Libertad dejó en evidencia a Palmeiras y lo incomodó en gran parte del partido de ida de cuartos de final de hace una semana en el Defensores del Chaco, pese al empate (1-1) y el gol que logró de visitante el afamado conjunto brasileño.
Con ímpetud, presión alta y mucha dinámica, el Gumarelo dominó las acciones, aunque casi con cierta injusticia encajó el tanto logrado por el defensor paraguayo Gustavo Gómez tras un impecable golpe de cabeza a poco de finalizar del primer tiempo.
Hoy hay que salir a buscarlo en San Pablo, de visitante y ante un equipo favorito, solo en los papeles previos por la campaña que ha venido realizando. Lo bueno es que Libertad está con las mismas chances y puede ilusionarse con lograr la victoria para avanzar luego de bastante tiempo a las semifinales de la Copa Libertadores de América.
El entren a d o r Gustavo Morínigo pr ep a r ó la estrategia y el planteo será tan equilibrado como inteligente. Lo primero es sostener el cero en el arco propio, prestar con mucha atención en zona defensiva y ejercer presión desde el medio hacia adelante.
Libertad es capaz de generar acciones, pero debe estar fino en la zona picante de definición, con hombres como Antonio Bareiro, Adrián Martínez, Sebastián Ferreira y Óscar “Tacuara” Cardozo, quienes siempre están al acecho del gol. De registrarse otro empate a un gol, solo en ese caso la definición se dará con tiros libres penales. Si hay un ganador, este será el clasificado a semifinales. El empate por más de dos goles le basta a Libertad para pasar de ronda y eliminar a Palmeiras.
Los trabajos de intertemporada se llevan a cabo en el complejo deportivo Farmacenter.
El nuevo técnico de Libertad, el dos veces mundialista Nelson Haedo Valdez, trabaja día a día para contagiar al plantel la garra y temperamento que lo caracterizaba en cada partido, de modo a encarar la segunda mitad de temporada con posibilidades de volver a ganar un campeonato. Para el exatacante la actitud no se negocia.
En el segundo semestre de 2026, Libertad concretó la incorporación del zaguero argentino Nicolás Freire (exjugador de Pumas) y el mediocampista Agustín Manzur, que actuó en Guaraní y se busca un delantero.
Los que se fueron son seis: Jorge Recalde, Iván Ramírez, Hugo Martínez, Hernesto Caballero, Diego Viera y Matías Rojas. Súper arregló su vinculación a Cerro Porteño, Viera regresó a Luqueño, Recalde, Martínez y Rojas deberán buscar club, mientras que Caballero se quedará a cumplir con su contrato que caduca en diciembre.
En tiempos en que el deporte parece estar limitado a la lógica del espectáculo y el consumo, el autor de este artículo rememora un episodio poco conocido que constituye una verdadera lección de dignidad ante la barbarie.
En tiempos de Copa del Mundo, los periodistas recuerdan y debaten, aquí y allá, sobre el mejor gol de toda la historia de la competencia. Algunos eligen el de Maradona contra Inglaterra en 1986. Otros, aquel casi gol de Pelé contra Uruguay en México 1970, en el que dribla al portero sin balón.
Pero yo elijo, por la fuerza ética, el valor y la belleza de su gesto, el de Carlos Caszely, una estrella del fútbol chileno. Caszely es el jugador más popular y querido de la historia de Colo-Colo y de la selección de Chile. Hoy se le conoce como el Chino, el Rey del Metro Cuadrado o el Gerente.
Para mí su mayor logro es este: en plena época de asesinatos y fusilamientos de opositores, en un acto oficial dentro del palacio presidencial, Caszely se negó a darle la mano al dictador Augusto Pinochet. Leamos la manera en que él mismo recuerda ese raro y hermoso momento años después:
UNA OBLIGACIÓN
“Oí pasos. Fue aterrador. De repente, las puertas se abrieron. Apareció una figura con capa, gafas de sol y sombrero. Tenía una cara amarga, dura. Fue a saludar a cada uno de los jugadores clasificados para el Mundial. Cuando se acercó, puse las manos en la espalda. Me tendió la mano, pero me negué a estrecharla. Como ser humano, esa era mi obligación. Tenía a todo un pueblo sufriendo a mis espaldas”.
Las razones de ese gesto –de ese heroísmo– son anteriores. No fue un impulso ciego. El jugador había sido vinculado al expresidente Salvador Allende; él mismo era socialista, como el presidente asesinado. Tras el golpe de Estado, Caszely se marchó a jugar al fútbol español. ¿Y qué hace entonces el régimen? Cerca del Mundial de Alemania 1974, los militares secuestran, encarcelan y torturan a la madre del jugador.
Un intento, al parecer, de silenciarlo y obligarlo a jugar con la selección bajo la sombra del régimen. Entre todos los perseguidos por la dictadura, él era la figura más visible del fútbol chileno. Caszely encontró el acto tan brutal como absurdo y años después declaró:
“Todavía hoy no está claro por qué lo hicieron. La detuvieron y la torturaron salvajemente, y a día de hoy no sabemos de qué la acusaron. Recuerdo un país triste, silencioso, sin risas. Una nación que entraba en la oscuridad. Sabía lo que vendría. Tenía miedo, no por mí, sino por mis amigos y mi familia. Sabía que estaban en peligro por mis ideas”.
Para unos el mejor gol de la historia es el de Maradona a los ingleses, para otros el casi gol de Pelé a Uruguay
DETENIDA Y TORTURADA
Su madre fue detenida, torturada y liberada sin cargos. Y poco después, el jugador se encontró cara a cara con el dictador, en la despedida oficial antes del Mundial de Alemania 1974. Fue en ese momento cuando Caszely llevó las manos a la espalda mientras Pinochet avanzaba para saludar uno a uno a los jugadores. Caszely fue el único que lo rechazó.
Mientras escribo recordando aquel acto, percibo un perfume –uno de esos inolvidables cuya composición no viene de ningún frasco, sino del recuerdo que rodea a un gesto–. En aquel maldito y mágico 1973, cuando el mundo conocido se desmoronaba y las esperanzas todavía eran grandes, ocurrió este gesto de Caszely, tan poco divulgado, casi secreto. Y qué valor, habría que decir.
Aquí, si hubiera espacio, deberíamos discutir lo equivocados que están los que piensan que el valor es un atributo de los hombres que se burlan del peligro. No lo es. El valor es la fidelidad al sentimiento del honor, del deber o del amor. Por eso decimos: qué afecto y grandeza en ser fieles a lo más íntimo sentimos en esos brazos detrás de Caszely mientras el dictador avanzaba contra él.
Seguramente el jugador estaba temblando, pero aun así no cedió. Por eso me parece el mejor golazo de la historia.
El volante se negó a rescindir contrato, por lo que ya no podrá jugar, según informó el presidente Rubén di Tore.
En Libertad, el volante Hernesto Caballero, uno de los seis futbolistas que fueron dejados fuera de la plantilla, prefiere ir al freezer con el propósito de hacer valer su contrato, que caduca en diciembre de modo de cobrar completo lo acordado.
En charla con VS Sports, el presidente Rubén di Tore explicó el caso: “Caballero no quiso rescindir contrato, no podrá jugar ni en la reserva y entrenará con un preparador físico designado, separado del principal. Vamos a hacer lo que dice la ley laboral. Vamos a poner un lugar y las condiciones para que pueda trabajar, pero no va a ser tenido en cuenta por el entrenador Nelson Haedo Valdez”.
En cuanto a refuerzos, Nelson Haedo Valdez pidió a la directiva la contratación en forma urgente de un delantero de área para completar
su plantel. El presidente del Gumarelo, Dr. Rubén di Tore, apuntó que “estamos viendo un delantero, un número nueve; si no encontramos, veremos un punta por fuera”. El titular liberteño explicó que la búsqueda es tanto a nivel local como internacional y que el factor económico es un factor condicionante. “Hay que ver lo que el club puede pagar también”, afirmó.
RENATO DEJÓ VASCO
El DT Renato Gaúcho se marchó del brasileño Vasco da Gama, posible rival de Olimpia en octavos de final de la Copa Sudamericana, ya que debe enfrentarse al colombiano Independiente Medellín. El ganador de la serie se enfrentará al Decano paraguayo.
Las declaraciones en contra de los futbolistas colombianos Carlos Cuesta, Andrés Gómez, Marino Hinestroza y Johan Rojas sería un detonante que provocó su prematura salida. Además de diferencias con la dirigencia por el plan para contratar jugadores. “Tenemos cuatro colombianos en el equipo y siempre intento corregirlos. Y cometen muchos errores”, se había quejado Renato de sus jugadores.
Los que fueron dejados de lado en la plantilla, que dirige el mundialista, figuran seis jugadores.
Libertad empezó sus preparativos para encarar el segundo semestre del año, bajo la batuta de Nelson Haedo Valdez. La llegada del mundialista de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, en su nueva faceta de entrenador marcará el arranque de un nuevo proyecto deportivo en Tuyucuá, por lo que la dirigencia trabaja en la conformación de un plantel acorde a la idea del flamante director técnico. El objetivo de la directiva es borrar la pésima imagen, proyectada en el primer semestre, del club más ganador del presente siglo.
Los jugadores que ya no continuarán en el Gumarelo, suman seis. En principio fueron anunciadas las salidas Hugo “Chori” Martínez, Jorge “Pollo” Recalde e Iván “Súper” Ramírez. Sin embargo la lista se duplicó y también cambiarán de aire, Hernesto Caballero, Diego Viera y Matías Rojas, sumando seis en total. La salida de los primeros cinco jugadores se da luego de una larga militancia, en la que ganaron muchos campeonatos. Pero la salida que llama la atención es la de Rojas, cuyo arribo al club de Tuyucuá se produjo apenas cuatro meses atrás. Su estadía en el Repollero se resume en ocho partidos jugados y 319 minutos disputados. Se filtró que podría haber otros desafectados en la plantilla. Las altas, por ahora, son: el volante argentino nacionalizado palestino Agustín Manzur y el defensor central también argentino Nicolás Omar Freyre.