Enfrenta nada menos que a Francia, máximo favorito a ganar el Mundial, por un lugar en los cuartos de final.
Las historias bíblicas están ahí, escritas. Y esta tarde, la Albirroja buscará reescribir la suya, en el que será su partido más importante de todos los mundiales que disputó, solo comparable con aquel duelo ante España, en el de Sudáfrica 2010.
El seleccionado paraguayo comandado por Gustavo Alfaro, enfrentará nada menos que a la archifavorita selección de Francia, por un lugar en los cuartos de final del Mundial norteamericano. Será, literalmente, el duelo David contra Goliat.
Aún con este pronóstico, la Albirroja llega con la moral altísima, tras convertirse en la primera selección en la historia de los mundiales en eliminar a la también poderosa selección de Alemania en los penales, generando una repercusión a gran escala, por la envergadura del rival.
Pero el de hoy será otro partido, con un adversario que ganó a placer su grupo y que despachó sin despeinarse a Suecia en la ronda anterior. Tiene a jugadores de altísima calidad, pero si algo mostró nuestra Albirroja en este Mundial fue su gran coraje, de entrega y de agrandarse en las adversidades.
Francia es favorita, sin duda alguna, incluso en las estadísticas históricas ante la Albirroja, que nunca ha podido ganar a este seleccionado europeo, pero ¿quien no dice que Paraguay pueda volver a dar otro golpe sobre la mesa? Siempre hay una primera vez, es fútbol, y por algo es el deporte más hermoso del mundo.
Como lo dijo Alfaro, palabras más, palabras menos, todo lo que sume a partir de ahora, será una ganancia extra para nuestro fútbol. Y lo buscará en una ciudad histórica para los norteamericanos, y en un día emblemático también. Como para recordar en el futuro, que un 4 de julio no solo se celebró el día de la Independencia de los Estados Unidos. ¡Vamos Paraguay!

