Un experto aseguró que el envejecimiento de los humanos es “tan inevitable” como en el del resto de los seres vivos. Si bien la mayoría de las personas tienen como “principal preocupación” la forma en la que envejece el cerebro, lo ideal es cuidar todo el cuerpo humano.
“Cuando les digo que lo que realmente funciona es lo que todos ya sabemos -ejercicio, buena alimentación y control de factores de riesgo- se sorprenden, pero es la verdad. Lo que pasa es que la gente no lo hace, y cuando se preocupan por su salud cerebral, ya es demasiado tarde. Deberíamos empezar a cuidarnos a los 40″, explicó Juan José Zarranz.
Zarranz es catedrático emérito del departamento de Neurociencias de la Universidad del País Vasco y aconsejó comenzar a cuidar la salud cerebral a los 40 años y no esperar a los 70, cuando “ya es demasiado tarde”, dijo durante en un acto de ‘Encuentros con la Salud’, organizado por el diario ‘El Correo’.
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Aunque “no existe la píldora de la juventud”, Zarranz explicó que un estilo de vida más saludable “puede prevenir muchas de las patologías que aceleran el envejecimiento cerebral”, según un comunicado de Docor Comunicación.
En base ha ello, insistió en que “cosas tan básicas” como realizar ejercicio, vigilar la dieta, controlar la tensión arterial, el colesterol o evitar el tabaco pueden marcar una gran diferencia en la salud cerebral a largo plazo, cuyo envejecimiento puede llegar a ralentizarse.
“El incremento de la longevidad expone al cerebro a enfermedades relacionadas con la edad, especialmente las neurodegenerativas. Es fundamental cuidar la salud global, y eso incluye el cerebro, desde la mediana edad para prevenir problemas mayores en el futuro”, ha manifestado.
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Por último, ha recordado que los laboratorios han conseguido retrasar el envejecimiento natural en animales de laboratorio, aunque está lejos de ser una “realidad” para los seres humanos debido a un sistema nervioso más complejo.
“En los animales más primitivos, con sistemas nerviosos mucho más simples, hemos logrado retrasar el envejecimiento natural, pero en los seres humanos esto todavía no es una realidad. Lo que sí hemos conseguido es evitar algunas enfermedades y hacer que muchas personas vivan más, aunque no necesariamente con una mejor calidad de vida”, ha añadido.
Fuente: Europa Press
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Paraguay no reporta casos de dengue en las últimas semanas y llaman a la prevención
Este viernes, el Ministerio de Salud Pública reportó que en territorio nacional no se registraron nuevos casos de dengue en las últimas tres semanas y en lo que va del año, el acumulado oficial de personas diagnosticadas es de 293. Ante este escenario favorable las autoridades sanitarias piden no bajar la guardia y reforzar la limpieza en las casas.
Según el reporte de Vigilancia de la Salud, la situación epidemiológica del dengue se mantiene en calma, sin casos positivos de la enfermedad en las últimas tres semanas. Sin embargo, el promedio de notificaciones de casos sospechosos es de 153 por semana y en lo que va del año se diagnosticaron 293 casos positivo de la enfermedad a nivel país.
“Durante las últimas semanas evaluadas, desde la (SE) 36 a la (SE) 38, no se han registrado casos de dengue en el país. Durante este periodo tampoco se han reportado brotes ni fallecidos vinculados al dengue”, expresaron desde la cartera sanitaria.
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Confirmaron que son 10 las regiones del país que registraron un aumento de notificaciones en las últimas tres semanas, entre ellas: Central, Asunción, Itapúa, Paraguarí, San Pedro, Alto Paraná. Pdte. Hayes, Concepción, Boquerón y Cordillera. Instaron a acudir a la consulta ante fiebre, dolor corporal o de cabeza u otro malestar, y evitar la automedicación.
Recomendación
- Desechar todo objeto en desuso que acumule agua (tapitas, botellas, envases).
- Clorar las piscinas para impedir la reproducción de mosquitos.
- Mantener tapados tanques, tambores, cubetas y cualquier recipiente que contenga agua a ser utilizada.
- Cambiar el agua del bebedero de los animales todos los días.
- Usar arena húmeda en floreros. Desechar el agua acumulada en platos de macetas/planteras.
- Limpiar las canaletas con regularidad.
- Cuidar que no se acumule basura en el interior de los registros de manera.
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Santa Clara, a la vanguardia en salud preventiva
Santa Clara Medicina Prepaga convirtió su trayectoria en un activo de marca y enfrenta el desafío de responder a consumidores que esperan prevención, tecnología, acceso y una experiencia de atención cada vez más simple. Precisamente esto fue lo que la llevó a la cima del Ranking de Marcas de la CAP en su categoría.
Para Santa Clara, el reconocimiento como marca número uno del año en el Ranking de Marcas CAP 2026 llega después de 57 años de trayectoria. Rodrigo Colmán, gerente Comercial & Marketing de la firma, entiende el resultado como una combinación de reconocimiento y responsabilidad.
“Ser reconocidos como la marca número uno del año y, al mismo tiempo, estar entre las marcas más preferidas, utilizadas y recordadas por los paraguayos representa para Santa Clara Medicina Prepaga un enorme orgullo, pero, sobre todo, una gran responsabilidad”, mencionó.
La salud también está cambiando como categoría. El consumidor está más informado y comienza a incorporar la prevención dentro de sus decisiones cotidianas. Controles periódicos, acceso a especialistas y soluciones integrales ganan espacio frente a una mirada centrada únicamente en atender enfermedades.
Santa Clara responde con una propuesta que combina prevención, digitalización y cercanía. El objetivo es simplificar el acceso a los servicios sin perder el componente humano.
Para la compañía, sin embargo, el principal reto no es únicamente crecer. “Nuestro principal desafío es no conformarnos con lo que ya hemos logrado”, aseguró.
La estrategia de expansión contempla el fortalecimiento de la red médica y nuevas alianzas. Uno de los proyectos destacados es el convenio con un nuevo sanatorio de alta complejidad, previsto para inaugurarse a finales de año, que se convertirá en un prestador estratégico para Santa Clara.
La empresa también avanza en herramientas de autogestión para mejorar la experiencia de sus beneficiarios. “Creemos que invertir en salud es invertir en el futuro del Paraguay”, aseguró.
En cuanto a los planes para el futuro Rodrigo dijo buscará acercarse a nuevas generaciones que incorporan una visión más preventiva del cuidado de la salud. En este sentido, el historial de diez años del Ranking de Marcas, aporta otra dimensión. Para Santa Clara, permite observar la evolución de la marca más allá de una fotografía puntual y entender qué elementos deben sostenerse, transformarse o potenciarse.
En un negocio donde la confianza tiene un peso particular, el desafío consiste en convertir el reconocimiento en una experiencia que justifique esa elección cada día. Para Rodrigo el liderazgo solo tiene sentido si mantiene su conexión con las personas.
“El desafío no es solamente mantener nuestro liderazgo, sino hacer que ese liderazgo tenga cada vez más significado para las personas que confían en Santa Clara.”
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Prevenir exige mirar las condiciones de vida
- SEMA Centro Psicológico
- Psi con Ciencia
- Foto: Gentileza
La conducta suicida no puede explicarse por una ruptura, una deuda, un diagnóstico o una discusión aislada. Comprender su complejidad permite prevenir sin culpar y construir respuestas que incluyan a familias, servicios, instituciones y políticas públicas.
Después de una muerte por suicidio aparece una pregunta dolorosa: ¿por qué? La mente busca una explicación que ordene lo ocurrido. A veces encuentra un hecho cercano –una separación, una dificultad económica, un conflicto familiar, una sanción– y lo convierte en causa total. Esa respuesta puede parecer sencilla, pero rara vez es fiel a la complejidad de una vida.
La investigación contemporánea comprende la conducta suicida como un fenómeno multicausal. Pueden intervenir sufrimiento psicológico, trastornos mentales, dolor físico, experiencias traumáticas, consumo problemático de sustancias, aislamiento, violencia, discriminación, pérdidas, acceso insuficiente a cuidados, problemas económicos y otros factores. La combinación y el peso de esos elementos varían de una persona a otra y también cambian con el tiempo.
Hablar de factores de riesgo no significa afirmar un destino. La mayoría de las personas que atraviesan una ruptura, una deuda, una depresión o una crisis laboral no mueren por suicidio. Un factor de riesgo indica una asociación o una mayor probabilidad en determinados grupos; no permite predecir con certeza lo que hará una persona concreta.
Cuando reducimos lo ocurrido a “fue por su pareja”, “fue por el trabajo” o “fue porque no pidió ayuda”, colocamos sobre alguien una responsabilidad que la evidencia no permite establecer. También podemos dañar a familiares, compañeros o profesionales que ya atraviesan un duelo complejo.
La prevención necesita revisar hechos y responsabilidades reales cuando corresponda –por ejemplo, situaciones de violencia, acoso o fallas institucionales–, pero esa investigación debe ser seria y no convertirse en una sentencia pública construida desde rumores. Reconocer la multicausalidad no significa negar el contexto; significa analizarlo sin simplificaciones.
Tampoco conviene explicar el suicidio como resultado inevitable de un diagnóstico. Los trastornos mentales pueden aumentar el riesgo en algunas personas, pero no equivalen a una condena. Existen tratamientos eficaces para numerosos problemas de salud mental, y muchas personas se recuperan o aprenden a vivir con apoyo y sentido. El estigma puede alejar a quienes necesitan consultar.
CONDICIONES SOCIALES
La prevención suele centrarse en identificar a individuos en crisis, una tarea indispensable. Sin embargo, la evidencia también señala el papel de los determinantes sociales: ingresos, empleo, vivienda, acceso a salud, educación, discriminación, violencia, cohesión comunitaria y disponibilidad de apoyo.
La conducta suicida no puede explicarse por una ruptura, una deuda, un diagnóstico o una discusión aislada. Comprender su complejidad permite prevenir sin culpar y construir respuestas que incluyan a familias, servicios, instituciones y políticas públicas.
El mensaje no es que una variable social explique por sí sola cada muerte, sino que las políticas estatales y entornos pueden aumentar o disminuir oportunidades de protección.
Por eso, prevenir también es facilitar el acceso oportuno a atención, reducir barreras económicas y geográficas, responder a la violencia, cuidar a personas desempleadas o endeudadas, limitar el consumo problemático, fortalecer redes y construir instituciones capaces de detectar sufrimiento sin castigar a quien lo expresa.
RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
La prevención integral puede pensarse en varios niveles. En el nivel personal, importa reconocer cambios, pedir ayuda, recibir evaluación y contar con un plan de seguridad. En el nivel relacional, son claves la escucha, el acompañamiento y el seguimiento. En escuelas y lugares de trabajo, se necesitan implementar protocolos como guías de actuación, rutas de derivación, confidencialidad y formación básica para referentes. En el sistema de salud, hace falta servicios accesibles, continuidad del cuidado y coordinación de urgencias. En el nivel social, influyen las políticas de protección, la comunicación responsable y la reducción de desigualdades.
Ningún nivel sustituye al otro. Pedir a una persona que sea resiliente, sin modificar un entorno violento o inaccesible, puede convertirse en una nueva forma de culpa. Del mismo modo, mejorar una política pública no elimina la necesidad de una atención individual sensible. La prevención funciona cuando las capas se conectan.
INSTITUCIONES
Una escuela, universidad, empresa, iglesia, club o asociación puede prepararse antes de una crisis. El primer paso es definir a quién acudir y cómo derivar. El segundo es capacitar a referentes para reconocer señales y preguntar sin juzgar. El tercero es proteger la confidencialidad y evitar intervenciones improvisadas. El cuarto es prever seguimiento, porque una derivación sin continuidad puede dejar a la persona nuevamente sola.
Los protocolos deben incluir qué hacer ante riesgo inmediato, cómo contactar a la familia cuando corresponda, qué servicios locales están disponibles y cómo cuidar al equipo interviniente. También deben contemplar la posvención: la respuesta organizada después de un intento o una muerte por suicidio para apoyar a las personas afectadas y prevenir nuevos daños.
COMPRENSIÓN
La explicación multicausal nos ayuda a cambiar la pregunta. En lugar de ¿qué le faltó? podemos preguntar ¿qué sufrimientos se acumularon?, ¿qué barreras impidieron recibir ayuda?, ¿qué apoyos estaban presentes y cuáles faltaron? y ¿qué podemos mejorar como familia, institución y comunidad?
Estas preguntas no borran la responsabilidad personal ni convierten todo sufrimiento en un problema del Estado. Permiten reconocer que la conducta humana se construye en interacción con vínculos y contextos. Una comunidad preventiva no espera una señal perfecta: facilita conversaciones, reduce estigmas y dispone caminos de ayuda conocidos.
Decir que el suicidio es prevenible no significa que todas las muertes puedan anticiparse ni que una familia haya fallado si no pudo hacerlo. Significa que existen intervenciones individuales, comunitarias y sociales capaces de reducir riesgos y aumentar protección. La prevención trabaja con probabilidades, oportunidades y redes.
Cuando dejamos de buscar una causa única, también dejamos de buscar un único culpable. Podemos orientar la energía hacia una tarea más humana: escuchar mejor, ampliar el acceso a cuidados, sostener a quienes están en crisis y construir condiciones de vida en las que pedir ayuda sea posible.
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Más allá del Club de los 27: la historia de Presley Gerber
Presley Gerber murió a los 27 años en un centro de rehabilitación. La causa de muerte aún no fue determinada. Su historia vuelve a poner en el centro la importancia de hablar sobre salud mental, adicciones y consumo problemático de sustancias.
El hijo de Cindy Crawford tenía una carrera como modelo y el apellido de una de las figuras más reconocidas de la moda internacional. Sin embargo, detrás de esa imagen pública también existía una historia de dificultades relacionadas con la salud mental y las adicciones que el propio joven decidió compartir públicamente.
Su muerte, ocurrida el domingo 20 de septiembre en un centro de rehabilitación de Los Ángeles, fue confirmada por la familia y por la oficina del médico forense del condado. Hasta el momento, no se ha informado la causa del fallecimiento y la autopsia está pendiente.
La noticia volvió a instalar además una expresión conocida en la cultura popular: el “Club de los 27”, denominación informal utilizada para referirse a artistas y otras figuras públicas que murieron a esa edad. Entre los nombres históricamente asociados están Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain y Amy Winehouse. El llamado club es, principalmente, un fenómeno cultural construido alrededor de la coincidencia de varias muertes famosas.
Una lucha que Presley decidió contar
Gerber comenzó su carrera como modelo siendo adolescente y trabajó para importantes marcas internacionales. También compartió campañas y proyectos con su hermana, Kaia Gerber.
Pero en los últimos años comenzó a hablar públicamente de sus problemas de salud mental y consumo de drogas. En 2023, durante una entrevista en el pódcast Studio 22, habló de su experiencia con la depresión y otras dificultades y expresó su deseo de que contar su historia pudiera ayudar a otras personas que atravesaban situaciones similares.
Su hermana Kaia también se refirió recientemente a la lucha de Presley contra la adicción. En una entrevista para Vogue, describió el impacto que el problema tuvo sobre toda la familia y destacó la decisión de su hermano de hablar abiertamente sobre aquello que estaba viviendo.
El relato familiar permite observar una dimensión que muchas veces queda oculta detrás de las noticias sobre personas famosas: las adicciones no afectan únicamente a quien consume, sino también a su entorno cercano, y pueden coexistir con depresión, ansiedad u otros problemas de salud mental.
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Salud mental: pedir ayuda también es parte del tratamiento
La historia de Gerber vuelve a poner el foco sobre la necesidad de hablar de salud mental sin convertirla en un estigma. Reconocer que una persona atraviesa una crisis, necesita tratamiento o tiene dificultades para controlar el consumo de una sustancia no debería ser interpretado como una debilidad.
La dependencia de drogas y medicamentos puede requerir atención profesional y un abordaje integral. En particular, el consumo de medicamentos con efectos sobre el sistema nervioso central debe realizarse bajo indicación y seguimiento médico. Medicamentos de prescripción como las benzodiacepinas pueden generar dependencia y problemas cuando se utilizan de manera inadecuada o se combinan con otras sustancias.
En el caso de Presley, algunos medios han informado que habló públicamente de medicamentos que utilizaba en relación con ataques de pánico. Sin embargo, esos antecedentes no permiten determinar qué papel pudieron tener en su fallecimiento, cuya causa todavía no fue establecida.
Más allá del “Club de los 27”
La muerte de una persona a los 27 años puede alimentar una narrativa conocida y llamativa, pero reducir una historia de salud mental y adicción a una supuesta “maldición” puede ocultar lo verdaderamente importante.
El caso de Presley Gerber deja, por ahora, una conversación más profunda: la necesidad de reconocer las señales de sufrimiento, buscar ayuda profesional a tiempo y comprender que la recuperación de una adicción puede ser un proceso largo y complejo.
Su familia había elegido acompañarlo en ese proceso y él mismo había decidido hablar públicamente sobre sus dificultades. Esa decisión contribuyó a visibilizar problemas que todavía muchas personas viven en silencio.
Mientras la investigación sobre su muerte continúa, su historia recuerda que detrás de una imagen de éxito, belleza o fama puede existir una batalla que no siempre resulta visible. Y que hablar de salud mental y consumo problemático de sustancias puede ser, en sí mismo, una forma de abrir la puerta a pedir ayuda.
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