- Arturo Peña
- Fotos: Gentileza
El reciente hurto de joyas por valor multimillonario del acervo del museo de Louvre, en París, además de las alarmas, tocó el botón de los recuerdos.
Luego de trascender la noticia sobre el millonario robo de joyas que un equipo de ladrones profesionales realizó en el famoso museo de Louvre de París, en un asalto de película que duró apenas 8 minutos, más de uno –al menos de entre los que ya sumamos algunas décadas de vida– relacionó el hecho con uno de los casos de robo de diamantes más famosos, pero del cine: el robo de “La Pantera Rosa” y, en consecuencia, con el entrañable personaje de dibujos animados que surgió a partir de ese clásico, de forma impensada, en la década de los 60.
La misma tarde del robo los infaltables memes sobre el robo del Louvre empezaron a circular en las redes. La relación era inevitable: varios de ellos hacían referencia al recordado inspector Clouseau, protagonista de “La Pantera Rosa”.
Este fue el título de una recordada película –que tuvo varias secuelas–, una comedia estrenada en el año 1963, con la genial actuación de Peter Sellers en el personaje del disparatado inspector Clouseau.
El título no hacía referencia entonces al personaje animado, sino a un valioso diamante que llevaba ese nombre, que es el centro de la trama. Clouseau, detective de la policía francesa, fue designado para investigar el robo de la valiosa joya, La Pantera Rosa, por “El fantasma”, un experto ladrón internacional.
Un guion basado en una secuencia de desopilantes acontecimientos convirtieron a esta película en un éxito de taquilla.
NACE UN ÍCONO
¿Cuál es el nexo del dibujo animado con la película? Es en realidad una relación que nace de la casualidad.
Como dijimos, en marzo de 1963 se estrena “La Pantera Rosa”, dirigido por Blake Edwards. El director pidió al famoso dibujante Friz Freleng –padre del conejo Bugs Bunny, Porky Pig, Speddy González, Piolín y El Gato Silvestre– que creara un personaje animado para que aparezca en la introducción y en los créditos finales de la película. Solo le dio tres características, que sea uno gracioso, que sea rosa y que no hable.
Así nació La Pantera Rosa, como un elemento adicional en los títulos de aquel clásico del cine cómico.
La estilizada figura de la pantera llamó bastante la atención del público, por lo que los productores pensaron en darle vida como un proyecto independiente. Crearon un cortometraje animado con la pantera de color rosa como protagonista, “The Pink Phink”.
El material ganó el Óscar en esa categoría en 1964. Ese corto fue el capítulo piloto para la serie de animación. Ya no había dudas, un nuevo ícono había nacido para conquistar las pantallas.
Se realizaron otros cortos, pero la primera serie de televisión –la que llegó hasta Paraguay–, “El show de la Pantera Rosa”, se emitió por primera vez el 6 de setiembre de 1969 por la cadena ABC. Los últimos capítulos se vieron ya a mediados de la década de los 80.
La introducción musical de Henry Maccini sigue siendo tarareada incluso por las nuevas generaciones, que quizás no vivieron la emoción del “Show de la Pantera Rosa” en aquellos ya lejanos años, pero que siguen siendo cautivados por un personaje de estilo único, que nos mantuvo horas y horas riendo frente a las pantallas en nuestra niñez.

