Como estaba previsto, el Consejo de la Divisional de Honor programó ayer la disputa de última fecha (22) del torneo Clausura, que definirá al campeón. Los primeros dos partidos se disputarán mañana, continuarán el jueves con otros dos compromisos y no habrá fútbol entre el viernes y sábado. Finalmente, el domingo 30 de noviembre se jugarán los partidos en simultáneo de los dos aspirantes al título, Cerro Porteño y Guaraní, ante sus respectivos rivales, Tembetary y Sportivo Luqueño, respectivamente.
Por tratarse de la definición del campeonato, y para brindar mayor comodidad al público, el duelo entre Tembetary y el Ciclón se disputará en el Defensores del Chaco. Ese día, en principio, el estadio de Sajonia estaba reservado para el duelo de revancha de la promoción entre el 15 de Mayo de Itapé y 3 de Noviembre, que finalmente jugarán el sábado en el mismo escenario, a las 16:00.
La institución rojiverde, como local, será la encargada de la organización del partido y es un hecho que logrará juntar la mayor recaudación del año, teniendo en cuenta que destinará casi la totalidad de entradas al público cerrista, ansiosa de festejar el título, si logra triunfar en ese compromiso.
El Ciclón aventaja al Aborigen en un punto y aparece como gran favorito para lograr la victoria, ante el descendido equipo que comanda Luis Fernando Escobar.
Tembetary fue justamente uno de los equipos que logró rescatar un punto de la Olla en la primera rueda (1-1).
La rueda arranca mañana con los partidos Ameliano vs. Trinidense y Olimpia vs. 2 de Mayo. El jueves se enfrentan Libertad vs. General Caballero de Mallorquín y Recoleta vs. Nacional. Finalmente, los partidos en simultáneo ya mencionados de los dos únicos que tienen posibilidades lograr el título, el domingo.
GUARANÍ, EN CAPIATÁ
Guaraní estará expectante de lo que suceda en Sajonia, para tentar la posibilidad de lograr el título. Para ello, debe ganarle a Sportivo Luqueño y esperar que Tembetary obre el milagro y por lo menos rescatar un empate ante el Ciclón, algo muy complicado, considerando la realidad futbolística de ambos equipos.
El Aborigen finalmente se traslada al Erico Galeano de Capiatá para ejercer la localía. El equipo de Víctor Bernay venía haciéndolo en sus últimos partidos en La Arboleda de Trinidad, cancha de Rubio Ñú. Según se supo, el cambio se hizo por cuestiones de seguridad, considerando que el estadio escobero ofrece mayores garantías.

