Por Tasha Eurich
La retroalimentación, como dicen, es un regalo. La retroalimentación negativa, en particular, puede ser valiosa porque nos permite monitorear nuestro desempeño y nos alerta sobre cambios importantes que debemos hacer. Pero el procesamiento y la actuación sobre la retroalimentación negativa no siempre es fácil y hay relativamente poca orientación sobre cómo navegar sobre los duros comentarios que uno pueda recibir.
Aquí hay cinco acciones empíricamente respaldadas para ayudarlo a poder escuchar opiniones críticas a su persona de manera totalmente abierta y tranquila:
1. No se apresure a reaccionar.
Concédase un tiempo para recuperarse de los comentarios difíciles que fueron hechos antes de decidir qué hacer a continuación. Tómese ese tiempo para trabajar activamente en cómo cambiar la forma en que ve estos comentarios. Comience reenmarcando la información molesta como datos sumamente útiles y productivos: los psicólogos llaman a esto reevaluación cognitiva. Otra técnica para probar es la autoafirmación. Tomar unos minutos para recordarnos a nosotros mismos otro aspecto importante de nuestra identidad, además del que se ve amenazado, disminuye nuestra respuesta física a la amenaza y nos ayuda a estar más abiertos a la retroalimentación crítica.
2. Obtenga más información.
No podemos actuar sobre los comentarios negativos hasta que realmente los comprendamos. Especialmente cuando escuchamos algo nuevo, generalmente es una buena idea preguntar a algunas fuentes de nuestra confianza si han notado el mismo comportamiento. Esto no solo nos daría más detalles sobre lo que estamos haciendo para crear una impresión determinada, sino que también nos ayuda a evitar una sobrecorrección basada en la opinión de una sola persona.
3. Encuentre un indicador.
Incluso cuando hemos mejorado significativamente cierto comportamiento, eso no significa que las personas que nos rodean lo notarán automáticamente. Y si gastamos energía mejorando en base a los comentarios de nuestros colegas, pero esos mismos colegas no lo notan, puede ser desalentador. Debe trabajar en los aspectos de “relaciones públicas” de su comportamiento. Poco después de recibir su informe de retroalimentación, elija una acción altamente visible y simbólica que muestre qué tan serio actúa usted sobre el cambio en cuestión.
4. No sea un mártir solitario.
Recibir retroalimentación crítica puede parecer un ejercicio aislado y no solo porque es incómodo en el momento. La investigación ha demostrado que tendemos a evitar a las personas después de que nos dan su opinión negativa. Y aunque ciertamente puede ser más fácil vernos a nosotros mismos como la parte agraviada en una gran conspiración en el lugar de trabajo, aislarnos de las personas que nos dicen la verdad es un gran error. En todo caso, deberíamos atraer a las personas que nos dicen la verdad aún más cerca. De hecho, los comentarios críticos pueden ser una excelente excusa para restablecer nuestras relaciones, y con el enfoque correcto, nuestros mayores críticos pueden convertirse en nuestros mejores defensores.
5. Recuerde que el cambio es solo una opción.
Las personas más exitosas y ambiciosas probablemente crean que cuando un comportamiento limita su éxito, deben trabajar para cambiarlo. Sin embargo, la mejor forma de manejar nuestras debilidades no siempre es clara. Algunas veces la retroalimentación puede iluminar fallas que están estrechamente entretejidas en el tejido mismo de quiénes somos. Si recibe comentarios sobre un aspecto de su comportamiento que, después de reflexionar, le será imposible modificar, le recomendamos que se lo comunique a su interlocutor. Explique a esa persona que algunos de sus comportamientos son una deficiencia personal y, desde luego, no son indicios de que no le importe. Finalmente, solicite su ayuda y comprensión mientras trabaja para administrar sus puntos débiles.
(Tasha Eurich es directora de The Eurich Group).

