El golazo convertido por el mundialista Cristian Riveros sobre los 35 minutos de la primera etapa fue lo mejor del buen partido jugado por General Caballero y Libertad. La primera etapa se caracterizó por el ritmo infernal que imprimieron ambos conjuntos. Las dos vallas pasaron por situaciones comprometidas y si no fuera por las buenas intervenciones de los arqueros Martín Silva y Gustavo Arévalos el marcador pudo haber sido mucho más amplio.
De entrada un cabezazo de Melgarejo fue desviado al córner por el golero esteño y enseguida el arquero liberteño realiza dos tapadas monumentales al hilo y en otra ocasión el juvenil Enso González remató dentro del área al poste. A los 35 minutos se produce el golazo de Riveros, quien captura un rechazo de Wildo Alonso a 30 metros del arco esteño y desde esa distancia despide el zapatazo que se introduce al ángulo derecho del arquero Arévalos. La primera etapa concluyó con la ventaja del Gumarelo por 1 a 0, gracias al tremendo tanto del mundialista.
La complementaria empezó con dominio de los locales y nuevamente el arquero Martín Silva fue exigido a fondo en varias oportunidades. El cuadro mallorquino imprimió más intensidad a sus ataques pero sin éxito. A los 73′ el recién ingresado Marcelo Fernández se hace expulsar por agresión y deja al Gumarelo con 10 hombres y el técnico Garnero tuvo que rearmar la estrategia, realizando un par de cambios.
Sobre los 45 minutos un rápido contragolpe genera el segundo gol de Libertad convertido por William Mendieta, tras habilitación de Roque Santa Cruz, que sella la victoria del campeón.
El equipo estelar del Ciclón que jugó la mayoría de los partidos. Arriba: Alcides Barreto, Pedro Garay, Raúl Navarro, Catalino Rivarola, Justo Jacquet y César Zabala. Abajo: Tarciso, José Domingo Riveros, Félix Brítez Román, Pedro Osvaldo García y Robson Retamoso. DT: Valdir Espinosa.
Cerro Porteño campeón!, fue el grito que invadió al país, cuando, el domingo 18 de octubre de 1987, el popular conjunto de Barrio Obrero volvía al podio de los triunfadores, tras una década de fracasos.
El pueblo se mezcló para llevar a niveles de locura su alegría contenida por 10 años seguidos.
Luego de capturar el título de 1977 y erigirse en el club más ganador de la década de los años 70, el Ciclón atravesó por la década más conflictiva y difícil de su historial, al no adjudicarse ningún campeonato. Recién en 1987, bajo la conducción del brasileño Valdir Espinosa y la presidencia de Magno Ferreira Falcón, el Ciclón pudo gritar de nuevo campeón.
La negativa racha azulgrana se agravó teniendo en cuenta que su eterno rival, Olimpia, consiguió en ese lapso el único hexacampeonato en el historial del fútbol paraguayo, con la obtención de seis títulos en serie, entre los años 1978 y 1983.
Para mayor desgracia de los cerristas, los franjeados se adjudicaron, en ese tiempo, nada menos que la Copa Libertadores en 1979 y la Copa Intercontinental y la Interamericana, en los primeros meses del 80.
Conquistas que fueron muy fuertes para el maltrecho orgullo azulgrana. En ese decenio, el público cerrista herido en su amor propio, asistió a los estadios masticando rabia y frustración y exigiendo títulos.
Por fin llegó para los cerristas la maravillosa temporada de 1987. No solo volvieron a la gloria, además ganaron el campeonato al galope, de punta a punta, siendo primeros en las tres ruedas jugadas, como para que no haya dudas de que fue el mejor y sin necesidad de disputar la liguilla final, que fue jugada solo para dilucidar qué equipo sería el vicecampeón y acompañante de Cerro en la Copa Libertadores de 1988. La 20.ª estrella del Ciclón fue obtenida mediante una formidable campaña en la que el público cerrista llenó los estadios cada domingo.
El gran artífice de aquella consagración de 1987 fue sin dudas el estratega Valdir Espinosa y a tanto llegó la idolatría del pueblo cerrista hacia el brasileño, que llegó a darse el lujo de expresar públicamente, antes de un partido frente a Luqueño (triunfo por 2-0) que “la hinchada hoy puede faltar, le damos descanso, para encontrarnos de nuevo en la fecha final frente a Libertad” y así ocurrió y en el anteúltimo partido de la tercera etapa, las gradas del Defensores del Chaco estuvieron poco pobladas.
La alegría no pudo ser más completa ya que los tres clásicos disputados ante Olimpia terminaron con victorias del Ciclón. En la primera rueda fue por 2-0 (goles de Osvaldo García y Joãozinho), en la segunda etapa, 2-1 (tantos de Félix Brítez Román y Tarciso) y en la tercera etapa 1-0 (conversión de Pedro Osvaldo García).
El conjunto azulgrana en ese campeonato jugó 27 cotejos, ganó 17 veces, empató 7 y perdió solo en 3 presentaciones, marcó 35 goles y recibió 11, sumando 41 puntos. Félix “Zanahoria” Brítez Román fue el goleador del campeonato, con 11 tantos.
Fue la conquista más festejada por el pueblo cerrista, que desde los años 30 nunca había pasado por una década sin títulos. Aquel domingo 18 de octubre de 1987, cuando Cerro Porteño venció a Libertad, por 1-0, en el estadio Defensores del Chaco, con gol del brasileño Tarciso, siempre será recordado por los azulgranas. Fue el día en que terminó el largo calvario, que duró 10 largos años.
San Lorenzo y Sportivo Luqueño disputaron en la mañana de ayer dos encuentros amistosos de preparación, en el estadio Gunther Vogel, con miras al estreno del torneo Apertura, que arrancará el viernes 23 de enero.
En el primer duelo el cuadro Rayadito derrotó al cuadro luqueño por 3 a 1, con goles de José Barrios y un doblete de Alex Álvarez, una de las nuevas contrataciones del cuadro sanlorenzano. El descuento fue obra del ofensivo argentino Lautaro Comas.
El segundo encuentro fue ganado por Luqueño con anotación del defensor argentino, Facundo Wiechniak. Para San Lorenzo fue el segundo amistoso de la temporada, luego de empatar (0-0) y perder (4-1) frente a Olimpia. Mientras que Luqueño realizó su primer cotejo de práctica luego de la pretemporada.
La final de la Copa Sudamericana 2025 se jugó el sábado 22 de noviembre en el Estadio Defensores del Chaco de Asunción entre Lanús de la Argentina y Atlético Mineiro de Brasil.
Lanús se consagró campeón tras vencer 5-4 mediante los penales luego empatar 0-0 en el tiempo normal y alargue.
Asistieron más de 40 mil hinchas y la Conmebol informó que la final se transmitió a 194 países.
Más de 40 mil personas asistieron a la definición en el Defensores del Chaco. Foto: Matías Amarilla
Lanús recibió un premio de 6,5 millones de dólares solo por ganar la final, y se clasificó para la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026.
Es el segundo título de Lanús en la historia de la Copa Sudamericana, después de consagrarse por vez primera en 2013. El campeón se embolsó un total de 9,8 millones de dólares, mientras que el subcampeón Atlético Mineiro recibió en total 5,7 millones de dólares (2 millones de dólares solo por disputar la final).
La Conmebol informó que la Copa Sudamericana 2025 entregó un total de 78,7 millones de dólares en premios a los clubes participantes. Este monto representa un crecimiento sustancial en comparación con los 18,4 millones de dólares distribuidos en 2015.
En filas del monarca argentino se alistó el defensor paraguayo José Canale, gran figura del encuentro.
En la banca estuvo el también defensor compatriota Ronaldo Dejesús, quien no ingresó.
En filas de Atlético Mineiro fue titular el defensor paraguayo Júnior Alonso, fijo en la selección paraguaya camino al Mundial 2026.
Ronaldo Dejesús (izq.) y José Canale durante la premiación. Foto: Matías AmarillaDesde la previa hubo concentración de hinchas en el Fan Fest de la Costanera. Foto: Mariana DíazSe vivió una gran previa con show musical en el Defensores. Foto: Matías Amarilla
En 2025, Cerro Porteño cortó una mala racha sin títulos locales de cuatro años. El Ciclón volvió a la gloria y se consagró campeón del torneo Clausura al vencer por 2-0 a Atlético Tembetary en la última fecha. Anotaron los goles Juan Manuel Iturbe y Jorge Morel en el estadio Defensores del Chaco.
Así llegó el título número 35 en la historia azulgrana de Primera División. El cuadro dirigido por el DT uruguayo Jorge Bava clasificó a la fase principal de grupos de la Copa Libertadores 2026.
Para un cierre con broche de oro, el Ciclón se coronó campeón de la Supercopa Paraguay 2025 al golear 5-2 a General Caballero de Juan León Mallorquín, también en el estadio Defensores del Chaco. Los goles azulgranas fueron anotados por Jorge Morel, Cecilio Domínguez (2), Ignacio Aliseda y el autogol de Luis Cáceres.