Análisis, crítica, datos, opinión y entretenimiento en la pantalla de Trece.

  • Fotos: Jorge Jara

­

“El Repasador” es uno de los programas de mayor rating en Trece. Eso se mide en la calle, en los sitios públicos, con la gente. Cuando se acercan a uno para comentar sobre un tema o comentarios realiza­dos en el programa. Creo que cumple un rol muy impor­tante este espacio por los enfoques, los datos, el cruce de información que ofrece a la audiencia, pero princi­palmente porque es un pro­grama que va de frente, sin mentiras ni medias verda­des. Lo que se debe criti­car”, comenta Rossana Esco­bar, panelista del programa que el próximo lunes 24 de noviembre celebra 2.000 emisiones, en un proyecto ininterrumpido que cum­plirá 8 años en diciembre.

Conducido por Eduardo “Pipó” Dios Kostianovsky, el equipo tiene a panelis­tas destacados como Mari­cel Thomen, Nelson Valen­zuela, Hugo Vera y Rossana Escobar. Se trata de un infor­mativo que busca contar lo acontecido en el día, conju­gando datos, opinión y entre­tenimiento, de lunes a vier­nes, a partir de las 22:00. “Es un programa de noticias, en donde damos nuestra opi­nión y, generalmente, coin­cidimos en muchas cosas, en pocas cosas no coincidimos y eso no tiene nada de malo”, dice Eduardo.

“Pero tenemos una visión parecida de la realidad, y tenemos también casi 8 años de experiencia de ver lo que ha pasado, y tenemos también años de estar en los medios y ver lo que ha pasado en el país para poder opinar. Creo que podemos opinar de todo, si bien cada uno puede opinar más fuerte en lo suyo, pero creo que todos pode­mos opinar de todo desde un punto de vista”, señala.

“Esto es un trabajo en equipo. Se pueden confundir pensando que yo puedo ser la cabeza porque soy el conductor, pero no”, asegura Pipó Dios, figura clave del programa

UN EQUIPO

El staff de “El Repasador” fue cambiando mínima­mente en estos años, siendo la última incorporación la de Rossana. “El recibimiento de los compañeros fue increí­ble, la camaradería que hay es muy fuerte. Pipó, que es un compañero protector nato, El Profe, Maricel y Hugo, que son muy sociables, me hicie­ron sentir como si ya fuera parte del plantel desde hace años”, expresa.

Una figura clave en el pro­grama es Pipó Dios, quien cree que el espíritu del pro­grama es sostenido por el equipo. “Yo no creo que el programa tenga un sello mío. El programa sufre mucho cuando falta uno, cualquiera de los cinco, en cualquiera de las etapas, inclusive, te puedo decir”, refiere.

“Hubo gente que trascendió más, trascendió menos, pero cuando no estamos los cinco, no es lo mismo. No es que yo puedo faltar o puede faltar fulano, y no pasa nada. Se siente. Tiene la impronta de los cinco. Esto es un trabajo en equipo, acá no hay una cabeza del equipo. Se pueden confundir pensando que yo puedo ser la cabeza porque soy el conductor, pero no”, sostiene.

COMPROMISO

“El Repasador” se plantea un permanente ejercicio de bus­car la opinión sobre la rea­lidad, una práctica que en tiempo de redes abona las respuestas.

“Lo que siento es que hay gente que está comprome­tida realmente, con una forma de ver la realidad, y gente que no, y gente que de repente quiere tomar ese compromiso, y hay gente, y yo los respeto, que no quiere tomar ese compro­miso, que no quiere invo­lucrarse, que no quiere tomar una posición, por que tomar una posición tiene una ventaja y una desventaja. La posición de desventaja es que siempre vas a tener el 50 % en con­tra, y te generás un 50 % de gente que no te quiere. Pero a mí, como decían por ahí, uno no tiene luego que buscar que todo el mundo le quiera, eso es un error garrafal. Buscar el amor de todo el mundo, el cariño de todo el mundo, la acep­tación de todo el mundo es un error muy estúpido. Uno tiene que dar su opinión y, en todo caso, le seguirán o le escucharán o le respeta­rán los que coinciden con uno”, explica Pipo.

UNIDOS

“Mi vínculo con el proyecto nació en el año 2021, plena pandemia. Recibo la lla­mada el director del pro­grama y cuando me pro­puso, de una dije que sí, porque el programa lo veía cuando podía y realmente me gustaba mucho cómo encaraban los temas, tanto políticos como sociales, y la idea de sumar mi granito de arena me animó a acep­tar el desafío de subirme al barco”, cuenta Maricel Thomen.

Para ella lo desafiante fue encontrar el equilibrio, “criticar con argumentos y datos (no con insultos), reconocer errores del propio lado y mantener un tono res­petuoso”, agrega. Los 2.000 programas de “El Repasa­dor” encuentran al plantel más unido que nunca, según comenta Thomen.

Dejanos tu comentario