POR MARTÍN VILLAGRA
martin.villagra@gruponacion.com.py
Para la próxima semana queda la definición de la serie entre Guaraní y Gremio, que iniciaron anoche el mano a mano de dos partidos del que saldrá un clasificado para los cuartos de final de la Copa Libertadores de América.
Estudiado, friccionado y trabado. Con pocos espacios y contadas ocasiones de goles. Así se presentó el partido de entrada. Carente de ideas y ante un Gremio con mayor jerarquía y fútbol, Guaraní cayó totalmente en todos los sentidos en el segundo tiempo. Encajó dos goles de visitante, Jorge Morel fue expulsado y la línea defensiva, conformada por Javier Báez y Jhohan Romaña, dio demasiadas concesiones, al igual que el lateral derecho Nicolás Tripichio. El partido de Guaraní fue muy malo en todas sus líneas. No hubo sorpresas con Cecilio Domínguez y Bautista Merlini, ambos se enredaron y solo tuvieron aproximaciones fugaces, sin mucha trascendencia.
La cosa comenzó a desmoronarse a poco de iniciarse el segundo tiempo. Jean Pyerre marcó el primer gol tras definir después del gran desborde de Pepe. En su intento de reaccionar, Guaraní salió mal a presionar y dejó espacios por todos lados. Eso fue aprovechado y advertido por Gremio, que cerca del final sentenció con un segundo gol de Pepe, quien entró en medio de las dudas de Romaña y Báez para rematar ante la floja salida del arquero Gaspar Servio. Todo al revés para Guaraní, aunque pudo ser peor. La clasificación quedó hipotecada en el primer partido y en Porto Alegre Gremio tiene la inmejorable chance de avanzar a los cuartos de final.
LA DIEZ
El DT de Gremio Renato Portaluppi dirigió el partido con la casaca argentina número diez de Diego Maradona, en un hecho novedoso y de reconocimiento al recientemente fallecido astro del fútbol mundial.
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Streamer argentino pensaba que su abuela era bruja por hablar guaraní
El streamer argentino Paletooon, que actualmente reside en Paraguay, contó que en su infancia asumía que su abuela era “bruja” por hablar en guaraní.
El argentino pensaba que su abuela practicaba brujería solo por no entender el idioma en el que ella hacía sus oraciones.
“Mi abuela es paraguaya. Yo de chiquito, yo la encontraba hablando en un idioma que yo no entendía. Yo juraba que mi abuela era bruja”, detalló Paletooon en un video publicado en sus redes.
El streamer contó que su abuela se mudó a Argentina a los 13 años, pero el guaraní no la abandonó.
Él recuerda ver a su abuela meditar y recitar un idioma que desconocía. Por esta razón asumía que la señora era “bruja”. Pero al mudarse a Paraguay, el streamer argentino conoció el guaraní y entendió que su abuela rezaba en este idioma.
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“Mi hijo alemán piensa lo mismo"
Su abuela, quien lo acompañó en el video manifestó que ella solo rezaba en guaraní. “Yo pensé que le estabas cagando la vida a alguien o era una cosa así”, respondió el streamer argentino. Pero la señora mayor sumó a la conversación que es “medio bruja”.
La confesión de Paletooon se viralizó y ganó comentarios como: “Mi hijo alemán piensa lo mismo de mí (soy paraguaya)“, ”La oración en guaraní tiene muchísima más fuerza", “Quisiera saber cómo un extranjero escucha el guaraní. Porque siendo paraguaya igual me suena raro el guaraní. Pero amo nuestro idioma” o “Es un idioma antiguo y suena raro cuando no entendés”.
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Gremio insiste en bonos y rechaza el factoraje: “No genera liquidez real para las constructoras”
La Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) considera que la emisión de bonos representa una alternativa más viable para atender la deuda del Estado con el sector vialero, que el mecanismo de cesión de créditos o factoraje impulsado por el Gobierno.
Así lo señaló Raúl López, miembro titular del directorio del citado gremio, quien advirtió que las condiciones financieras actualmente planteadas hacen que esta herramienta no resulte atractiva ni para las empresas constructoras ni para el sistema bancario.
Según explicó la 1080 AM, si bien existe voluntad institucional para encontrar una salida a la situación, el factoraje no logró avanzar porque las tasas y los plazos propuestos terminan convirtiendo la operación en un financiamiento comercial que recae nuevamente sobre las empresas. El esquema obliga a las constructoras a resignar una parte importante del valor de sus certificados de obra para acceder a liquidez inmediata.
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López detalló que actualmente la deuda acumulada con el sector ronda los USD 360 millones. De ese monto, aproximadamente USD 250 millones corresponden a certificados de obras ejecutadas y pendientes de pago, mientras que otros USD 110 millones corresponden a intereses generados por atrasos en las cancelaciones.
Desde la perspectiva de Capaco, el principal problema del factoraje es que el Estado propone cancelar las obligaciones en un plazo cercano a tres años, lo que incrementa significativamente el costo financiero para las empresas. Sostuvo que los descuentos aplicados por las entidades financieras terminan reduciendo de forma considerable los ingresos que deberían percibir las constructoras por trabajos ya ejecutados.
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A ello se suma otro factor de riesgo, que si el Estado no cumple con el cronograma previsto, las empresas quedan expuestas frente a los bancos. “El empresario termina sosteniendo la deuda”, dijo López.
Por este motivo, el gremio plantea avanzar en mecanismos alternativos, entre ellos una eventual emisión de bonos especiales que permita reconocer y cancelar las obligaciones pendientes sin trasladar costos adicionales a las constructoras. La propuesta, indicó, deberá ser analizada por el Congreso junto con el Poder Ejecutivo.
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Guaraní, goleado por la V Azulada
El cuadro aborigen cayó por el marcador de 3-0. Ameliano fue contundente.
En juego disputado a puertas cerradas, Sportivo Ameliano propinó una goleada a Guaraní en el amistoso disputado ayer en la Fortaleza de Villeta, escenario de la V Azulada.
Se jugaron dos encuentros de 35 minutos, donde los titulares del cuadro que dirige Robert Nanni se mostraron contundentes y lograron los tres tantos. Ya en el segundo compromiso, en el encuentro entre los equipos alternativos, el Aurinegro se impuso por 1-0.
De todas formas, el encuentro evidenció que al Aborigen todavía le falta mucho trabajo para llegar en óptimas condiciones para el torneo Clausura, si pretende pelear en las primeras posiciones.
BARRETO INTERESA
Por otro lado, en Libertad se maneja la posibilidad de fichar al zaguero Júnior Barreto. El defensor estuvo militando, con poca participación, en el Atlético Goianiense, de Brasil, cedido a préstamo por Olimpia, que es propietario de su pase. En los próximos días podría haber novedades sobre su caso.
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Paraguay, un país pequeño con un alma enorme: las razones para sentirnos orgullosos de ser paraguayos
Hay algo que quienes visitan Paraguay suelen decir casi de inmediato: “La gente es diferente”. No tardan en destacar la calidez, la hospitalidad y esa manera tan particular de hacer sentir a cualquiera como en casa.
Pero la identidad paraguaya va mucho más allá de un buen tereré o una chipa caliente. Está construida sobre una mezcla de historia, cultura, tradiciones y valores que hacen del Paraguay un país único.
La Albirroja: el reflejo de un país que nunca se rinde
La Selección Paraguaya es el mejor reflejo de la esencia de nuestro pueblo. La histórica actuación en el Mundial 2026 volvió a demostrar la famosa garra guaraní: un equipo que nunca se rinde, que lucha hasta el último minuto y que representa con orgullo los valores de esfuerzo, humildad y resiliencia que caracterizan a los paraguayos.
Detrás de cada camiseta albirroja hay historias de sacrificio, familias trabajadoras y sueños construidos con perseverancia. Por eso, cuando la Albirroja salta a la cancha, no solo representa a once futbolistas, sino a todo un país que encuentra en ellos el reflejo de su identidad y una razón más para sentirse orgulloso de ser paraguayo.
Dos idiomas y un tercero que solo entendemos nosotros
Paraguay es uno de los pocos países del mundo donde dos idiomas oficiales conviven de manera natural: el español y el guaraní. Sin embargo, en el día a día existe un tercero que representa la esencia del paraguayo: el jopara, esa mezcla espontánea de español y guaraní que nace en una misma conversación y que cambia de frase en frase sin que nadie tenga que pensarlo.
No importa la profesión, la edad o la condición social. En Paraguay es común escuchar un “mba’éichapa”, un “eju”, un “na”, un “piko”, un “rohayhu”, un “ha upéi” o un “iporã” en medio de una conversación en español. Recientemente, el país tuvo como lema “ndaipori kyhyje”, que significa “no hay miedo”. El guaraní no es solamente un idioma: es una forma de sentir.
El cariño también se habla
Otra característica muy paraguaya es la manera de dirigirse a los demás. En Paraguay es habitual escuchar expresiones como “che reina”, “che rey”, “che amigo”, “che hermana”, “jefecito”, “patronita”, “doña”, “don”, “mi socio”, “mitã’i”, “abuelita”, “mami” o “papi”, incluso entre personas que apenas se conocen.
Los diminutivos forman parte del habla cotidiana y convierten cualquier conversación en algo más cercano. El paraguayo tiene una facilidad especial para romper el hielo con una sonrisa y una palabra amable.
El tereré: mucho más que una bebida
Si existe un símbolo nacional capaz de reunir generaciones, ese es el tereré. No importa si hace 20 o 40 grados de temperatura. Siempre aparece un termo, una guampa y una ronda de amigos, familiares o compañeros de trabajo.
Compartir el tereré es compartir tiempo. Es escuchar, conversar, hacer una pausa y fortalecer vínculos. Por eso muchos dicen que el tereré es la red social más antigua del Paraguay.
Tradiciones que iluminan los pueblos
Las fiestas populares conservan costumbres que siguen emocionando generación tras generación. En las celebraciones de San Juan todavía sobreviven espectáculos como el Judas Kái, donde se quema un muñeco que simboliza el fin de lo malo; el Toro Candil, que recorre las calles con fuego y música despertando risas y adrenalina; y el inconfundible Kamba Ra’anga, personaje enmascarado que anima las fiestas con bailes, bromas y travesuras.
A estas tradiciones se suman los juegos típicos, las comidas tradicionales, la música paraguaya y la participación de toda la comunidad, que convierte cada fiesta en un encuentro familiar.
Solidaridad que aparece cuando más se necesita
Hay una palabra que define muy bien al paraguayo: solidaridad. Cuando ocurre una inundación, un incendio o una enfermedad, rápidamente aparecen las comilonas, polladas, tallarinadas, hamburgueseadas, rifas y colectas para ayudar.
Vecinos que quizás nunca habían hablado terminan organizándose para reconstruir una vivienda o asistir a una familia. La ayuda comunitaria forma parte del ADN del país.
Humildad y garra
Los paraguayos también son reconocidos por su capacidad para sobreponerse a las dificultades. La palabra “garra guaraní” no nació por casualidad. Es una forma de describir esa perseverancia que aparece tanto en el deporte como en el trabajo, el estudio o la vida cotidiana.
Muchos de los futbolistas que hoy brillan en las mejores ligas del mundo crecieron en barrios humildes o comunidades del interior, y aun después del éxito siguen regresando a sus escuelas, compartiendo con sus vecinos o apoyando causas sociales. La humildad sigue siendo uno de los valores más admirados.
La familia siempre primero
En Paraguay, la familia ocupa un lugar central. Los almuerzos de domingo, las reuniones improvisadas, los cumpleaños multitudinarios, las visitas sin previo aviso y el respeto por los abuelos siguen siendo costumbres profundamente arraigadas.
Siempre hay un plato más en la mesa para quien llegue de sorpresa. Y nadie se va sin comer.
La riqueza del interior
Hablar de Paraguay también es hablar del interior del país. De la tierra colorada, los caminos rurales, las casas con amplios corredores, las hamacas bajo los árboles, los atardeceres tranquilos y las plazas donde todavía los niños juegan hasta que cae la noche.
Es un país donde conviven la modernidad de las ciudades con tradiciones que permanecen intactas en cientos de comunidades.
Identidad enorme
Quizás la mayor fortaleza del Paraguay sea precisamente esa mezcla de sencillez y orgullo. Un pueblo bilingüe que conserva una de las lenguas indígenas más vivas del continente; que recibe al visitante con una sonrisa; que convierte cualquier encuentro en una ronda de tereré; que celebra sus tradiciones con alegría y que nunca olvida tender una mano al que más lo necesita.
Porque ser paraguayo no es solamente haber nacido en esta tierra. Es llevar el guaraní en el corazón, abrir las puertas de la casa sin preguntar demasiado, emocionarse con una polca o una guarania, celebrar las fiestas populares, enfrentar las adversidades con garra y demostrar, todos los días, que la mayor riqueza del país sigue siendo su gente.