- Atenas, Grecia. AFP
Kylian Mbappé se encargó de alejar los fantasmas de crisis del Real Madrid, al anotar cuatro goles en el triunfo del equipo español por 4-3 en su visita al Olympiacos ayer miércoles en la quinta jornada de la Liga de Campeones de Europa.
Después de que el portugués Chiquinho adelantara a los griegos en el minuto 8, Mbappé apareció como un vendaval para firmar un triplete en un margen de menos de siete minutos (22’, 24’ y 29’).
En la segunda mitad, el Olympiacos se resistió. Primero marcó de cabeza el iraní Mehdi Taremi (52’), antes de que el astro francés sellara su póker personal en el 60’.
El tanto también de cabeza del marroquí Ayoub El Kaabi (81’) reenganchó a los griegos e hizo sufrir al Real Madrid.
Mbappé, con nueve tantos en esta Champions, se pone líder en solitario en la tabla de máximos anotadores, una posición que ya ostenta sólidamente en el campeonato español, ahí con 13 dianas.
EL PSG
Con un triplete del portugués Vitinha, el PSG se impuso por 5-3 al Tottenham ayer miércoles en el Parque de los Príncipes en la quinta jornada de la Liga de Campeones de Europa. La victoria permite al campeón defensor sumar 12 puntos y ascender a la segunda plaza del grupo único de la Champions, empatado con Bayern de Múnich, Inter de Milán y Real Madrid, todos a tres unidades del líder Arsenal.
Otros resultados: Copenhague 3-2 Kairat Almaty, Pafos 2-2 Mónaco, Arsenal 3-1 Bayern Munich, Atlético Madrid 2-1 Inter, Eintracht Francfort 0-3 Atlanta, Liverpool 1-PSV 4 y Sporting CP 3 - Club Brujas 0.
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Celeste Amarilla y Kylian Mbappé
- Por el Dr. José Duarte Penayo
- Filósofo. Presidente de la Aneaes
Durante casi un mes, la selección paraguaya hizo que el país se mirara a sí mismo con orgullo, que encontrara una lengua común en medio de sus diferencias y que la Albirroja volviera a funcionar como una forma de pertenencia nacional. En los estadios, en las calles, en las casas y en las redes, Paraguay apareció unido alrededor de una emoción compartida, con esa intensidad popular que pocos acontecimientos pueden provocar.
Ese clima de reconocimiento colectivo, construido alrededor de una de las mejores caras del país, tuvo luego un reverso inesperado. La polémica abierta por las declaraciones de Celeste Amarilla sobre Kylian Mbappé desplazó la atención y obligó a mirar otra forma, algo más incómoda, nuestra exposición internacional.
Con el fin de abordar el hecho desde un punto de vista más descriptivo, la valoración moral puede quedar momentáneamente entre paréntesis, sin que eso implique carecer de una posición sobre la dignidad humana, en mi caso sustentada en la verdad cristiana de la igualdad de todos los seres humanos ante Dios.
Ahora bien, lo políticamente significativo es que sus palabras no quedaron encerradas en el registro habitual de la controversia local. Activaron reacciones dentro y fuera del país, forzaron posicionamientos, abrieron discusiones sobre libertad de expresión, soberanía, jurisdicciones extranjeras y doble estándar global, y consiguieron, en cuestión de horas, una interpelación que la oposición paraguaya hace tiempo no logra generar. Por lo tanto, reducir el episodio a un escándalo más, del cual la dirigencia puede desmarcarse mediante un comunicado, solo añadiría otra lectura a las tantas que saturan medios y redes sociales. Resulta más productivo cambiar el ángulo y analizar el impacto político de este impensado enfrentamiento entre un astro del fútbol mundial y una senadora del PLRA.
Desde una banca sin mayor incidencia hasta la fecha, la senadora Amarilla puso en marcha la operación que, para muchos, define a la política moderna, me refiero al acto de interpelar, de dirigirse a una audiencia de tal manera que se sienta aludida y obligada a pronunciarse.
Ese efecto, tan arduo de lograr como decisivo, dice mucho del estado actual del campo opositor. De una oposición se espera, justamente, agudeza en ese género específico del mensaje político: la fuerza para generar impacto cuando ejerce la crítica, actúa como contrapeso o formula apuestas alternativas a las de cualquier oficialismo de turno.
La interpelación, que debería fluir de manera natural en cualquier dirigente, es precisamente aquello que el conjunto opositor dejó de conseguir hace tiempo. Por el contrario, sus principales exponentes se limitan a emitir comunicados con tenaz vocación de bostezo y a repetir fórmulas tan previsibles como las notas musicales de un trillado jingle publicitario. La cosecha cotidiana suele ser la indiferencia general de las amplias mayorías sociales.
En contrapartida, el efecto que Amarilla produjo fue el de una polarización intensa, más allá de su previsible olvido en el corto plazo, como suele suceder con los picos de intensidad seguidos de su descenso en este tipo de eventos virales.
No obstante, queda el hecho de la repercusión mundial: la imagen de la senadora y sus ya célebres sentencias inundando los principales medios franceses y, reproducidas en varios idiomas, llegando también a la prensa mundial, sin dejar de mencionar los fuegos cruzados en las redes y el consiguiente festival de memes.
En esta escena, que parece imaginada por un narrador capaz de llevar una situación ordinaria hacia el disparate con la naturalidad de un César Aira, la oposición se ve atrapada en una paradoja perfecta: todos corren a despegarse de la única figura que consiguió hacer ruido fuera del cementerio de sus comunicados.
Si algo hay que reconocer es que, en un fin de semana y por puro impulso, Celeste Amarilla reunió más atención que la oposición entera, sin equipo de imagen ni especialistas en estrategias comunicacionales.
La ironía consiste en que la operación comunicacional más eficaz que ese sector produjo en mucho tiempo fue, justamente, la que ninguno de sus estrategas planificó. Cada dirigente opositor que corre a marcar distancia certifica, con el mismo gesto, que ella logró ser escuchada, que su iniciativa discursiva conquistó esa atención tan esquiva en un mundo de dispersión cognitiva extrema.
La escena tiene algo de una involuntaria comedia de enredos, aunque con potentes efectos. En una oposición dispersa hasta el desconcierto, la única figura capaz de forzar al país a tomar posición y de alcanzar una repercusión planetaria resultó ser, precisamente, la que algunos de sus compañeros quisieran hoy desautorizar con gesto severo.
Lo risible está en que cada intento de tomar distancia vuelve a colocarla en el centro de la escena; cada comunicado que pretende aislarla confirma que fue ella, y no ellos, quien consiguió producir un acontecimiento de alcance global. Mientras tanto, esos mismos dirigentes opositores compiten interminablemente entre sí por generar el mayor aburrimiento posible y persisten de forma incansable en el arte de provocar el bostezo de los votantes, demostrando una orfandad tanto de mística política como de visión programática.
El mismo país que halló su unidad en apasionantes jornadas futboleras alcanzó luego su mayor visibilidad internacional en esta controversia.
Aunque se trata de experiencias muy distintas en contenido y forma, ambas dejan una misma lección de época: la relevancia política se juega hoy en la capacidad de interpelar, de producir atención pública y de obligar a tomar posición, antes que en la corrección de las declaraciones de principios.
Frente a un gobierno que apuesta a posicionar al Paraguay ante el mundo por sus grandes potencialidades -su dinamismo económico, su energía disponible, su posición geográfica y su bono demográfico-, la oposición parece haber encontrado su única carta capaz de generar algo más que indiferencia, mostrar, mal o bien, impacto político y atravesar fronteras. Esa carta fundamental lleva hoy el nombre y apellido de Celeste Amarilla.
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Un argentino salió en defensa de Paraguay y su mensaje se hizo viral
La polémica por la actitud de Kylian Mbappé hacia el arquero paraguayo Orlando Gill sigue generando repercusiones. Esta vez fue el periodista, empresario y dirigente político argentino Santiago Cúneo quien dedicó un fuerte editorial al capitán francés, cuestionando lo que consideró una actitud discriminatoria y de superioridad durante el partido entre Paraguay y Francia en el Mundial 2026.
Durante su programa, Cúneo criticó con dureza al delantero francés por el comentario que habría dirigido a Gill, a quien llamó “uruguayo” de manera despectiva luego de que el arquero albirrojo frustrara varias de sus oportunidades de gol.
El comunicador sostuvo que ese tipo de expresiones no pueden naturalizarse y recordó que Mbappé, por su propia historia familiar, debería ser especialmente consciente del daño que provocan los prejuicios y la discriminación.
“Después de todo lo que sufrió tu raza con la esclavitud y la discriminación, no aprendiste nada si utilizás el origen de otra persona como una forma de menospreciarla”, expresó durante su editorial.
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“No pudo con Paraguay”
Cúneo también hizo referencia al desempeño deportivo del delantero francés, resaltando que, más allá del penal convertido por Francia, Mbappé no logró vulnerar a Orlando Gill durante el encuentro.
Según afirmó, la actuación del arquero paraguayo terminó por frustrar a una de las principales figuras del fútbol mundial, que se encontró con una defensa sólida y un guardameta que respondió cada vez que fue exigido.
Para el periodista argentino, la reacción del futbolista francés dejó entrever una actitud de superioridad incompatible con los valores que debería transmitir una figura de su dimensión.
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Debate que trasciende el fútbol
Más allá de la vehemencia de sus palabras, el eje del mensaje de Cúneo estuvo centrado en el rechazo a cualquier manifestación de discriminación dentro del deporte.
El periodista cuestionó que se utilice la nacionalidad o el origen de una persona como un recurso para descalificar a un rival y sostuvo que el fútbol debe ser un espacio de respeto, independientemente del resultado o de la rivalidad dentro de la cancha.
La controversia vuelve a poner sobre la mesa un debate recurrente en el deporte de alto nivel: la responsabilidad que tienen las grandes estrellas del fútbol de dar el ejemplo y evitar actitudes que puedan interpretarse como discriminatorias o despectivas hacia sus adversarios.
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Contraataque francés a Amarilla
Federación Francesa y el propio jugador respondieron al duro mensaje.
Kylian Mbappé, estrella de la selección de Francia, se hizo eco de los fuertes mensajes que escribió la senadora paraguaya Celeste Amarilla, quien luego del partido mundialista entre guaraníes y galos dedicó un durísimo posteo.
“Madame Celeste Amarilla, usted es una mujer despreciable e indigna de su cargo. Usted no representa al Paraguay, ese país que ha tenido pasión y honor a lo largo de toda la competición”, fue la respuesta de Mbappé en sus redes sociales.
“Por su inconsciencia y su racismo sin complejos, el mundo entero ya ha olvidado el recorrido y el esfuerzo histórico que sus jugadores lograron durante esta Copa del Mundo, dejando paso a una dama incompetente que ofrece la peor imagen posible de su país”, criticó Mbappé.
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Vicepresidente rechaza dichos de Celeste Amarilla y llama al respeto en el fútbol
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, rechazó las expresiones discriminatorias de la senadora Celeste Amarilla y afirmó que en Paraguay no tienen cabida este tipo de actitudes, al tiempo de reivindicar al fútbol como un espacio de unión entre los pueblos.
A través de una publicación en su cuenta de X, el vicepresidente sostuvo que “el fútbol es una expresión de fraternidad” y remarcó que este deporte debe servir para acercar a las personas y fortalecer los vínculos entre las naciones, más allá de las rivalidades deportivas.
"El fútbol es una expresión de fraternidad. Debe unir a los pueblos y a las personas. En su territorio de pasiones y emociones no cabe ningún tipo de discriminación. Paraguay respeta“, expresó Alliana en su mensaje.
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Las declaraciones del vicepresidente se producen en medio de la polémica generada por las manifestaciones de la legisladora contra el capitán de la selección de Francia, Kylian Mbappé, que también motivaron un comunicado oficial del Gobierno de la República del Paraguay, en el que el Poder Ejecutivo tomó distancia de esos dichos y reiteró su compromiso con la igualdad, el respeto y la lucha contra toda forma de discriminación.
La tensión llegó al punto que Francia eleva protesta al Congreso de Paraguay por declaraciones de senadora Amarilla y la Federación Francesa de Fútbol anunció acciones judiciales contra legisladora Amarilla.