• POR MARTÍN VILLAGRA
  • Periodista
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No importa como, los puntos se que­dan en casa. Había que ganar después del triunfo de visitante ante Monagas. Defensor de Uru­guay es un rival directo en la pelea por uno de los dos lugares del grupo para los octavos de final de la Copa Libertadores.

Anímicamente, era nece­sario dar la vuelta la página tras la derrota en el superclá­sico. Así, Cerro se presentó en su Olla, bajo el aliento de su gran público y un inicio pretensioso que se robuste­ció con el gol de Diego Chu­rín de cabeza tras centro de Arzamendia. El azulgrana tuvo más opciones, como el remate al travesaño de Alfio Oviedo y otro mano a mano que falló en el comple­mento. La intensidad inicial fue bajando y se daba con un marcador corto.

La cosa se agravó cuando Benavidez puso el empate para los uruguayos prác­ticamente de arranque en la segunda etapa. Gran jugada colectiva y falla de la última línea azulgrana.

Churín literalmente "ade­lantó" a Cerro Porteño en la tabla y la verdad es que va con puntaje ideal. Con un gol sobre el último segundo de los seis minutos que agregó el juez y posición de adelanto. Otra vez el centro fue de Arzamen­dia, la defensa uruguaya había salido y quedó fuera de juego el azulgrana, que definió.

Explotó la Olla con un segundo tanto. Hay mucho por revisar y mejorar, pero por ahora la satisfac­ción del deber cumplido manda.