El domingo pasado en estos cortos cuadernos coleccionables les hablaba de un poético patio vacío y el ser humano ausente, hoy voy por unos minutos imaginariamente al viejo Mercado Guasu de Asunción un multitudinario lugar allá por 1900 y al relato de un visitante escocés.

"El patio asunceno del pintor Gamarra Frutos" publicado la semana pasada se llenó de recuerdos de antiguos vecinos de la zona, ahí donde "apunta hacia el sur" el comienzo de la altura de Loma Tarumá y sus alrededores con sus ilustres antiguos vecinos entre ellos el matrimonio Gamarra Pozzoli decidido a revivir tan legendario lugar.

En efecto nuestra lectora Myrian Gamarra hija del pintor se refiere: "Este patio medieval de Gamarra Frutos era su vivienda paterna, la propiedad está ubicada en la calle Caballero c./ Teniente Fariña, cambió mucho el frente!!!. Era mi padre, de chica iba a visitar a mi abuela".

Pero volvamos hoy al Mercado Guasu y a un paralelo entre el pintor Soler y el "viajante escocés" Robertson y sus "Cartas al Paraguay" editado por Intercontinental en 2010, donde contaba entre otros detalles como era el mercado de Asunción allá por 1813 y decía: "El espectáculo más interesante curioso y nuevo que ofrece la Asunción al viajero es el mercado. Se halla en la plaza central. Allí presencié una vez a las cinco de la mañana, la reunión de la gente que suministra a la ciudad provisiones diarias. Por todas las entradas del campo a la plaza llegaban cientos de mujeres, sin excepción vestidas de blanco, unas llevando sobre la cabeza vasijas de miel; otras atados de mandioca y de algodón en rama...."

Tal vez “el pintor” no vivió en la misma época que el escocés puesto que nació recién en 1891, pero sí nos narra visualmente ese mercado y sus personajes contado también por sus padres o sus abuelos y que quedarán para siempre inmortalizados en este gran cuadro y en las palabras del “viajante escocés” en relatos que rebasan los tiempos.