del detenido. Por el momento, la fiscalía de Annecy descartó un acto con motivación terrorista y que el agresor, sin antecedentes policiales o de problemas psiquiátricos, actuara bajo los efectos del alcohol o las drogas.
Su exmujer, con la que tuvo una hija de tres años, dijo a la AFP que se marchó de Suecia ya que “no pudo obtener la nacionalidad sueca”. En noviembre de 2022, solicitó el asilo en Francia y este fue rechazado días antes del ataque, un “coincidencia inquietante”, según el ministro del Interior, Gérald Darmanin. El atacante, que portaba una cruz y gritó “en nombre de Jesucristo” durante la agresión, padecía una “profunda depresión”, según su madre, que vive en Estados Unidos. El rechazo de la nacionalidad, a priori porque estuvo en el ejército sirio, “quizás lo volvió loco”, agregó.
Abdalmasih H.
Desde el sangriento ataque el jueves en un parque a orillas del lago de Annecy (este), las miradas están puestas en este hombre nacido en 1991 y que carece de antecedentes policiales y de un historial de problemas psiquiátricos conocidos. El hombre no dio explicaciones desde su detención e incluso “se revuelca por el suelo”, según una fuente próxima a la investigación. Tras un examen psiquiátrico, su estado se consideró “compatible con la custodia policial” que se prolongó este viernes. Pero, ¿qué se sabe del atacante?
Abdalmasih H. hizo el servicio militar obligatorio en Siria antes de huir del país en 2011 a causa de la guerra civil y, tras pasar por Turquía y Grecia, llegó a Suecia, explicó a la AFP su madre, que vive en Estados Unidos desde hace una década. El atacante es cristiano, tiene una hija de tres años y se divorció en 2022 tras varios años de vida familiar en Suecia. Su exesposa es una refugiada siria que, a diferencia de él, logró obtener la nacionalidad sueca.
“Nos conocimos en Turquía y nos enamoramos. Dos años después nos casamos, pero él no pudo obtener la nacionalidad sueca, por lo que decidió abandonar el país. Nos separamos porque yo no quería marcharme de Suecia”, explicó la mujer a la AFP. Según las autoridades francesas, Abdalmasih H. obtuvo el estatuto de refugiado en Suecia en 2013 y podía viajar en situación legal por Francia. Desde 2017, intentó en vano lograr la nacionalidad sueca, según la oficina migratoria del país escandinavo.
“Profunda depresión”
El hombre presentó solicitudes de asilo en Suiza, en Italia y Francia, donde su demanda fue rechazada hace poco, al contar ya con una protección acordada en Suecia, indicó el jueves el ministro del Interior francés, Gérald Darmanin, a la cadena TF1. Durante una de las pocas conversaciones con su exmujer desde su partida, Abdalmasih H. le explicó hace cuatro meses que vivía “en una iglesia” en Francia. En Annecy, el hombre no tenía oficialmente un hogar.
Según el director general de la oficina francesa de inmigración OFII, Didier Leschi, recibía un subsidio como solicitante de asilo, pero, por falta de plaza, “nunca se le dio alojamiento en el marco del dispositivo nacional de acogida”. Un empleado de los pontones del lago de Annecy declaró al diario Le Dauphiné libéré que lo había visto en un banco “todos los días, de la mañana a la noche, lloviera o hiciera sol”, desde hacía unos dos meses, murmurando para sí mismo y sin agresividad.
Según su madre, padecía una “profunda depresión” y el hecho de no conseguir un pasaporte sueco empeoró su estado. “Mi nuera me lo dijo”, precisó a la AFP. “Ella decía que nunca estaba bien, que estaba siempre deprimido”. “No quería salir de casa, no quería trabajar”, abundó la mujer, para quien el rechazo de la nacionalidad, en principio por haber formado parte del ejército sirio, “quizás lo volvió loco”. En el momento de la tragedia, el hombre no estaba bajo los efectos de las drogas ni del alcohol, según la fiscal de Annecy, Line Bonnet-Mathis, quien descartó también por el momento un “aparente” móvil terrorista, pero no excluye un acto de locura.
Detrás del lazo verde: tres heridas que siguen abiertas
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Hoy 31 de mayo se conmemora el “Día Nacional contra el Abuso y la Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes”, fecha que fue instaurada en memoria de Felicita Estigarribia, la niña de 11 años asesinada en Yaguarón tras haber sido abusada sexualmente en una fecha como hoy. En Paraguay, gracias a los mecanismos de prevención y protección que se vienen implementado para erradicar el abuso, son más los casos que salen a la luz en busca de justicia.
El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna), en el marco de la campaña #TodosSomosResponsables, con el que busca fortalecer la prevención, la detención temprana y la denuncia de violencia contra niños y adolescentes, lanzó el lema 2026: “Escuchale, creele. Los monstruos existen. El silencio te hace cómplice del abusador”.
Con esta iniciativa se busca concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de no minimizar ni ignorar señales de abuso. Según la institución, en el 2025 se dieron 3.300 denuncias por abuso sexual infantil, un promedio diario de 9 casos.
Sin embargo, aunque el principal propósito sea erradicar el abuso, hubo casos que marcaron de por vida no solo al niño o a la niña, sino a toda una sociedad que hoy repudia y dice basta a los abusos sexuales y todo aquello que ponga en riesgo la vida de nuestros niños. A continuación rememoramos algunos de ellos:
Embarazada a los diez años
El 21 de abril del 2015, una niña de 10 años llegó con su madre al Hospital Materno Infantil de Trinidad, de la ciudad de Asunción, con un fuerte dolor de estómago. En la urgencia, los médicos la examinaron y determinaron que estaba embarazada de 21 semanas.
El embarazo fue a consecuencia de una serie de abusos y violaciones por parte de su padrastro. El director del hospital anunció que el embarazo era de alto riesgo para la niña y el Ministerio Público ordenó que la niña fuera ingresada al Hospital de la Cruz Roja, para ser puesta en observación.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y profesionales de la salud expresaron que el cuerpo de la niña no estaba totalmente desarrollado y que había riesgo de vida. Ante este diagnóstico, la madre de la menor envió una carta administrativa al hospital solicitando la interrupción del embarazo, pero le fue negada.
En agosto de ese mismo año, mediante una cesárea programada en la sede de la Cruz Roja la niña, que ya había cumplido 11 años, dio a luz a un bebé de 3.500 gramos que nació en perfecto estado de salud. Madre e hijo quedaron bajo la custodia de la madre de la niña abusada.
Niña de 11 años dio a luz a una bebé en el 2015, víctima de abuso sexual. Foto: Ilustrativa/Archivo
Francisca Araújo: estrangulada y abandonada dentro de una mochila
El 20 de febrero del 2020, el cuerpo sin vida de una niña indígena de apenas 12 años, fue hallado en un terreno baldío en inmediaciones de la Estación de Buses de Asunción (EBA), una parte dentro de una mochila y la otra, en bolsa de basura. En principio se desconocía la identidad de la misma, pero días posteriores su abuela la reconoció y confirmó que se trataba de Francisca Araújo, de 12 años, huérfana desde los 8 años.
Según el reporte dado por la fiscal Rosa Noguera, el cuerpo ya se encontraba en estado de putrefacción y llevaba en el sitio al menos una semana. La víctima fue drogada, abusada sexualmente y murió por asfixia al ser maniatada. Durante la investigación, los autores pudieron ser identificados y procesados.
El reporte dado por el médico forense de la Morgue Judicial indicó que Francisca, oriunda de la localidad de Curuguaty, departamento de Canindeyú, había sido estrangulada y el arma homicida fue una soga que estaba aún alrededor de su cuello.
En agosto del 2022, durante un juicio oral fueron hallados culpables por feminicidio Norberto Óscar Solís, quien deberá cumplir 25 años de pena privativa de libertad y Lino Amarilla, quien recibió la condena de 22 años de cárcel.
Uno de los casos que conmocionó a la ciudadanía. Foto: Archivo
El 31 de mayo del 2004, al pie del cerro Yaguarón, departamento de Paraguarí, fue hallado el cuerpo sin vida de Felicita Estigarribia, de 11 años, situación que conmocionó a todo el país y cuya fecha de muerte fue marcada como el Día Nacional contra el Abuso y la Explotación Sexual en Niños, Niñas y Adolescentes.
A Felicita también se la conoce como “la niña de las mandarinas”, porque todos los días salía a las calles para vender esta fruta de estación y de esa manera ayudaba a su familia con el sustento diario.
Siendo apenas una niña, Felicita fue abusada sexualmente por un hombre quien no conforme, la estranguló hasta acabar con su vida, este fue identificado como Fredy Antonio Florenciano Brítez, quien el 9 de julio del 2025 finalmente fue capturado y luego de 21 años podrá ser condenado.
Muchos casos de abuso sexual suceden o se vuelven sistemáticos por el silencio de quienes están al tanto de lo que está sucediendo, pero deciden callar y convertirse en cómplices. Sin embargo, hablar a tiempo puede evitar una tragedia y salvar la vida de un niño/niña o adolescente víctima de abuso sexual. A continuación les mostramos todos los canales habilitados para formular las denuncias:
147 Fono Ayuda: servicio especializado que brinda contención, asesoramiento legal y deriva el caso a las instituciones de protección correspondientes.
911 Policía Nacional: para emergencias inmediatas o si el niño se encuentra en peligro inminente.
Ministerio Público (Fiscalía): puedes acudir a la sede de la Fiscalía más cercana (o a la Unidad Penal y de la Niñez y Adolescencia) para realizar la denuncia presencial.
Defensoría de la Niñez y la Adolescencia: encargada de solicitar las medidas de urgencia y protección para el menor.
Codeni: Consejerías Municipales por los Derechos del Niño, la Niña y el Adolescente presentes en cada municipio.
Franck Loiret defiende un modelo francés de cine basado en la conservación, la educación y las salas frente al dominio de las plataformas. Foto: David Sánchez
La Cinémathèque de Toulouse contra el olvido digital
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Por David Sánchez, desde Toulouse (Francia), X: @tegustamuchoelc (*).
En la entrada de la renovada Cinémathèque de Toulouse todavía se percibe el olor reciente de las obras. El edificio acaba de reabrir tras una remodelación ambiciosa, financiada conjuntamente por el Estado francés, la ciudad, la región y el departamento, y concebida no solo como una modernización arquitectónica, sino como una declaración política sobre el futuro del cine en Francia.
Pocos días antes, en el Festival de Cannes, la institución había presentado Cinexplora, una nueva plataforma digital destinada a valorizar parte de las colecciones históricas de la Cinemateca. Allí estaba también Franck Loiret, parte de la institución desde 2007 y director delegado de la institución desde 2015, moviéndose entre restauradores, archivistas, distribuidores y responsables de festivales en lo que hoy constituye una auténtica diplomacia internacional del patrimonio cinematográfico.
Durante más de una hora, Loiret habló sobre la conservación de películas, la crisis del digital, las relaciones entre las salas de Toulouse, la resistencia francesa frente a Hollywood, el papel del CNC y el problema de países donde el cine nacional apenas representa entre el 1 % y el 3 % de las entradas vendidas.
La conversación termina dibujando algo más amplio que una simple entrevista cultural: un retrato de la excepción cinematográfica francesa en un momento en que buena parte del mundo parece haber abandonado las salas.
“Nosotros ya advertíamos contra el ‘todo digital’ hace casi veinte años”, dice Loiret sentado en una de las nuevas salas de la Cinemateca. “El digital es un soporte excelente de difusión, pero no es un soporte de conservación”.
Interior de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Una cinemateca fuera de París
Loiret llegó al cine desde el teatro. Nacido en Nantes, pasó buena parte de su juventud en Londres, donde trabajó como actor bilingüe en el circuito del West End. Habla inglés con una fluidez casi británica y recuerda aquellos años como fundamentales para entender tanto la creación artística como la gestión cultural.
“Trabajé mucho tiempo en el Wyndham’s Theatre, en Leicester Square, en pleno centro de Londres”, explica. “Ahí desarrollé competencias ligadas a la producción, la administración y la gestión de teatros”.
Su llegada a Toulouse no obedeció a un plan profesional. “No tenía ningún vínculo aquí”, cuenta. “Nací en Nantes, viví mucho tiempo en el extranjero y no tenía familia en el sudoeste”.
Terminó instalándose en la ciudad a finales de los años noventa, coincidiendo con la apertura del Théâtre de la Cité y trabajando junto a Jacques Nichet, primer director del Centro Dramático Nacional de Toulouse. Desde ahí comenzó a integrarse en el ecosistema cultural local.
En 2007 recibió la propuesta de incorporarse a la Cinemateca. Era un momento delicado. El cine mundial atravesaba la gran transición tecnológica hacia el digital y las instituciones patrimoniales no sabían todavía cómo responder.
“Había muchísimas preguntas”, recuerda. “¿Cómo íbamos a conservar el digital? ¿Cómo íbamos a difundirlo? ¿Cómo transformar todos los oficios ligados al cine?”.
Loiret insiste en que la transición digital afectó absolutamente toda la cadena cinematográfica: desde la filmación hasta la restauración y el almacenamiento.
“Con el digital, toda la cadena fue impactada. Desde la concepción de una película hasta su conservación final”.
Franck Loiret, director de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Toulouse, la “segunda cinemateca” de Francia
En Francia existen numerosas cinematecas regionales: Bretaña, Grenoble, Niza, Saint-Étienne o Porto-Vecchio, entre otras. Pero Toulouse ocupa un lugar singular.
“La Cinémathèque de Toulouse está reconocida de interés nacional”, explica Loiret. “Tenemos una de las colecciones más importantes de Francia y de Europa”.
La comparación inevitable es con la Cinémathèque française. Ambas instituciones comparten el mismo estatuto jurídico: asociaciones privadas de interés público. Pero París dispone de una capacidad presupuestaria incomparable.
“La diferencia principal es la fuerza financiera”, admite Loiret. “La Cinémathèque française es prácticamente la cinemateca nacional”.
Aun así, Toulouse mantiene una influencia excepcional dentro de las redes internacionales de archivos fílmicos. Parte de esa relevancia proviene de la visión de Raymond Borde, fundador de la institución en 1964 y figura clave de la cinefilia francesa de posguerra.
Borde convirtió rápidamente a Toulouse en miembro de la FIAF, la Federación Internacional de Archivos Fílmicos, en un momento particularmente delicado: la Cinémathèque française había abandonado temporalmente la organización.
“Durante un tiempo, Toulouse representaba prácticamente a Francia dentro de la FIAF”, explica Loiret.
Aquella inserción internacional permitió construir relaciones privilegiadas con archivos soviéticos y europeos del Este. Gracias a esos intercambios, Toulouse terminó reuniendo uno de los mayores fondos de cine ruso fuera de Rusia.
“Con Bruselas, probablemente tenemos la colección rusa más importante después de Moscú”.
La nueva tercera sala de la Cinemateca de Toulouse. Foto: David Sánchez
El tesoro de Jean Renoir
Cuando se le pregunta por la joya más importante de las colecciones, Loiret responde inmediatamente: el negativo original nitrato de La Grande Illusion, de Jean Renoir.
“Es un film trofeo”, dice. “Los alemanes lo tomaron en París, luego fue llevado a Berlín, después los soviéticos lo capturaron y terminó en Moscú”.
Décadas después, gracias a los intercambios entre Toulouse y el Gosfilmofond soviético, la película regresó finalmente a Francia.
Loiret cuenta la historia con visible fascinación. La película fue restaurada junto a StudioCanal y la Cinemateca espera emprender una nueva restauración para el 90 aniversario del film.
“Es una de las películas más importantes de la historia del cine francés”, afirma.
Terraza café de la Cinemoteca de Toulouse. Foto: David Sánchez
Cannes y el negocio del patrimonio
La presencia de Loiret en Cannes no tenía que ver con la competición oficial ni con las estrellas. Su territorio era otro: Cannes Classics, restauraciones, laboratorios, archivos y patrimonio.
“El Festival de Cannes se ha convertido también en un gran lugar de encuentro para el mundo de las cinematecas”, explica.
Allí se reúnen instituciones como la Cineteca di Bologna, considerada hoy una referencia mundial en restauración cinematográfica.
“Bolonia es una especie de placa giratoria mundial del patrimonio cinematográfico”, dice Loiret. “Conservación, laboratorio, restauración, festival… lo reúne todo”.
También participan distribuidores especializados como Carlotta Films, responsables de muchas restauraciones y reestrenos en Francia.
En Cannes, explica Loiret, no solo se negocian películas. También se discuten colaboraciones internacionales, proyectos educativos y futuros ciclos de programación.
“Es el lugar donde todo el mundo está presente”, resume. “Puedes hacer todas las reuniones que quieras”.
Cinexplora y la digitalización del patrimonio
La gran novedad presentada por Toulouse en Cannes fue Cinexplora, una plataforma digital destinada a abrir parte de las colecciones al público internacional.
“Queríamos contar cien años de cine en el sudoeste francés”, explica Loiret.
La plataforma comienza con unas 500 piezas digitalizadas: películas, carteles, fotografías, documentos de explotación cinematográfica, programas de mano, postales y materiales que normalmente permanecen invisibles para el público.
Loiret insiste en que la plataforma no busca simplemente mostrar archivos digitalizados.
“La idea era crear vínculos entre los objetos y contar historias”.
El sistema permite navegar geográficamente por el sudoeste francés, descubrir antiguas salas de cine o seguir recorridos temáticos.
Uno de los primeros itinerarios urbanos, “Balade de cinéma”, está narrado por Agnès Jaoui y propone un paseo por antiguas salas desaparecidas de Toulouse.
“Hay objetos que son difíciles de mostrar físicamente en una exposición”, explica Loiret. “Con este tipo de plataforma podemos valorizarlos de otra manera”.
La presentación de Cinexplora coincidió además con otro momento importante para la institución: la reapertura del edificio principal de la Cinemateca tras una gran renovación.
La reapertura de la Cinemateca y el apoyo institucional
La remodelación representa una inversión de aproximadamente ocho millones de euros repartidos entre dos grandes proyectos: la modernización de los espacios públicos y la ampliación de los centros de conservación en Balma.
“El proyecto fue financiado al 25 % por el CNC, la ciudad de Toulouse, el departamento y la región”, explica Loiret.
La reapertura tuvo una fuerte dimensión simbólica. Entre las autoridades presentes estuvo el director del Centre national du cinéma et de l’image animée, organismo central de la política cinematográfica francesa y pieza fundamental para entender el funcionamiento del cine en el país.
Francia posee uno de los sistemas audiovisuales más protegidos del mundo. El CNC recauda impuestos específicos sobre entradas de cine, canales de televisión, publicidad y plataformas digitales. Después redistribuye esos fondos dentro de la industria cinematográfica.
“El CNC tiene la capacidad de recaudar tasas y reinvertir ese dinero en el cine”, explica Loiret.
En 2025, la cuota de mercado del cine francés alcanzó el 37,7 %, una cifra excepcional dentro del panorama internacional y muy superior a la de países como Colombia, México, Paraguay o Perú, donde las películas nacionales raramente superan entre el 1 % y el 3 % de las entradas anuales.
Para Loiret, el modelo francés no depende únicamente de subvenciones.
“Mucha gente piensa erróneamente que el cine francés se financia con impuestos generales”, dice. “Pero el sistema funciona sobre una lógica de redistribución interna”.
Ese mecanismo incluye hoy incluso a plataformas como Netflix, Disney+ o Amazon Prime Video, obligadas a contribuir financieramente a la producción audiovisual francesa y europea.
“Si desapareciera el CNC, desaparecería una parte enorme del ecosistema cinematográfico francés”.
¿Por qué los franceses siguen viendo cine francés?
La gran pregunta aparece inevitablemente: ¿qué hace que el público francés siga viendo películas nacionales o de arte y ensayo en una época dominada por Hollywood y las plataformas?
Loiret cree que la respuesta empieza en la infancia.
“Todo comienza con la educación”, afirma. “La educación a la imagen desde muy pequeños es fundamental”.
Loiret subraya repetidamente la importancia de los colegios dentro del modelo francés. Francia lleva décadas integrando programas de cine en las escuelas públicas mediante iniciativas nacionales como École et cinéma, Collège au cinéma y Lycéens et apprentis au cinéma, que permiten a millones de estudiantes descubrir películas clásicas y contemporáneas en salas de cine y no únicamente en pantallas domésticas.
“La gente tiene que entender desde pequeña que el cine es primero una pantalla, no un teléfono”.
La propia Cinémathèque de Toulouse trabaja con niños desde maternal hasta la universidad. No se trata únicamente de proyectar películas, sino también de desarrollar talleres, encuentros y actividades de mediación cultural.
“Maternelle, primaria, secundaria… trabajamos con todos”, explica Loiret. “Si los niños no van al cine con sus padres, al menos tienen acceso al cine gracias a estas acciones”.
Pero la educación, insiste, no basta sin una infraestructura física sólida. Ahí aparece otro de los elementos centrales del modelo francés: la densidad de salas en todo el territorio.
“Si las personas tuvieran que recorrer cincuenta kilómetros para ir al cine, no irían”.
Toulouse y la convivencia entre salas
La situación de Toulouse resulta especialmente interesante porque combina grandes complejos comerciales con una potente red de cines de arte y ensayo.
Loiret menciona frecuentemente al ABC Toulouse, Cinéma Le Cratère - American Cosmograph, Utopia Borderouge y los complejos de Pathé.
Lejos de describir una guerra entre circuitos comerciales e independientes, Loiret habla de equilibrio y complementariedad.
“No hacemos reuniones mensuales, pero todos nos conocemos”, explica.
La relación con Pathé se intensificó especialmente durante el período en que la Cinemateca estuvo parcialmente desplazada por las obras.
“Trabajamos juntos durante varios meses y aprendimos a conocernos”, dice. “Al final lo importante es lo que haces y la respuesta del público”.
Pathé, tradicionalmente asociado al cine comercial, desarrolla ahora también programación de autor, cine patrimonial y retrospectivas.
“Ellos tienen blockbusters, pero también películas de arte y ensayo y cine clásico”, explica Loiret.
La Cinemateca, sin embargo, intenta mantener una identidad específica y evitar competir directamente con los estrenos comerciales.
“Nosotros no hacemos preestrenos”, subraya. “No mostramos películas que todavía están en explotación comercial”.
Sin embargo, insiste en que una ciudad con mucha oferta cinematográfica genera más público global.
“Cuanto más cine hay, mejor funciona todo”.
Cómo se construye una programación
La programación de la Cinemateca mezcla retrospectivas clásicas, descubrimientos, festivales y colaboraciones externas.
Loiret rechaza la idea de limitarse a programar grandes autores consagrados.
“Billy Wilder era importante para la reapertura”, explica. “Pero al mismo tiempo mostramos cineastas japoneses o noruegos mucho menos conocidos”.
La lógica consiste en alternar accesibilidad y descubrimiento.
“La Cinemateca debe seguir siendo una puerta de entrada hacia cinematografías menos evidentes”.
Uno de los proyectos recientes más exitosos fue el ciclo Galaxy, construido alrededor de figuras como Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick o Agnès Varda.
La idea consistía en seleccionar tres películas muy conocidas y luego crear “constelaciones” de otras obras alrededor.
“Hacemos confianza al público y lo llevamos hacia otros lugares”, explica Loiret.
Los resultados fueron notables: 25.000 espectadores en 176 sesiones entre octubre de 2024 y marzo de 2026, en un período además condicionado por las obras y el funcionamiento parcial de la institución. Antes del cierre y las reformas, la Cinemateca recibía alrededor de 80.000 espectadores anuales, una cifra que ahora espera recuperar progresivamente con la reapertura total del edificio y la ampliación de actividades.
La institución también organiza festivales especializados como Synchro o Extrême Cinéma.
“No queríamos hacer simplemente otro festival de películas restauradas”.
El consejo para América Latina
La conversación deriva finalmente hacia América Latina y la enorme diferencia entre Francia y países donde el cine nacional ocupa cuotas mínimas de mercado.
En Colombia, México, Paraguay o Perú, por ejemplo, la presencia del cine nacional rara vez supera entre el 1 % y el 3 % de la taquilla anual, mientras que Francia mantiene una situación excepcional: en 2025, las películas francesas alcanzaron un 37,7 % de cuota de mercado, una de las cifras más altas de Europa y del mundo para un cine nacional frente al dominio de Hollywood.
¿Qué explica esa diferencia? Para Franck Loiret, no existe una única respuesta, sino un ecosistema completo construido durante décadas: educación cinematográfica desde la infancia, una red territorial muy densa de salas, políticas públicas estables y una fuerte presencia cultural del cine dentro de la vida cotidiana francesa.
“El problema empieza cuando solo existen multicines en centros comerciales proyectando exclusivamente blockbusters estadounidenses”, afirma.
Para él, la existencia de salas diversas es decisiva.
“Si no hay salas, no hay público”.
También insiste en la necesidad de acompañar las películas con mediación cultural.
“Hoy las salas no pueden limitarse a proyectar películas”, dice. “Tienen que organizar encuentros, debates, eventos, actividades”.
La propia Cinemateca busca transformarse en un espacio de vida permanente: cafetería, exposiciones, encuentros, actividades escolares y festivales al aire libre.
“Si los espacios no son bellos ni acogedores, la gente no volverá”.
“La Cinemateca no es un museo”
Antes de terminar, Loiret insiste una vez más en una idea central.
“La Cinemateca no es un museo”, repite. “No estamos mirando hacia atrás. Estamos mirando hacia adelante”.
Por eso busca constantemente invitar a cineastas contemporáneos, técnicos y creadores activos. La conservación, dice, solo tiene sentido si sigue alimentando el cine del presente.
“La conservación está ahí para la creación de hoy”.
Mientras las plataformas multiplican contenidos y reducen el cine a un consumo individual en pantallas pequeñas, Loiret sigue apostando por otra experiencia: la sala oscura, la proyección colectiva y la memoria material de las películas.
“Creo que las salas todavía conservan una ventaja”, dice antes de levantarse. “La gente sigue buscando el verdadero espectáculo, el verdadero cine”.
* David Sánchez es un periodista franco español afincado en Toulouse, centrado especialmente en cine iberoamericano, miembro de la crítica internacional Fipresci. Sitio: https://www.tegustamuchoelcine.com.
Los equipos de rescate trabajan en un edificio residencial parcialmente destruido tras los ataques con drones y misiles rusos en Kiev el 14 de mayo de 2026, en medio de la invasión rusa de Ucrania. Foto: AFP
La OTAN y la UE arremeten contra Rusia tras impacto de un dron en Rumania
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Rumania, respaldada por sus aliados, atribuyó este viernes a Rusia toda la responsabilidad por la caída de un dron sobre un edificio residencial que dejó dos heridos en este país miembro de la OTAN.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, replicó que “nadie puede decir” por ahora si el aparato era ruso y aseguró que Moscú “nunca ha amenazado ni amenaza a los países europeos”.
Las autoridades rumanas declararon persona non grata al cónsul general ruso en Constanza y anunciaron el cierre del consulado ruso en esa ciudad situada a orillas del mar Negro.
Moscú respondió de inmediato prometiendo “medidas de represalia” inminentes. Esto es lo que se sabe hasta ahora del incidente:
¿Qué ocurrió?
Según el Ministerio de Defensa, Rusia atacó en la madrugada del viernes con drones “objetivos civiles e infraestructuras en Ucrania, cerca de la frontera fluvial con Rumania”.
“Uno de estos drones penetró en el espacio aéreo rumano”, informó el ministerio en un comunicado. Un adolescente de 14 años y una mujer de 53 resultaron heridos.
El aparato “fue rastreado por radar hasta la parte sur de la ciudad de Galati y luego se estrelló contra el techo de un edificio de viviendas, provocando un incendio al impactar”, añadió.
“Hasta ahora nadie puede decir cuál es el origen de tal o cual dron mientras no se haya realizado una pericia sobre ese dron”, declaró Vladimir Putin al responder a periodistas desde Astaná, en Kazajistán, añadiendo que se han registrado caídas de drones ucranianos otras veces en otros países.
¿Por qué el dron no fue interceptado?
Las fuerzas rumanas no tuvieron tiempo suficiente para derribar el dron, afirmó un responsable de defensa, y añadió que no hubo “oportunidades realistas para neutralizarlo de forma segura”.
“El tiempo del que disponíamos —cuatro minutos— fue extremadamente corto”, declaró el general Gheorghe Maxim, del Comando Conjunto.
El presidente rumano, Nicusor Dan, dijo que la decisión de no intervenir se tomó “porque no se daban las condiciones necesarias para destruirlo sin poner en peligro la seguridad de la población civil”.
¿Cómo ha respondido Rumania?
El presidente rumano acusó a Rusia del incidente.
El mandatario convocó al Consejo Supremo Nacional de Defensa para “debatir las implicaciones del incidente más grave” que ha afectado a su territorio desde la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022.
Bucarest informó a la OTAN y pidió medidas para acelerar el traslado de capacidades antidrones hacia Rumania. Dos cazas F-16 fueron enviados.
“¿Dónde están los sistemas antidrones? ¿No deberían estar desplegados en la frontera rumana? ¿Por qué no lo están? ¿Dónde está la Unión Europea? ¿La OTAN?”, preguntó indignada Mihaela, una habitante de Galați de 47 años que no quiso dar su apellido. “Temo por mi vida”, añadió.
Más tarde el viernes, el presidente rumano fue abucheado en el lugar del impacto, donde algunas personas corearon “¡dimisión!”.
¿Cómo reaccionaron la UE y los aliados de Rumania?
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, denunció en X que “la guerra de agresión había cruzado otra línea roja” y expresó la “plena solidaridad” con el país.
Maia Sandu, la presidenta de Moldavia, un país situado entre Rumania y Ucrania y que también ha sufrido repetidas incursiones de drones en su territorio, demostró que Rusia representa un “peligro para todos”.
También condenas llegaron desde Alemania, Reino Unido y Francia. Esta última anunció que había convocado al embajador ruso.
Y el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, reiteró en X su llamado a la Unión Europea para que imponga sanciones “fuertes” contra Rusia y afirmó que Rusia está preparando un “nuevo ataque masivo” contra su país.
¿Y la OTAN?
La OTAN, en tanto, condenó el “comportamiento irresponsable” de Rusia.
Su secretario general, Mark Rutte, afirmó que había asegurado al presidente Dan la “solidaridad absoluta” de la alianza y que “la OTAN está preparada para defender cada centímetro del territorio aliado”.
El embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, también condenó la “incursión temeraria” de Rusia y expresó el respaldo “a nuestro aliado”.
El 10 de diciembre de 2025, Australia prohibió el acceso a redes sociales para menores de 16 años, lo que despertó el interés de otros países. Foto: Kampus Productions/Pexel
La protección de los niños en línea es una “prioridad urgente”, dice la ONU
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Garantizar la seguridad de los niños en línea es una “prioridad urgente”, declaró este viernes Naciones Unidas, al alertar sobre las deficiencias de las restricciones de edad aprobadas recientemente en varios países. Los abusos en línea “son el resultado de decisiones de diseño y prácticas comerciales que comprometen la seguridad, en particular funciones adictivas como el desplazamiento infinito, la reproducción automática y las notificaciones incesantes de las aplicaciones”, aseguró en un comunicado Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
"Reforzar la protección de los niños en línea es una prioridad urgente por la que debemos velar no solo para que se implemente, sino también para que se haga correctamente", añadió. Türk pidió medidas más firmes tanto de los Estados como de las empresas, al asegurar que “limitarse a restringir el acceso a las plataformas que siguen siendo peligrosas no puede ser un fin en sí mismo para proteger eficazmente a los niños”.
Australia prohibió en 2025 varias redes sociales para menores de 16 años, lo que despertó el interés de muchos países. En Francia, el Senado aprobó un proyecto de ley destinado a prohibir las redes sociales para menores de 15 años. Para Türk, centrarse únicamente en estas restricciones no cambiará en nada los diseños y los algoritmos que han hecho que estas plataformas sean peligrosas.
Los gigantes tecnológicos deben integrar la seguridad “desde el diseño, en lugar de hacer recaer esta responsabilidad en los padres y los niños”, añadió. El alto comisionado también señaló que las prohibiciones pueden eludirse fácilmente y que le preocupa que tales restricciones puedan empujar a los menores hacia plataformas más riesgosas y aún menos supervisadas.
Su oficina publicó diez directrices para la seguridad de los más pequeños en internet. Estas prevén, en particular, garantizar la máxima protección de los datos de los niños de manera predeterminada. Indican, por ejemplo, que la “microsegmentación” de menores con fines comerciales “no debería permitirse”.