“Ahora ya hay que ganar”, fue la frase que más resonó ayer martes en campamento franjeado en la reanudación de los trabajos del plantel, tras el empate en el superclásico ante Cerro Porteño. Es que el objetivo más inmediato será tumbar al puntero Guaraní, en el gran partido de la fecha 18 a jugarse en el Erico Galeano de Capiatá.
El Franjeado será nuevamente “juez” en este partido, considerando que el Aborigen aventaja en tres unidades al Ciclón en la lucha por el título y los puntos en juego serán vitales.
Por de pronto, Almeida presentará nuevamente cambios en ese partido, teniendo en cuenta las expulsiones de Abel Paredes y del capitán Richard Ortiz, que estará ausente por dos partidos.
OLVEIRA Y EL SUEÑO
El arquero de Olimpia, Gastón Olveira, mencionó en un momento de la charla con el medio oficial del club, que vivió el sueño del pibe, por los penales atajados a Jonatan Torres en el superclásico.
“Lo comenté con mi amigo Federico Cristóforo, quien me dijo que es el sueño del pibe atajar un penal. Para el arquero, una de las situaciones en las que más vulnerable estamos por la desventaja que tenemos es el penal, el atajarlo ya es complicado, y el poder volver a atajar un rebote casi sacándola de la línea con dos jugadores de ellos también viniendo encima de uno, la verdad que a uno lo llena de esa satisfacción”, comentó Olveira. Agregó que atajar un penal en similar a cuando un delantero hace un gol.

