La actriz estadounidense Meghan Markle (41) podría acceder a una cuantiosa cantidad de dinero de firmar el divorcio con el príncipe Harry. Al parecer, la crisis matrimonial que afrontan los duques de Sussex ya no tendría marcha atrás, por lo que se especula que están a un paso de firmar el divorcio.
Este dilema envuelve nuevamente a la corona británica en el ojo de la polémica, pues la intérprete habría exigido una millonaria suma para firmar la disolución de su matrimonio. Según medios europeos, Markle solo firmaría el divorcio si a cambio le desembolsan 80 millones de dólares para que la misma pueda solventarse con sus hijos.
Por su parte, el rey Carlos III no estaría de acuerdo con la exorbitante cifra que pidió la actriz estadounidense, el monarca además estaría dispuesto a pedir la custodia de sus nietos. El titular de la corona británica le indicó a Harry que de divorciarse podría recuperar los privilegios de la monarquía inglesa.
Te puede interesar: El decorado se calla: Lali canta frases de Moria Casán
Pelea por la custodia
La duquesa de Sussex, además de la suma de dinero, expedirá una cápsula en el trato del divorcio, que señala que solo ella tendría la custodia de los menores. “Meghan Markle presentó una demanda exorbitante de 80 millones de dólares para sellar el acuerdo y garantizar que los niños permanezcan en suelo estadounidense”, informó El Heraldo.
Fuentes cercanas a la monarquía informaron que la actriz no pretende perder su título real, desea seguir siendo una duquesa a pesar de terminar su relación con el príncipe. Meghan Markle también pretende volver a la actuación en Hollywood.
Son varias las reacciones en línea sobre el supuesto divorcio en puertas de los duques: “Todo lo que comienza mal, termina mal”, “Él perdió a su familia, su fortuna, solo y aislado, hasta perdió el cariño de su pueblo”, “La cama perfecta le hizo la morocha”, “La familia real tenía la razón”, escribieron.
Leé también: Paula Mendiola es la nueva virreina Miss Teen Américas Internacional
Dejanos tu comentario
El príncipe Enrique, el regreso del hijo pródigo al Reino Unido
Después de años de pulso con la familia real británica, el príncipe Enrique parece anhelar la reconciliación con su regreso como hijo pródigo al Reino Unido tras seis años de alejamiento voluntario en Estados Unidos. La prensa británica anunció recientemente que Enrique, de 41 años, hijo menor del rey Carlos III y hermano del príncipe heredero Guillermo, dejará atrás su etapa en California.
Allí se mudó en 2020 junto a su mujer estadounidense Meghan Markle, de 45 años, y al primer hijo de ambos, Archie, nacido en 2019, tras desavenencias con la familia real británica. Ya en Estados Unidos, la pareja tuvo una hija, Lilibet, que nació en 2021. Durante su estancia en California, Enrique publicó su autobiografía, “En la sombra”, en la que narró su infancia, marcada por la muerte de su madre, la princesa Diana, su aversión a la prensa sensacionalista británica, y sus discusiones con su hermano Guillermo.
En ese libro reprochaba a la familia real varios desencuentros con él mismo y su esposa Meghan, una estadounidense mestiza con quien se casó en mayo de 2018. Para el historiador monárquico Ed Owens, un factor que motiva el regreso “es la reconciliación con el rey y con la familia en un sentido más amplio”. “Si esas heridas no se curan, pueden tener un impacto realmente perjudicial, no solo en las personas implicadas, sino también en la reputación de la institución”, dijo a la AFP.
Diez años en el ejército
En 1997, dio la vuelta al mundo la imagen de Enrique, que entonces tenía 12 años, caminando con la cabeza gacha tras el ataúd de su madre. Siguieron tiempos difíciles. A los 17 años fumaba marihuana, bebía y salía de fiesta. En 2004, con 19, se peleó con un fotógrafo a la salida de un club nocturno. Al año siguiente protagonizó un escándalo por disfrazarse de nazi en una fiesta.
“Tuvo una infancia muy difícil”, dijo esta semana a la BBC el médico especializado en trauma infantil, Gabor Maté. “Estaba traumatizado”, un hecho agravado por “la falta de cercanía emocional en la familia”. Aficionado al rugby y al polo, Enrique pasó entonces un año sabático en Australia y África, donde cuidó huérfanos en Lesoto y creó una oenegé en memoria de su madre.
En 2005 ingresó en la prestigiosa Real Academia Militar de Sandhurst. Su vocación militar duró 10 años, hasta 2015, marcados por dos misiones en Afganistán, la segunda como piloto de helicóptero. Al mismo tiempo, en 2014, creó una competición internacional para soldados heridos, los Invictus Games.
“Bloqueé todas mis emociones”
La muerte de su madre lo marcó para siempre. “Bloqueé todas mis emociones durante 20 años”, declaró al diario Daily Telegraph en 2017. Para ello necesitó ayuda. En 2021, en una serie sobre salud mental, coproducida con la presentadora estadounidense Oprah Winfrey, explicó que se había sometido a cuatro años de terapia.
Ese periodo coincide con su compromiso en 2017 con Meghan Markle, su boda en 2018, el nacimiento de su hijo Archie en 2019 y de su hija Lilibet en 2021.
Su historia de amor con esta estadounidense mestiza parecía destinada a dar un nuevo aire de diversidad a la monarquía.
Pero pronto surgieron unas tensiones que llevaron a Enrique a mudarse a California y rompieron casi por completo su comunicación con su padre y su hermano.
Desde 2024, hubo una especie de deshielo con Carlos III. Enrique fue a verlo cuando anunció que tenía cáncer y lo volvió a ver en septiembre de 2025.
En julio pasado, el rey y su esposa Camila lo recibieron junto a Meghan y sus dos hijos, su primer encuentro en cuatro años. Con Guillermo, la situación es más compleja y este todavía no ha comentado el regreso de su hermano.
Batallas contra la prensa
A pesar de su marcha, Enrique sigue presente en su país con varias organizaciones benéficas y una batalla contra la prensa sensacionalista, a la que culpabiliza de la muerte de su madre.
La que fuera princesa de Gales y esposa del ahora rey Carlos III murió en 1997 en París en un accidente de tráfico mientras trataba de escapar de los “paparazzi”.
Enrique, duque de Sussex por su título oficial, ha llevado a grandes grupos de comunicación a los tribunales, acusándoles de usar métodos ilegales para obtener información sobre su vida privada.
De este modo, obtuvo una victoria en 2023 contra el editor del Daily Mirror, mientras que en 2025 llegó a un acuerdo con el propietario de The Sun.
Pero su guerra contra los tabloides sufrió un duro revés este año, cuando los tribunales rechazaron su demanda contra el editor del Daily Mail.
Fuente: AFP.
Dejanos tu comentario
Justin Bieber habló de su crisis matrimonial en su nueva canción “Walking Away”
El cantante canadiense Justin Bieber (31) volvió a la música con el lanzamiento de “Swag”, su nuevo álbum de estudio, estrenado el viernes último. El disco llamó la atención por las canciones inspiradas en Hailey, específicamente “Walking Away”, un tema donde el cantante expuso por primera vez su crisis matrimonial.
En Walking Away, Justin canta: “Cariño, no me voy a ir. Tú eras mi diamante, te di un anillo. Te hice una promesa, dije que cambiaría. Es solo la naturaleza humana, estos dolores de crecer. Cariño, no me voy a ir”. Para los fans, este verso dejó al descubierto no solo el conflicto, sino también la intención de la pareja de sanar y seguir apostando por la relación.
También hay versos más sutiles que reflejan la aparente tensión emocional que vivieron: “Y, nena, mejor paremos antes de decir tonterías. Hemos puesto a prueba nuestra paciencia. Creo que es mejor si tomamos un respiro y recordamos lo que es la gracia”.
Te puede interesar: ¿La Joaqui se puso celosa por la paraguaya que eligió Luck Ra en La Voz?
“Go Baby”
Como contraparte de esa canción que expone la crisis entre ellos, el álbum también incluye “Go Baby”, otro tema dedicado a Hailey pero desde un lugar mucho más romántico. En él, Justin expresa su devoción a la empresaria y modelo: “Esa es mi bebé, ella es icónica, funda de iPhone, brillo de labios en ella. Y ella cada día da de que hablar, es comedia, solo bloquéales, oh, mi bebé”
Leé también: Lucas Renatto, la historia del tiktoker que recopila los recuerdos de los ’90
Dejanos tu comentario
La foto que desató el conflicto entre el príncipe Enrique y la jefa de su exfundación
Este fin de semana que pasó, Sophie Chandauka, presidenta de la Fundación Sentebale, acusó al príncipe Enrique de “acoso e intimidación” laboral. La acusación llegó después de que el hijo de Diana de Gales renunciara a dicha ONG por una supuesta mala administración. Pero este conflicto interno se desarrolló aparentemente por una fotografía y el trato de Meghan Markle.
La relación entre el príncipe Enrique y Sophie Chandauka, presidenta de la Fundación Sentebale, se tornó “difícil” debido a un desencuentro entre la presidenta y Meghan Markle. Durante un evento de beneficencia para la ONG, Markle no quiso que Chandauka estuviera a lado de su esposo, el príncipe Enrique, para tomarse una fotografía, lo que generó críticas hacia la duquesa de Sussex.
Sobre este acontecimiento, el príncipe solicitó de una manera poco cordial a Chandauka que defendiera a Markle públicamente, a lo que ella se negó, y así iniciaron las crispaciones con el hijo de Carlos III. Según Chandauka, desde su negativa a defender a Markle públicamente, el príncipe le hizo la “vida imposible”, al punto que la hizo quedar como una mala administradora de la ONG.
Te puede interesar: “Me da pena”: Yolanda Saldívar y la compasión de los fans de Selena
Descargo público
En una nota con Sky News, Chandauka contó parte del acoso que experimentó de parte de Enrique tras el desencuentro con su esposa. “Lo que el príncipe Enrique quería hacer era expulsarme, y eso duró meses. Se prolongó durante meses, en forma de intimidación y acoso”, afirmó la presidenta de la ONG, asegurando tener pruebas de sus palabras.
Esta denuncia en contra del príncipe sumó comentarios en internet tales como: “La raíz de sus problemas tiene nombre y apellido: Meghan Markle”, “Meghan es la perdición de ese príncipe”, “Nadie me hará creer a los Sussex”, “Le creo totalmente a la presidenta, por qué si Harry dejó por los suelos el honor de su familia por Megan, que se puede esperar en este asunto”, o “Harry no tiene carácter, ojalá que todo termine bien para la presidenta”.
Leé también: Colocan al acento paraguayo entre los más “sexys” de Latinoamérica
Dejanos tu comentario
Jefa de ONG acusa al príncipe Enrique por “intimidación y acoso”
El príncipe Enrique fue acusado este domingo de “intimidación y acoso” por la presidente de una organización no gubernamental que trabaja en África y que él cofundó, pero de la cual tomó distancia tras un conflicto interno.
El hijo menor del rey Carlos III era hasta ahora mecenas de la ONG Sentebale, uno de los pocos compromisos que conservó tras su explosiva ruptura con la monarquía británica en 2020 y la pérdida de su patrocinio real. El príncipe Enrique anunció sin embargo el martes que abandonaba “devastado” la organización benéfica, después de un conflicto entre los administradores y la presidenta del consejo de administración, Sophie Chandauka, nombrada en 2023.
Chandauka fue también acusada de mala gestión por miembros del consejo de administración, que pidieron su renuncia. El caso se ha remitido a los tribunales. En una entrevista concedida el domingo a Sky News, Chandauka arremetió directamente contra el príncipe, acusándole de haber hecho todo lo posible para obligarla a abandonar su puesto en la organización.
Podés leer: “Vivamos esta Cuaresma como un tiempo de curación”, dice el papa Francisco
“Lo que el príncipe Enrique quería hacer era expulsarme, y eso duró meses. Se prolongó durante meses, en forma de intimidación y acoso”, afirmó. También aseguró que “tenía pruebas de ello”. El canal intentó ponerse en contacto con el príncipe, que vive en California con su esposa Meghan y sus dos hijos, pero sin éxito.
Según una fuente anónima cercana a los administradores citada por BBC, éstos “esperaban” lo que describieron como una “maniobra publicitaria” urdida por Chandauka.
¿Cultura del silencio?
Chandauka denunció el domingo una cultura del “silencio” en la organización, con miembros de la junta reacios a pronunciarse en contra del duque de Sussex o simplemente a hablar de temas controvertidos. También se refirió a la pérdida de muchos donantes, que achacó, con documentos justificativos, a la salida del príncipe Enrique de Reino Unido en 2020.
Chandauka habló asimismo de la decisión del príncipe de llevar un equipo de rodaje de la plataforma Netflix -con la que tiene un contrato muy lucrativo- a la recaudación de fondos del año pasado, que se celebró durante un partido de polo.
Las imágenes, que dieron la vuelta al mundo, mostraban una escena bastante extraña entre la presidenta de la organización y la duquesa de Sussex, Meghan, ambos queriendo sostener el trofeo en el escenario. Tras el episodio, Enrique “me pidió hacer como una declaración para apoyar a la duquesa”, dijo Chandauka. El exdirector del consejo de administración, Kelello Lerotholi, declaró sin embargo a Sky News que nunca había sido testigo de ninguna petición de este tipo por parte del príncipe Enrique.
“Puedo decir sinceramente que en las reuniones a las que he asistido nunca ha habido el menor indicio de ello”, afirmó. Lynda Chalker, que fue miembro del consejo de administración de la organización benéfica africana durante casi 20 años, declaró al periódico The Times que el estilo de Chandauka era “casi dictatorial”.
Enrique cofundó Sentebale cuando tenía 21 años, para continuar la labor de su difunta madre, la princesa Diana, profundamente comprometida en la lucha contra el sida. Sentebale trabaja en particular con niños y jóvenes que se quedaron huérfanos por la epidemia de sida en Lesoto, un pequeño país pobre enclavado en Sudáfrica, y en Botsuana.
Fuente: AFP