En los últimos días, Cher ha logrado nuevamente revolucionar la distintas plataformas digitales; esto, luego de que se hicieran públicas algunas imágenes en las que se la ve junto a Alexander “AE” Edwards; y no es para menos, ya que ha sido la propia cantante quien se encargó de confirmar que se encuentra de novia con el productor musical.
A pesar de que entre ambos existe una diferencia de 40 años, ya que ella tiene 76 y él 36, la legendaria cantante y el productor musical se encuentran viviendo a pleno una relación amorosa. Y lo afirmaron al ser vistos saliendo juntos tomados de las manos de un exclusivo restaurante de California.
Al parecer, la pareja se habría puesto de acuerdo al momento de vestir sus respectivos outfits, teniendo en cuenta que ambos lucieron un look elegante y a la vez casual, pero en total black. Respecto al noviazgo, además de las fotografías capturadas por los papparazzis, Cher se tomó el tiempo para contestar a una seguidora.
“Alguien tiene nuevo novio”, escribió la fan y la artista respondió: “Si”, de manera contundente y enérgica. Finalmente, cabe mencionar que en el 2018, AE estuvo saliendo con Amber Rose, con quien tiene un hijo de tres años.
Y recordemos que, de 1964 a 1975, Cher había estado casada con el músico y productor estadounidense Sonny Bono, con quien tuvo a Chaz, de 53 años; y de 1975 a 1979 estuvo casad con con Gregg Allman, con quien dio a luz a Elijah, de 46 años.
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Tras violento asalto a una pareja en Cambyretá, policías buscan a delincuentes
La Policía Nacional busca a un grupo de delincuentes que asaltó a una pareja mientras estaba en su vivienda en el distrito de Cambyretá, departamento de Itapúa. Hasta el momento no se tienen datos de estas personas porque en la zona no se cuenta con cámaras de seguridad.
Según el reporte policial, el hecho se registró en el barrio San Blas, cuando tres hombres fuertemente armados y con cara cubierta forzaron la puerta de la casa en cuyo interior estaban descansando los propietarios. La propiedad no cuenta con vallas de seguridad lo que facilitó el ingreso de los maleantes.
Las víctimas indicaron a los intervinientes que los delincuentes forzaron la puerta y los encañonaron, luego los llevaron hasta una de las habitaciones donde los pusieron cuerpo a tierra y los maniataron con unas toallas. Seguidamente, revolvieron toda la casa en busca de objetos de valor.
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“Eran tres personas de sexo masculino que llegaron a pie, porque no oyeron algún vehículo extraño. Encañonaron al hombre y que en todo momento les exigieron que entregue el dinero. Encontraron el dinero que tenía guardado, joyas varias y huyeron a bordo del vehículo de unas de las víctimas”, apuntó el comisario Félix Insaurralde, en la 1080 AM.
Finalmente, se alzaron con la suma de G. 9 millones, joyas, objetos de valor y el automóvil de la marca Toyota modelo Allion de uno de los propietarios, ya que estos llegaron a pie para cometer el atraco.
El dueño de la casa seria abogado y también comerciante, justamente ayer no pudieron realizar el depósito del dinero que había recaudado, por lo que no se descarta que conocían esta situación.
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Bombero asesinado: “Le preguntó su nombre y le disparó”, contó la mamá
La Policía investiga la muerte del joven bombero y analiza cámaras de seguridad para identificar a los responsables. Abel Antonio Duarte Núñez (21), bombero voluntario y guardia de seguridad, fue asesinado en Ñemby tras salir de su turno laboral en la madrugada del domingo.
Cinthia Núñez, madre de la víctima, relató que su hijo fue asesinado a la salida de su trabajo e indicó que estaba recibiendo amenazas por parte de la expareja de su novia.
“Él es guardia de seguridad, salía acompañado de su pareja y a una cuadra y media pasó esto. Llegó, le preguntó si era Abel Duarte y le disparó. Si es un asalto nadie te va a preguntar tu nombre", exclamó la mujer en declaraciones a la 1080 AM.
El joven deja una pequeña huérfana. “Su nena tiene dos años. Soñaba con ser policía, igual que su abuelo, ayudaba muchísimo”, mencionó la mamá durante la entrevista.
El lamentable hecho ocurrió alrededor de las 5:00 del domingo, cuando la víctima salía de su turno laboral en un local nocturno. Según datos de los investigadores, se dirigía a su domicilio en compañía de su novia cuando fueron interceptados.
La pareja señaló a los intervinientes que tres motocicletas con seis ocupantes habrían intentado asaltarlos, produciéndose un forcejeo y luego un disparo. El joven fue herido en el pecho.
Sin embargo, existe otra versión de una testigo, quien señaló que se trató de un solo motociclista que habría agredido primero a la mujer. “Según la manifestación de la novia (del fallecido), fueron tres motocicletas con dos ocupantes cada uno. Pero consultamos con la amiga y desmiente lo que dice ella”, informó a los medios el subcomisario José Pintos.
Las autoridades analizan cámaras de seguridad para identificar a los responsables y esclarecer el crimen.
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Chernóbil: Zelenski acusa a Rusia de “terrorismo nuclear” en aniversario de catástrofe
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, acusó ayer domingo a Moscú de “terrorismo nuclear”, en el 40º aniversario de la explosión en la planta de Chernóbil, que se cumple en plena invasión rusa. En un mensaje en redes sociales con motivo del aniversario de la catástrofe de Chernóbil, ocurrida en la era soviética, Zelenski dijo que, con su invasión lanzada en 2022, Rusia está “una vez más llevando al mundo al filo de un desastre provocado por el hombre”.
"El mundo no puede permitir que continúe este terrorismo nuclear, y la mejor manera es obligar a Rusia a que detenga sus temerarios ataques", añadió. El presidente ucraniano hizo hincapié en que los drones rusos sobrevuelan regularmente Chernóbil. Uno de ellos incluso impactó contra su cubierta protectora el año pasado.
La explosión de 1986 en la central de Chernóbil fue el peor desastre nuclear civil de la historia, y cambió la percepción global sobre la energía nuclear. El papa León XIV pidió ayer domingo que la energía atómica sólo se utilice con fines pacíficos. El desastre “marcó la conciencia de la humanidad” y “sigue siendo una advertencia de los riesgos inherentes al uso de tecnologías cada vez más poderosas”, dijo en el Vaticano.
“Al servicio de la vida”
“Espero que en todos los niveles de toma de decisiones prevalezcan siempre el discernimiento y la responsabilidad, para que cada uso de la energía atómica esté al servicio de la vida y la paz”, añadió. Se estima que miles de personas murieron como resultado de la exposición a la radiación. La cifra exacta de víctimas varía. Unas 600.000 personas involucradas en la operación de limpieza, conocidas como “liquidadores”, estuvieron expuestas a altos niveles de radiación.
Un informe de la ONU de 2005 situó el número de víctimas mortales confirmadas y previstas en 4.000 en los tres países más afectados. Greenpeace estimó en 2006 que el desastre había causado cerca de 100.000 muertes. La mayor parte de los trabajadores de la central vivían en la localidad de Prípiat pero fueron desplazados a Slavútich, donde cientos de personas se congregaron ayer domingo de madrugada a la hora en que se produjo la explosión del reactor. “Todos los residentes mayores de 39 años son desplazados internos”, declaró a AFP el alcalde de Slavútich, Yurii Fomichev.
Ataques nocturnos
La conmemoración de Chernóbil tiene lugar en plena guerra entre Rusia y Ucrania. Tres personas murieron y otras cuatro resultaron heridas en territorio ucraniano después de que Moscú lanzara más de cien drones durante la noche, según las autoridades locales. En Sumi, una región fronteriza del noreste, un ataque con drones rusos mató a dos civiles, según el jefe de la administración militar regional.
“El enemigo atacó a civiles en el territorio de la comunidad de Bilopilia (...) a menos de cinco km de la frontera estatal con la Federación Rusa”, con un saldo de dos muertos, un hombre de 48 años y otro de 72, dijo Oleg Grigorov en Telegram. Los ataques con drones y artillería en la ciudad de Dnipró (centroeste) mataron a una persona e hirieron a cuatro más, informó Oleksandr Ganzha, jefe de la administración militar regional. Varias casas y vehículos sufrieron destrozos, añadió.
La fuerza aérea ucraniana afirma que Rusia ha disparado 144 drones durante la noche, de los cuales 124 fueron repelidos. Por otro lado, el gobernador de Sebastopol, en la península de Crimea anexionada por Rusia desde 2014, dio cuenta de un muerto en un vehículo durante un ataque con drones ucranianos que dañó varias casas y una escuela en diferentes barrios de esta ciudad portuaria.
Según el gobernador, Rusia derribó 43 drones. La guerra se desborda más allá de las fronteras ucranianas y rusas. Rumanía anunció que un dron ruso se estrelló en su territorio el sábado, lo que le obligó a evacuar a más de 200 habitantes. Reunidos en Chipre, los dirigentes europeos aprobaron el jueves un vigésimo paquete de sanciones contra Rusia.
El papa aboga por la paz
El papa León XIV pidió que la energía atómica sólo se utilice con fines pacíficos, al conmemorar ayer domingo el 40º aniversario de la explosión en la central nuclear de Chernóbil, en Ucrania. El desastre “marcó la conciencia de la humanidad” y “sigue siendo una advertencia de los riesgos inherentes al uso de tecnologías cada vez más poderosas”, dijo el sumo pontífice estadounidense y peruano al final de la oración del Regina Coeli en el Vaticano.
“Espero que en todos los niveles de toma de decisiones prevalezcan siempre el discernimiento y la responsabilidad, para que cada uso de la energía atómica esté al servicio de la vida y la paz”, añadió. La explosión de 1986 en la central nuclear de Chernóbil en Ucrania fue el peor desastre nuclear civil de la historia. Se estima que miles de personas murieron como resultado de la exposición a la radiación. La cifra exacta de víctimas varía.
Unas 600.000 personas involucradas en la operación de limpieza, conocidas como “liquidadores”, estuvieron expuestas a altos niveles de radiación. Un informe de la ONU de 2005 situó el número de víctimas mortales confirmadas y previstas en 4.000 en los tres países más afectados. Greenpeace estimó en 2006 que el desastre había causado cerca de 100.000 muertes.
Fuente: AFP.
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Chernóbil: las “dos guerras” de un ingeniero después de 40 años
Nikolái Soloviov libró su “primera guerra”, contra la radiación, en 1986 en la central nuclear de Chernóbil. Cuatro décadas más tarde, “la otra guerra”, esta vez contra la invasión rusa de Ucrania, le arrebató a un hijo. Este aficionado al rock duro conserva de su juventud el pelo largo, ahora canoso. La noche del peor accidente nuclear de la historia, el 26 de abril de 1986, Soloviov era “mecánico de turbinas” en la unidad 2, a unos cientos de metros del reactor 4, que explotó durante una prueba, cuenta con precisión a la AFP.
“Sentí como un terremoto. Las turbinas seguían girando, un ruido muy fuerte, y no oí la explosión”, describe este hombre corpulento de 67 años. Las alarmas sonaron. Entonces se dirigió hacia el reactor número 4. De camino se cruzó con un compañero irradiado que vomitaba, con otro que transportaban en una camilla y otro más desplomado sobre su ordenador, con la cabeza entre los brazos. Todos murieron poco después.
La magnitud de la catástrofe saltaba a la vista. Vio “el cielo” a través del agujero causado por la explosión. En los pasillos, torrentes de agua emanaban de las tuberías rotas. Los bomberos intervinieron en el reactor humeante. “No dejaron que el fuego se propagara”, cuenta Soloviov. Casi todos esos socorristas fallecieron, quemados por la radiación. Al amanecer habló con sus compañeros del tiempo que les quedaba de vida. “Dos semanas”, dijo uno. Entonces Nikolái Soloviov volvió a fumar: “un cigarro cubano”. Lo había dejado cinco meses antes, pero “mejor morir joven y guapo”, bromea ahora.
Ávidos de elogios
La mañana del 26 de abril de 1986, terminó su turno. El equipo de día tomó el relevo. Se fue en autobús a Pripiat, la ciudad donde se alojaban los empleados, a tres kilómetros de la central. En las calles, la gente seguía con su rutina. Lo único diferente eran los camiones que rociaban las aceras con un “detergente” espumoso. Al llegar a casa, le dijo a su mujer que se atrincherara.
Durante días, las autoridades soviéticas ocultaron la catástrofe que debilitó a la URSS más de lo que ya lo estaba. Nikolái Soloviov permaneció en la central durante la “liquidación”, la construcción del primer sarcófago y, posteriormente, del segundo, dañado en 2025 por un ataque con un dron ruso.
También estuvo en 1991 durante un grave incendio en la unidad 2. La central produjo electricidad hasta el año 2000 y desde entonces varios equipos trabajan en su interior para garantizar la seguridad. Soloviov se convirtió en ingeniero. Se quedó porque el trabajo era “interesante”, con salarios altos y “muchas vacaciones”.
En su opinión, la prueba de 1986 era “peligrosa”, pero la dirección insistió en llevarla a cabo para ganarse la simpatía de las autoridades soviéticas. Considera que “sólo la URSS” tenía los medios para llevar a cabo las operaciones de “liquidación”, en las que participaron cientos de miles de personas y otras tantas fueron evacuadas. Soloviov vio a decenas de conocidos suyos morir de cáncer.
De su equipo de noche, solo cuatro empleados, de un total de 22, siguen vivos. En 2005, un polémico informe de la ONU estimó en 4.000 el número de muertos confirmados o futuros en Rusia, Ucrania y Bielorrusia. Un año más tarde la oenegé Greenpeace calculó que fallecieron 100.000 personas.
“Guerra atómica”
Nikolái estuvo expuesto a fuertes dosis de radiación. Atribuye su supervivencia a “su buena salud”, la práctica de deporte, su carácter sereno y sus genes. “Hay que dar gracias a Dios y a mis padres por haberme dado buenos genes”, declara. Vive en su casa de campo cerca de Slavútich, una ciudad fundada en 1986, a 120 km al norte de Kiev, para acoger a los desplazados. En el museo local dedicado a Chernóbil ahora se exponen restos de drones rusos derribados. “Eso es la otra guerra”, comenta Nikolái Soloviov.
En la plaza central de Slavútich habla de su primera guerra “atómica” contra el veneno invisible e inodoro de la radiación. “Aquí, la gente dice ‘antes o después de la guerra’ al referirse al 26 de abril de 1986. Y ahora se dice que ya estamos viviendo la segunda guerra de nuestra generación”, explica.
La noche del 23 al 24 de febrero de 2022 partió hacia la central. Nunca llegó porque los dos puentes que conducían a ella estaban destruidos. El ejército ruso tomó Chernóbil y la ocupó durante un mes. El hijo menor de Nikolái Soloviov se alistó en las fuerzas ucranianas. En septiembre de 2023 fue dado por desaparecido en el frente. Esta desgracia dejó a Soloviov sin fuerzas para trabajar y se jubiló.
Fuente: AFP.