La famosa pareja de influencers paraguayos, conformada por Renato Prono y Alba Riquelme, inspiró a un internauta a crear sus retratos usando inteligencia artificial (AI). Ambos quedaron maravillados con las imágenes y las compartieron con sus seguidores.
El nadador olímpico Renato Prono y su prometida, la modelo Alba Riquelme, causaron furor en redes sociales. Ambos comparten su rutina diaria y motivan a sus seguidores a tener un estilo de vida más activo y saludable mediante el deporte. Recientemente, la cuenta @aiartedigital en Instagram se inspiró en ambos y creó diferentes retratos de la pareja mediante IA.
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La primera publicación fue dedicada a Renato Prono con nueve retratos diferentes del nadador. “Tributo al más humilde de Luque”, detalla la cuenta y explica que las imágenes son sus “diferentes versiones en el multiverso”. En cada foto se puede ver al influencer en diferentes ángulos, expresiones, vestimentas y accesorios como lentes de sol y corona. “Y estoooo jajajajaja”, respondió Renato a su tributo y desde la cuenta le consultaron cuál es su versión favorita.
Luego le llegó el turno a Alba Riquelme, quien deslumbró con su belleza. “Tributo a la REINA. 10 retratos desde el multiverso de la inteligencia artificial”, escribió aiartedigital en la descripción. En cada imagen se destacan las facciones de la modelo, vistiendo como la “Mujer Maravilla”, con coronas, flores y una mirada poderosa. Alba quedó tan fascinada, que no solo compartió la publicación en sus historias, también en su feed y le preguntó a sus seguidores cuál le gustaba más. Renato respondió: “La Alba maravilla”.
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Marina Báez, la investigadora paraguaya que estudia cómo enseñar a convivir con la inteligencia artificial
Desde Madrid y actualmente en una estancia doctoral en Colombia, la docente paraguaya Marina Raquel Báez Domínguez investiga el desarrollo de competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial en la educación inicial y primaria. Su trabajo busca poner a los niños y docentes en el centro de la transformación tecnológica.
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología asociada exclusivamente al futuro. Hoy forma parte de la vida cotidiana y también de la infancia: aparece en plataformas educativas, videojuegos, aplicaciones, asistentes virtuales y sistemas que recomiendan contenidos. Frente a este escenario, Marina centra su trabajo en una pregunta cada vez más relevante: ¿cómo preparar a docentes y niños para convivir de manera responsable con la IA?
Marina se encuentra cursando un Doctorado en Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, donde integra el grupo de investigación EDI. Además, actualmente realiza una estancia doctoral en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla, Colombia, donde permanecerá durante dos meses antes de regresar a Madrid.
Su investigación se enfoca en las competencias digitales y el uso responsable de la inteligencia artificial en docentes de nivel inicial y primaria, un campo que considera fundamental ante la velocidad con la que estas herramientas están ingresando en los espacios educativos y familiares.
La paraguaya lleva tres años en Madrid y su trayectoria académica incluye el Profesorado y la Licenciatura en Educación Inicial, dos maestrías en Gestión y Dirección Educacional —una de ellas cursada en Chile— y un Máster en Tecnologías Educativas realizado en España. Su formación doctoral cuenta además con el respaldo de BECAL, programa mediante el cual desarrolla sus estudios en el exterior.
La IA ya forma parte de la infancia
Uno de los trabajos desarrollados por Marina aborda precisamente la relación entre inteligencia artificial y niños. Junto con la periodista española Macarena Cruz Navarro, reflexionó sobre los desafíos que enfrentan las familias ante una tecnología que ya está presente en los hogares.
Para la investigadora, el debate no debería reducirse a prohibir o alejar a los niños de la tecnología, sino a enseñarles a utilizarla con criterio. “La inteligencia artificial llegó para quedarse. La discusión ya no debería centrarse en si nuestros hijos deben usarla o no, sino en cómo podemos acompañarlos para que crezcan siendo ciudadanos críticos, creativos y éticos en un mundo cada vez más digital”, sostiene a La Nación/Nación Media.
La especialista plantea que los niños ya interactúan con sistemas de IA incluso cuando los adultos no los identifican como tales. Desde las recomendaciones automáticas de plataformas digitales hasta los videojuegos que adaptan su funcionamiento al comportamiento del usuario, la tecnología forma parte de sus experiencias cotidianas.
El desafío, entonces, pasa por acompañar ese proceso y preservar aquellas capacidades que no deberían quedar desplazadas por las respuestas inmediatas de una máquina: la creatividad, la curiosidad, el pensamiento crítico y la capacidad de cuestionar la información recibida.
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Utilizarla como herramienta, no como sustituto
En su análisis, Báez Domínguez advierte sobre la necesidad de que la IA sea utilizada para potenciar el aprendizaje y no para reemplazar el pensamiento propio.
La investigadora sostiene que una herramienta puede responder rápidamente una pregunta o generar un contenido, pero que la educación implica mucho más que obtener información. El acompañamiento de padres y docentes permite contextualizar, generar vínculos, transmitir valores y desarrollar criterios propios.
Esta mirada también forma parte de su trabajo académico. Sus investigaciones y presentaciones se enfocan en el desarrollo de competencias digitales y en la incorporación responsable de la IA en la educación.
De Paraguay al escenario internacional
El trabajo de la investigadora paraguaya ya trascendió el ámbito académico español. Como becaria de BECAL, presentó avances de su investigación en un congreso en España y posteriormente participó en un congreso en Taiwán, donde expuso parte de los resultados y avances de su investigación.
Su recorrido refleja una línea de trabajo que combina educación, tecnología e investigación, con la mirada puesta en uno de los principales desafíos de los sistemas educativos actuales: preparar a docentes y estudiantes para un mundo en el que la inteligencia artificial será cada vez más habitual.
Para Báez Domínguez, el objetivo no es elegir entre personas y tecnología, sino lograr que la segunda esté al servicio del desarrollo humano. En esa tarea, la educación aparece como una de las herramientas fundamentales para formar generaciones capaces de aprovechar las posibilidades de la IA sin renunciar al pensamiento crítico, la creatividad y los vínculos humanos.
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Personal realizó la tercera edición de Encuentros 4.0 con foco en talento e IA
Personal realizó la tercera edición de Encuentros 4.0 Experiencia Paraguay, un espacio que reunió a referentes del sector público, privado y académico para analizar el impacto de la IA en el trabajo, la educación y la generación de nuevas oportunidades.
Talento humano y nuevas tecnologías. La inteligencia artificial está modificando la manera de trabajar, aprender y generar valor, planteando nuevos desafíos para las empresas, las instituciones educativas y el Estado.
En este contexto, Personal realizó la tercera edición de Encuentros 4.0 Experiencia Paraguay, bajo el lema “Talento en la era de la IA”, en la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (UNA).
El encuentro puso el foco en el desafío del país para desarrollar el talento capaz de aprovechar las nuevas tecnologías y convertirlas en oportunidades de crecimiento económico y social.
Articulación público-privado. Juan Carlos Pepe, CEO de Personal Paraguay, destacó que el objetivo del evento es generar un espacio de articulación entre el sector privado, público y estudiantil, teniendo como ejes la tecnología y el talento humano.
“Este es un espacio que busca juntar al ámbito privado, al ámbito público y al ámbito estudiantil para acercar las dos cosas más importantes que tiene el desarrollo de un país, que son la tecnología y el talento humano”, señaló.
El criterio humano no tiene reemplazo. La jornada comenzó con la exposición de Guillermo Páez, director de Plataformas y Servicios de Personal, quien abordó la evolución hacia una etapa de inteligencia aumentada, donde las personas y la IA trabajan de manera complementaria.
En este escenario, el diferencial ya no está solamente en acceder a la tecnología, sino en desarrollar el criterio necesario para utilizarla y potenciar las capacidades humanas.
También uno de los debates estuvo centrado en la construcción de una IA confiable, con la participación de Alexander Ditzend, presidente de la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial, y Rafael Palau, presidente de la Sociedad Paraguaya de Inteligencia Artificial.
Formación de talento. Luis Ramírez, ministro de Educación y Ciencias; Fernando Jasi, director de Servicios Corporativos de Personal Paraguay; y Diego Pinto, presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNA, analizaron el desafío desde las perspectivas del Estado, las empresas y la academia.
Bajo la premisa de que “el talento no aparece por casualidad, se construye”, se destacó la necesidad de fortalecer la formación continua y preparar profesionales capaces de adaptarse a conocimientos y herramientas que evolucionan cada vez más rápido.
Desde el sector empresarial se abordó el papel de las organizaciones en la capacitación de sus colaboradores, mientras que desde la academia se resaltó la importancia de formar profesionales capaces de aprender, desaprender y volver a aprender.
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TSV apuesta por inteligencia artificial, integración y tecnología para proteger al Paraguay
Por: Adelaida Alcaraz
Con más de 15 años desarrollando tecnología para seguridad e infraestructura crítica, la compañía paraguaya enfrenta un nuevo desafío: una era en la que la IA, los deepfakes, la biometría, el crimen financiero y los ciberataques obligan a repensar qué significa estar seguro. Los ingenieros Pablo Salinas y Óscar López anticipan las tendencias para evitar riesgos.
Hablar de seguridad tecnológica en Paraguay remitía, hasta hace poco, a cámaras de videovigilancia, alarmas y controles de acceso. Hoy día ese concepto ya no alcanza, pues una identidad puede clonarse con IA, una voz replicarse, una empresa ser vulnerada a distancia y una ciudad generar millones de datos que, sin conexión, no se convierten aún en inteligencia.
FOCO Business conversó con Pablo Salinas, gerente general, y Óscar López, gerente de Ingeniería de TSV, sobre las tecnologías que redefinen la seguridad. “Nuestro core y objetivo como empresa es la construcción de una sociedad más segura y transparente e interconectada”, explicó Pablo.
Para Óscar, existe aún una mayor evolución. “Hoy tenemos dos mundos distintos. Por un lado, el de la seguridad física y, por el otro, el de la seguridad de la información. Desde TSV ofrecemos soluciones avanzadas apoyadas en inteligencia artificial y, al mismo tiempo, estamos trabajando en la integración de ambos mundos, pensando en soluciones tecnológicas orientadas a este nuevo paradigma”, señaló.
Los datos son activos críticos y la inteligencia artificial suma complejidad. “La inteligencia artificial, como cualquier tecnología, puede ser utilizada para bien o para mal”, advirtió Pablo. Deepfakes, voces sintéticas y contenidos falsos abren nuevas posibilidades para el fraude, la suplantación y la desinformación.
“El ojo humano ya no puede detectar” determinadas falsificaciones, señaló. TSV trabaja con soluciones de validación biométrica para comprobar que la persona frente a una cámara es quien dice ser. Sobre privacidad, destacó que cuentan “con la certificación ISO 27001, que respalda nuestros procesos y controles orientados a proteger la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información”.
TSV integra soluciones que monitorean activos digitales y posibles filtraciones, incluso desde la deep y dark web. “El concepto de seguridad ya no termina solamente en preservar si alguien ingresa o no a un espacio físico, porque tal vez lo digital sea mucho más valioso que lo físico”, acotó.
El crimen financiero ya se mueve a velocidad digital. Los criptoactivos transforman el sistema financiero y abren nuevos escenarios para el crimen.
“El desafío no es solo detectar operaciones sospechosas, sino desarrollar la capacidad de rastrear, incautar y eventualmente convertir esos activos en recursos que fortalezcan la lucha contra el crimen, integrando legislación, tecnología e investigación en un mismo sistema”, señaló Pablo.
Además, advirtió que “sin tecnología, los criptoactivos se convierten en un territorio opaco donde el delito siempre va un paso adelante del control estatal”.
La ciudad como sistema inteligente. Asunción ya cuenta con gestión avanzada del tráfico y semáforos inteligentes. Pero tener tecnología no significa ser una ciudad inteligente; el salto aparece cuando los sistemas se comunican.
“Hay un centro semafórico de Asunción, está instalado, y después tenés el sistema 911. Perfectamente se podrían integrar a más plataformas, tecnológicamente se puede hacer”, planteó Pablo.
De hecho, una ciudad inteligente no se trata de tener más tecnología, sino de lograr que los sistemas existentes compartan información y actúen coordinadamente. El desafío pasa menos por la tecnología que por avanzar en mecanismos de cooperación entre el Gobierno Central y los municipios para lograr mayor interoperabilidad e intercambio de información.
De Paraguay hacia la región. TSV busca ir más allá de proveer equipos. Sus proyectos incluyen la gestión de emergencias 911, rastreo electrónico, sistemas biométricos y migratorios, reconocimiento de placas, videovigilancia inteligente, datacenters, inteligencia empresarial y edificios inteligentes.
Con equipos propios y alianzas, la empresa busca ampliar capacidades y allanar el camino. Ciudades conectadas necesitan gobiernos que compartan información; economías digitales, empresas que las protejan; y sociedades expuestas a deepfakes, herramientas para distinguir lo verdadero.