Emotivos momentos vivieron los usuarios de Instagram al ver una fotografía colgada por Rubén Rodríguez, que se remonta a la década de los ‘80s y ‘90s, donde se lo ve junto a una de las comunicadoras más conocidas de la radio y la televisión nacional, Bibiana Landó. Mientras que al pie de la publicación dice_ “Años de TV y fiestas. Aquí junto a Bibi Landó, yo con barba y ella eternamente bella… y hoy creo está más”, escribió Rubén.
Cabe destacar que, además de su vasta trayectoria en el mundo de la comunicación y el entretenimiento, el Pionero también es reconocido por ser coleccionista y en sus 45 largos años de permanecer en los diferentes medios de nuestro país ha logrado compilar cientos de imágenes de momentos capturados junto a diversas personalidades nacionales e internacionales.
En esta ocasión compartió una foto suya cuando estaba siendo ser entrevistado por la conductora del programa “El sueño mágico de Bibi”, que se emitía hacia dines de la década de los ‘80s y en los inicios de los ‘90s. La imagen fue capturada por el afamado fotógrafo Dany Adorno y llegó a manos del “Pionero” gracias al escenógrafo Emilio Duarte, reveló “La voz de oro”.
“Mi intención es que las nuevas generaciones conozcan la amplia trayectoria de grandes e importantes figuras y todo el trabajo que han hecho mujeres como Bibi, al igual que Mina Feliciángeli, Pelusa Rubin, Menchi Barriocanal, Adela Mercado, por citar algunas entre muchas otras”, destacó Rubén.
Por otro lado, y para finalizar, le consultamos sobre si ya están de regreso con la animación y realización de eventos sociales, ante lo cual expresó que ya están de vuelta con las actuaciones en todo el país. Él por lo general tiene presentaciones en la Capital, mientras su hijo, Júnior, recorre el interior.
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Recuerdos desde el cálido enero de 1976 (“Frescos de verano”)
- Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
En este tórrido tercer domingo de 2026, Toni nos comparte entretenidas anécdotas de aquel enero de 1976, hace 50 veranos, en torno a lugares y a conocidas figuras de la sociedad asuncena de la época.
Era la siesta del 13 de enero de 1976, en la pileta del deportivo Cristo Rey, el profesor Segades daba clases de natación. Del otro lado de las ligustrinas y bajo el canto de las cigarras reposando en los viejos chivatos, se veían raros movimientos.
Era el principio de lo que después, con el tiempo, al dejar la niñez, entendimos que era el inicio de la intervención al colegio. Muchos nos decían en tono de burla, lo que le llaman bullying hoy, que en aquellas épocas disfrutábamos del “balneario veraniego del alto zurdaje bravío de los jesuitas”.
JOSÉ PÉREZ CHAVES Y LA BAÑISTA DEL CENTENARIO
Esta historia que hace pocos días cumplió medio siglo, en aquella lejana siesta de la década del 70, me llevó a otras zonas de la ciudad y a recuerdos como los de José Pérez Chaves en el Centenario cuando con devoción le miraba a Nuria, la primera bañista de ese distinguido club que usó bikini, en 1966, hace también exactamente 50 veranos.
En una época en que muchas de las niñas, señoritas y señoras iban a hacerse un peinado para luego ir a mojarse los pies al borde de la pileta.
EL PAÑUELO DEL CORONEL
Una calurosa tarde de verano de 1964 partieron con Demetrio “Papu” Rojas las hermanas Marta y Graciela Aquino, Dulce María y Nuria Costa Martí, dicen que también estaba Nené Domínguez, entre otros, rumbo a la, en aquel entonces, afamada playa de Itá Enramada.
Habían salido en caravana desde el domicilio de las Aquino, de Cerro Corá casi Independencia Nacional.
Por el camino, aunque ustedes no lo crean, después de la quinta de los Zanotti, hoy Aranjuez, había una caseta policial y peaje, que le pidió los documentos a Papu, respondiéndole “soy el hijo del coronel Pablo Rojas”, a lo que el oficial le dice: “Pero identifíquese, quite su comprobante”, le responde: “Ya le paso”, abre la guantera y le enseña un pañuelo blanco finamente bordado con las iniciales PR, segundos después dice: “¡Adelante!”.
Increíblemente un pañuelo bordado había servido de pase para toda la comitiva que iba vibrante a aquella, en otra época, concurrida y exclusiva playa de Itá Enramada, en el límite sur de la Asunción.
INSPIRACIÓN DESDE UNA PILETA
Las historias veraniegas asuncenas van y vienen. La playa Nacho, Rancho 13, la del Itá Enramada, la pileta del Antequera y Castro, la del Parque Caballero, las playas y piletas del Mbiguá y del Club Deportivo de Puerto Sajonia, todas representadas por estos nadadores y bañistas, que hoy grafican estos “Frescos de verano” de Cuadernos de Barrio de 2026, inspirado en aquel imborrable verano de 1976, que marcó para siempre un antes y un después en la historia de la educación paraguaya del siglo XX.
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Viejos recuerdos en Año Nuevo. Familias Costanzo y Lacognata
- Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
En este primer domingo de 2026, a través de la historia de dos tradicionales familias italianas que eligieron asentarse en Asunción, Toni Roberto nos invita a reflexionar sobre cómo el conocimiento de nuestros orígenes permite un desarrollo armónico de la personalidad para las futuras generaciones.
¿Se puede empezar un nuevo año a partir de una vieja historia? Sí. Del trabajo de investigación de José “Tati” Oddone Costanzo sobre sus orígenes italianos, que materializó en un voluminoso libro de 331 páginas, hay fotos, documentos, estadísticas, recuerdos que danzan con el pasado y nos acercan a la ventana del futuro de las próximas generaciones de esta numerosa familia. Al mismo tiempo, sirve para animar a más personas a recordar de dónde venimos, sin ello es imposible un buen devenir para el “desarrollo armónico de la personalidad”, parafraseando al nombre del instituto que había creado Olga Blinder en los años 70 del siglo pasado.
LOS COSTANZO LACOGNATA Y LACOGNATA COSTANZO
En medio de la charla, los primos Tati Oddone Costanzo, Mirtha Lacognata y María Teresa Peralta Costanzo hablan del número de personas en la historia de los Costanzo Lacognata y Lacognata Costanzo.
Aproximadamente, seiscientas almas, desde la unión de estos apellidos; al casarse varios hermanos de un apellido con el otro, tal vez inconscientemente, para preservar la unión familiar del origen, Comiso, en Sicilia, de donde provienen.
LA TRISTEZA DE MARÍA TERESA
Giuseppe Lacognata, después de estar un tiempo en San Pablo, sale del lugar por una peste de la época, llegando con dos de sus hijos adolescentes y otros inmigrantes italianos en carreta hasta Concepción, yendo luego a Italia a buscarle a sus tres hijas y a su esposa María Teresa Brullo.
Como ella ya no tenía noticias de él, la gente del pueblo decía que ella murió de tristeza, enterándose Lacognata de ese desenlace a su llegada, al final vuelve al Paraguay con sus cinco hijos, esta vez a Asunción donde se radican para siempre.
LA CÉNTRICA HUERTA DESDE 1905
De repente, habla sobre el tema Mirta Lacognata. Cuenta la historia laboriosa de Giuseppe, que al llegar en 1905 a la Madre de Ciudades, pone una huerta a pasos de la antigua calle Palma, en 15 de Agosto entre Manduvirá y Jejuí (excalle Ibáñez del Campo) donde cultivaban berros, repollos y otras verduras y hortalizas, aprovechando el paso de las aguas que corrían hacia el centro rumbo al legendario arroyo Jaen.
DESDE HACE SEIS AÑOS NUEVOS
“Recordar es tener el poder de vivir”, dice la letra de una guarania creada por el poeta y coronel piloto aviador militar Duarte Onieva e inmortalizada por el gran Luis Alberto del Paraná en su periplo por el mundo. Todos los principios de un nuevo año desde hace 6, Cuadernos de Barrio trata de buscar nuevos temas de viejas historias como esta de los Costanzo y Lacognata, que emociona.
Desde la historia de una dama italiana que falleció de tristeza en Sicilia, hasta la céntrica huerta asuncena y su surgente que corría hacia el legendario arroyo Jaen para desembocar en nuestra bahía, para encontrarse con esas aguas que fueron el medio para la llegada de tantos inmigrantes en barcos de otras épocas y que nos sirve para reflexionar sobre el año nuevo.
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La boda Rodríguez Alcalá-Acevedo Bienick
- Toni Roberto
- tonirobertogodoy@gmail.com
Toni Roberto sigue evocando nupcias memorables celebradas en la Asunción de antaño entre distinguidas familias de la alta sociedad. En esta ocasión, rescata del baúl de los recuerdos y nos comparte una pieza literaria dedicada a una bella novia cuya boda fuera una de las más suntuosas y comentadas de los 60.
¿Quién dijo que en el preludio de Navidad se puede hablar solo de eso? El artículo del domingo pasado “Casamientos de antes”, la boda Scavone-Daud derivó en la tercera entrega de este domingo.
LA BODA, EL FOTÓGRAFO Y EL CRONISTA
Las fotos y las letras del poeta y ensayista Hugo Rodríguez Alcalá por el casamiento de su sobrina Gilda Rodríguez Alcalá Casal Ribeiro con Rodney Elpidio Acevedo Bienick en la Catedral Metropolitana en 1962, que me acercara Lisa Acevedo de Daumas Ladouce, hace que uno se pregunte: ¿Hay mucho más que escribir? Al publicar las instantáneas de la boda y un fragmento del escrito de este exponente de la literatura paraguaya del siglo XX pareciera una pieza a cuatro manos entre un fotógrafo y un poeta, donde el receptor solo aprieta “play” y empieza la obra:
EL CASAMIENTO (FRAGMENTO)
“En suma: a mucha gente le había pasado lo que a la Catedral; estaba transformada y resplandecía. Me divertían los comentarios en torno mío. El tema de estos comentarios era, como te imaginarás, Gilda. Según algunos, sería ella la novia más linda del año. No, ¡que del año! ¡De los últimos diez años! ¡Y qué suerte tiene este Elpidio en llevarse esa maravilla de muchacha! Y no es solo linda, es una verdadera gran dama, a pesar de su edad. ¡Y tan amable!
Noté que de pronto hubo una especie de conmoción en toda la multitud de damas y caballeros, y que todas las miradas se dirigieron a la puerta principal del templo. ¡Ahí viene la novia!
A lo lejos vi dos figuras, una blanca y otra negra. Eran el padre de la novia y Gilda. Poco a poco, a medida que iban avanzando hacia el lugar donde yo estaba, próximo al altar mayor, la figura de Gilda fue adquiriendo contornos más claros. Un rumor de admiración circulaba por todo el templo. ¡Parece un ángel! ¡No parece de carne y hueso! ¡Es una visión! ¡Divina! Era algo impresionante.
Me admiraba de la serenidad de Gilda que avanzaba lenta y seguramente entre la multitud embebecida, sin orgullo y sin timidez, como si efectivamente fuera un ángel que obedeciera a una llamada misteriosa para cumplir algún deber angélico”.
¿Algo más que decir? Nada. Solo despedirme hasta el próximo domingo. Tal vez sigan reviviendo los “Casamientos de antes”, en plena época de Navidad.
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Hugo Bogarín: “Rescatar la memoria del Olimpia”
“Empecé a compartir la historia del club en redes sociales, rescatando archivos, anécdotas y figuras que merecen ser recordadas”, dijo Hugo Bogarín, periodista deportivo, coleccionista e investigador.
- Por Martín Villagra
- martin.villagra@nacionmedia.com.py
- Fotos gentileza Hugo Bogarín
“Todo comenzó en 2002, año que Olimpia cumplió 100 años. Quería tener algunos recuerdos del Centenario, revistas, recortes, fotos, algo que me conectara con ese momento tan especial. Sin darme cuenta, esos recuerdos se convirtieron en una colección enorme de materiales impresos, y en una pasión que terminó marcando mi camino”, dijo Hugo Bogarín a La Nación del Finde.
Vive en el barrio Villa Jardín de Limpio, es socio del club Olimpia hace más de diez años y terminó el curso de periodismo en el Círculo de Periodistas Deportivos del Paraguay (CPDP).
“Así nació La Hemeroteca Franjeada, el proyecto con el que empecé a compartir la historia del club en redes sociales, rescatando archivos, anécdotas y figuras que merecen ser recordadas”, explicó este coleccionista de alma.
Con el tiempo, el trabajo lo llevó a colaborar en diferentes medios de comunicación y marcas, siempre desde la historia y la identidad franjeada. Logró rescatar materiales del exterior de suma importancia y lo tiene dentro de su colección.
“Hoy mi propósito sigue siendo el mismo, el que me movió aquel año del Centenario. Rescatar la memoria del Olimpia, contarla con emoción y mantener viva su historia para las nuevas generaciones”, explica el periodista deportivo, coleccionista e investigador.
“Desarrollo el proyecto La Hemeroteca Franjeada, dedicado a la investigación y difusión de la memoria deportiva a través de archivos, publicaciones y contenidos en redes”, agregó.
DE TODO UN POCO
En su colección hay de todo un poco, periódicos de diferentes épocas y medios; pósters de diarios, almanaques, calendarios, fotografías (originales) de diferentes años.
“También hay un videocassette del Centenario, banderines, cuadros. Además, afiches y programas internacionales, revistas de El Gráfico, Solo Fútbol. En fin, una variada colección de todo material impreso referente al Olimpia. También libros, autógrafos y merchandising”, acotó.
“Como periodista deportivo tengo la tarea y sueño pendiente de ejercer la profesión desde los medios. Hasta ahora lo hago de manera colaborativa, pero sigo con esperanza y convicción que en algún momento se dé esa oportunidad”.