ALBAHACA
De fácil reproducción. Su intenso sabor y perfume son inconfundibles. Es apta para espacios pequeños y tanto en interior o exterior. Afuera, en semisombra, pero en interior, cerca de una ventana donde reciba sol directo. Repele insectos.
CEBOLLITA DE HOJA
Muy versátil y resistente. Tolera muchas temperaturas y condiciones de luz. Tiene las raíces y se puede colocar esa parte inferior en agua pocos días, luego se transfiere a maceta cortando la parte más larga para que crezca sana.
ROMERO
Una de las más plantadas y crece abundantemente pero necesita sol directo y una tierra casi “seca”, de lo contrario se pudre fácilmente. En exterior, crece como arbusto. Se va podando tanto en maceta como en espacios más grandes para asegurar crecimiento constante. Perfuma deliciosamente platos y ambientes. Repele insectos.
PEREJIL
Fácil de cultivar en interior y exterior, donde prefiere la semisombra pero en interior, mejor en ventana donde da sol directo. Regar cuando se note que la tierra se está secando. Se va podando en la medida del consumo.
ORÉGANO
Una de las aromáticas más usadas. Debe cultivarse preferentemente en exterior y es amante del suelo seco y del sol directo. Requiere algo más de cuidado en recipientes que las otras, pero se adapta si se la coloca en ventana con mucha luz solar. Ideal para balcones.
Son perfumadas y sabrosas, su presencia eleva el nivel de cualquier plato y además perfuman la casa. Se pueden cultivar en macetas y aquí algunos tips que nos ayudarán.
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Tras 75 años se reedita el libro “Pojhá Ñaná, plantas que curan”
Tras su primera publicación en 1950, una reedición del libro “Pojhá Ñaná, plantas que curan” se presentó en homenaje al legado de su autor Nemesio Rodríguez Barboza (1916-1986), doctor en Bioquímica y Farmacia, investigador naturalista de vocación y veterano de la guerra del Chaco. El lanzamiento se realizó el pasado 14 de noviembre en la Biblioteca Nacional del Paraguay, en Asunción.
El acto contó con la presencia de tres de los cuatro hijos de Rodríguez Barboza: el ingeniero agrónomo especialista en Comercio Internacional de productos agrícolas, Nemesio Rodríguez; la licenciada en Psicología, Etelvina Elizabeth Rodríguez; y la licenciada en Relaciones Públicas, Rocío Jacqueline Rodríguez. Por motivos de salud no pudo acudir el licenciado en Ciencias Contables y Administración de Empresas, Pedro Osvaldo Rodríguez.
El doctor Rodríguez Barboza, bioquímico de formación, veterano condecorado de la Guerra del Chaco y naturalista de vocación, dedicó años de su vida a estudiar y proteger el vasto patrimonio botánico de Paraguay. Con un amor profundo por nuestras plantas, no solo investigó sus propiedades medicinales, sino que también se empeñó en transmitir ese conocimiento, para que las generaciones futuras pudieran seguir aprovechando los beneficios medicinales que nuestra tierra nos ofrece.
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A través de la reedición de “Pojha Ñana, plantas que curan”, más de 75 años después de su primera publicación en 1950, vuelve a ser posible la oportunidad de conectar con la sabiduría que el autor de la obra compartió con tanto compromiso y pasión. Este material, que fue un hito en su tiempo, sigue siendo un referente fundamental para conocer las propiedades curativas de nuestras plantas nativas, ese saber ancestral que ha acompañado al pueblo paraguayo durante generaciones, señalaron durante la presentación.
“Esta edición es un acto de justicia histórica y un compromiso con las generaciones futuras, en tiempos donde nuestros bosques, nuestras plantas y nuestra naturaleza se encuentran amenazadas, por lo que preservar este conocimiento se vuelve no solamente valioso, sino que necesario y urgente”, puntualizaron en la ceremonia, mencionando esta edición póstuma surgió por iniciativa de la arquitecta Yolanda Benítez, nuera de Rodríguez Barboza, en asociación con la doctora Lourdes Barboza, quien asumió la redacción del prólogo.
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Denuncian que se roban plantas y hasta decoración navideña en el microcentro capitalino
Desde inicios del mes de noviembre la ciudad de Asunción se vistió con motivo navideño, locales comerciales como gastronómicos sacaron sus adornos y plantaron plantas para decorar el microcentro capitalino. Sin embargo, de a poco todos las decoraciones fueron robadas y los comerciantes están cansados de los inadaptados.
En redes sociales se viralizaron varios videos de cómo grupos de personas que recorren por las noches se apropian de los adornos navideños y plantas que son colocados para hermosear la zona. La idea de los comercios es contribuir para que la zona sea visitada, pero en pocas semanas quedaron sin decoraciones.
Los principales saqueos se dan sobre la emblemática calle Palma. Una de las principales víctimas es un local gastronómico que decidió pintar unas jardineras con alusión a la Navidad y plantó varios arbolitos de pino naturales, pero en la primera noche se los llevaron.
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En el video se puede ver cómo un hombre y una mujer pasan por la zona. El hombre estira el primer árbol y se lo lleva, pero no conformes con esto, decidieron volver con una caja y se alzaron con seis plantines. Se presume que serían personas adictas a las drogas y que luego cambian lo robado por droga.
Así también, otros locales apostados sobre la citada calle se sumaron a las denuncias y reportaron que de a poco se robaron todos los adornos navideños, y que ningún local se salvó del saqueo en las últimas semanas.
Piden a la Policía Nacional reforzar el patrullaje por la zona para evitar más robos y que la zona luzca bien ambientada para recibir a los turistas como visitantes. Ya que desde que inició noviembre ambientaron la zona y que quedaron sin adornos, pero aún no llegó diciembre.
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Este sencillo remedio casero arrasa con las malas hierbas hasta la raíz
Mantener el jardín o el huerto en buenas condiciones implica enfrentarse constantemente a un problema común: las malas hierbas. Estas plantas no deseadas afectan la estética de los espacios, ya que crecen incluso entre los adoquines o el pavimento. Y no solo eso, también pueden robar nutrientes y agua a los cultivos deseados, lo que las convierte en un verdadero problema.
Los herbicidas comerciales son una opción frecuente, pero muchas veces están compuestos por químicos dañinos tanto para el medio ambiente como para nuestra salud y la de nuestras mascotas. Por suerte, existen alternativas naturales y sencillas que permiten erradicar las malas hierbas de manera eficaz sin dañar el entorno.
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Tres ingredientes
Uno de los métodos más populares y efectivos para eliminar las malas hierbas consiste en usar un spray casero hecho con agua, sal y vinagre. La combinación de estos tres ingredientes crea una solución poderosa que actúa sobre las malas hierbas, secándolas y eliminándolas de raíz. Este remedio es efectivo y muy accesible, ya que la preparación requiere solo unos minutos. Simplemente hay que mezclar agua, sal y vinagre en un rociador, agitar bien y rociar la mezcla sobre las plantas no deseadas.
Este método tiene la ventaja de que actúa rápidamente, matando las malas hierbas sin necesidad de arrancarlas físicamente. A diferencia de otros remedios naturales que pueden afectar las plantas cercanas, esta mezcla es precisa y se puede aplicar de manera controlada. Además, se trata de una solución económica y ecológica, que evita el uso de productos químicos y protege tanto el medio ambiente como las personas y animales que habitan el espacio.
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Agua hirviendo
El agua hirviendo, por ejemplo, es un remedio muy efectivo para eliminar las malas hierbas de manera permanente. Solo basta con hervir agua y verterla cuidadosamente sobre las plantas no deseadas. Este remedio tiene la ventaja de que mata las malas hierbas de forma instantánea, pero también es importante tener precaución, ya que no discrimina entre las malas hierbas y otras plantas que puedan estar cerca.
El poder de la sal
Otro remedio muy útil es la sal, un ingrediente clásico que se utiliza desde tiempos antiguos para evitar que las plantas crezcan. La sal puede ser efectiva para eliminar malas hierbas, pero su uso debe ser cuidadoso, ya que puede afectar el suelo y prevenir el crecimiento de futuras plantas.
Para usarla, se puede disolver una parte de sal en agua caliente y aplicarla directamente sobre las hojas de las malas hierbas. Es importante evitar empapar el suelo, ya que el exceso de sal puede perjudicar la salud de las plantas cercanas.
El uso del vinagre
El vinagre, especialmente el vinagre blanco o de alta concentración, es otro herbicida natural muy eficaz. Funciona mejor cuando se aplica sobre las malas hierbas jóvenes, ya que el ácido acético que contiene destruye las hojas, pero no las raíces. Para mejorar su eficacia, algunos optan por mezclarlo con jugo de limón y un poco de jabón para platos, creando una mezcla potente que, cuando se aplica en un día soleado, elimina rápidamente las malas hierbas.
Fuente: Europa Press.
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Regar las plantas una vez a la semana, ¿es suficiente?
Regar las plantas una vez por semana, siempre en el mismo día y a la misma hora, puede parecer una rutina inocente e incluso responsable. Sin embargo, este hábito tan extendido es, según los expertos, uno de los errores más frecuentes y dañinos en el cuidado doméstico de las plantas. Lo que muchas personas consideran una pauta estable, en realidad puede estar perjudicando gravemente a sus macetas sin que se den cuenta.
Así lo advierte Álvaro Pedrera, creador de contenido especializado en jardinería y conocido en redes sociales como @ypikue. En uno de sus vídeos más recientes, Pedrera alerta de que regar “por sistema” puede provocar síntomas visibles como hojas amarillas o raíces podridas, especialmente en cambios de estación o tras trasplantes.
Según explica este divulgador, uno de los principales problemas es aplicar un mismo criterio de riego a todas las plantas por igual. La necesidad de agua varía no solo en función de la especie, sino también de otros factores como: la cantidad de luz que recibe, el tipo de maceta, el sustrato utilizado, la temperatura y humedad ambiente, la época del año.
Por eso, una pauta de riego semanal puede funcionar durante un tiempo y volverse perjudicial en determinadas condiciones, incluso para plantas que parecían sanas.
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El verdadero problema
El error, según Pedrera, está en regar por inercia, sin observar si la planta realmente lo necesita. “Tú vas a tu calendario y piensas: hoy es día de regar. Y lo haces sin más. Ahí empieza el problema”, explica. El exceso de agua, acumulado sin control, puede saturar el sustrato, impedir que las raíces respiren y terminar dañando la planta.
Este tipo de riego automático puede no mostrar consecuencias inmediatas, pero sí en situaciones de estrés, como un cambio de estación, un traslado o un trasplante. Los síntomas suelen llegar más tarde, en forma de hojas decaídas, tonos amarillentos o raíces blandas por pudrición.
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Cuándo toca regar
La recomendación más extendida entre expertos es comprobar el estado del sustrato antes de regar. Introducir un dedo en la tierra para comprobar si está seca o húmeda sigue siendo uno de los métodos más eficaces. Si el sustrato aún conserva humedad, conviene esperar unos días más.
También se recomienda observar el comportamiento de la planta: si las hojas pierden firmeza, si la tierra se despega de la maceta o si el peso del tiesto se ha reducido, puede ser momento de hidratarla. Adaptar el riego al tipo de planta y a su entorno es clave para evitar daños innecesarios. Cambiar la mentalidad de “regar porque toca” por “regar cuando lo necesita” puede marcar la diferencia entre una planta que sobrevive y otra que prospera.
Fuente: Europa Press.