Venezuela quedó prácticamente aislada ayer jueves tras la suspensión de vuelos por motivos de seguridad de las últimas aerolíneas internacionales que operaban hacia este país, en medio del despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe. Las panameñas Copa Airlines y Wingo ampliaron hasta el 12 de diciembre la suspensión de vuelos hacia y desde Venezuela, sumándose a la cancelación temporal de otras diez compañías ante una alerta de la autoridad aeronáutica estadounidense por un incremento de la actividad militar en el Caribe.
El 21 de noviembre la Administración Federal de Aviación (FAA) estadounidense instó a las aeronaves que circulan por el espacio aéreo venezolano a “extremar la precaución” debido al “empeoramiento de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores”.
Copa y Wingo habían suspendido inicialmente los vuelos hasta el 5 de diciembre, pero este jueves decidieron extender la medida. Estados Unidos desplegó en agosto una flotilla de buques y aviones de combate en el Caribe, según justifica, para su lucha antinarcóticos. Desde entonces, los militares estadounidenses han atacado más de 20 embarcaciones presuntamente cargadas de drogas en el Caribe y el Pacífico, con saldo de 87 muertos.
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El ataque más reciente ocurrió este mismo jueves en el Pacífico, contra una lancha en la que murieron cuatro hombres, informó el Comando Sur de Estados Unidos. Caracas sostiene que las maniobras militares buscan en realidad el derrocamiento del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
El aviso de la FAA provocó que las españolas Iberia, Air Europa y Plus Ultra, la portuguesa TAP, la colombiana Avianca, la brasileña GOL, la chilena Latam y Turkish suspendieran operaciones temporalmente. El gobierno venezolano les revocó luego las concesiones al acusarlas de “sumarse a las acciones de terrorismo de Estado promovidas” por Estados Unidos.
Copa Airlines y Wingo eran de las pocas aerolíneas internacionales que seguían operando desde y hacia la capital de Venezuela en medio de las agravadas tensiones entre Caracas y Washington. Este jueves, también la estatal colombiana Satena y Boliviana de Aviación suspendieron sus vuelos desde y hacia Venezuela.
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Al anunciar la suspensión de sus vuelos, Copa Airlines y Wingo dijeron que la medida fue tomada tras reportes de sus pilotos sobre “intermitencias en una de las señales de navegación de las aeronaves”.
El Instituto Aeronáutico Civil de Venezuela informó el miércoles que la suspensión se dio “previa coordinación” entre las partes.
Satena, en tanto, explicó que su suspensión se debió a “reportes de interferencias (...) en los sistemas de navegación satelital” que suponen “un riesgo operacional”, según un comunicado.
Satena volaba dos veces por semana a la ciudad de Valencia, la tercera más grande de Venezuela, ubicada a dos horas de Caracas. Previamente el canciller venezolano, Yván Gil, manifestó que su país “ejerce plena soberanía sobre su espacio aéreo” y “no hay fuerza capaz” de quitársela, según declaró al recibir un avión desde Estados Unidos con venezolanos deportados desde ese país.
Venezuela eligió el jueves a su reina de belleza en una noche cargada de luces, música y muchas lentejuelas que algunos en la audiencia vieron como un respiro ante la tensión por el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe. La candidata del estado Miranda, Clara Vegas Goetz, representará a Venezuela en el certamen de Miss Universo en 2026. Sucede a Stephany Abasali, que terminó segunda finalista en este concurso internacional de hace dos semanas.
Uno de los espectáculos de mayor tradición en Venezuela, el Miss Venezuela se celebró por tercer año consecutivo en la terraza de un centro comercial de Caracas, lejos del lujo de los grandes escenarios del pasado en este país en crisis. Muchos en el público acudieron con vestidos largos de lentejuelas y tacones altos, o esmoquin. Un petardo sonó de repente a lo lejos. “¡Ay, nos invadieron!”, bromeó una mujer. Es un chiste recurrente desde que Estados Unidos movilizó al Caribe al mayor portaviones del mundo junto a buques de guerra, aviones caza y miles de soldados.
Washington sostiene que el despliegue forma parte de operaciones contra el narcotráfico, aunque el presidente Nicolás Maduro insiste que el objetivo es derrocarlo y apoderarse de las riquezas del país. Jorge Guillén y Jean Piero Torrealba, maquilladores de 52 y 45 años, asisten religiosamente al Miss Venezuela. Desde la tribuna de cemento, aplaudieron, comentaron, hicieron sus pronósticos.
“Esto te saca de esa realidad”, dijo Torrealba a la AFP sin referirse directamente a la crisis con Estados Unidos. Es un tema delicado en Venezuela. “En Venezuela primero es el Miss Venezuela, luego el béisbol y tercero el fútbol”, señaló por su parte Oswan Vegas, estudiante de 23 años.
El desfile en traje de baño celebró “la venezolaneidad”, según el presentador. Y en el último desfile de Abasali hubo música dedicada a Venezuela con trajes típicos y muchas banderas. Vegas Goetz es hija de Andreína Goetz, Miss Venezuela 1990, y figuraba entre las favoritas.
“Nosotros como venezolanos trabajamos por el futuro”, dijo en inglés para remendar una torpe respuesta en español. “Trabajamos por un futuro más brillante. Amor, paz y felicidad”. El Miss Venezuela ha debido reinventarse tras las dificultades económicas de este país caribeño y un grave escándalo de explotación sexual.
Fuente: AFP.