Muchas veces con el afán de querer perder peso las personas suben a la balanza a diario para ver cómo va la dieta que vienen implementando. Sin embargo, esta práctica puede ser contraproducente y generar ansiedad, por lo que no se recomienda pesarse a diario, más aún cuando queremos perder peso.
Hace un par de años, un estudio presentado en el congreso de la Asociación Americana del Corazón reveló que pesarse entre seis a siete veces a la semana puede hacer que las personas pierdan un 1,7 % del peso corporal en un año.
Sin embargo, estos resultados no son avalados por los expertos en salud y nutrición, que siguen aconsejando hacerlo cada 15 días como una manera de control saludable, y no todos los días, argumentando que esto puede convertirse en un hábito obsesivo.
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Los expertos mencionan que el número que aparece en la balanza es relativo y que lo importante es interiorizarse en lo que hay detrás de ese número.
Los que se muestran a favor de pesarse todos los días dicen que esto permite a las personas ser conscientes de sus comportamientos diarios, empujándolos a ordenar de inmediato su alimentación y su rutina física cuando ven resultados que no esperan.
Sin embargo, los especialistas siguen insistiendo en que hacerlo de forma frecuente no es un buen indicador, ya que el cuerpo está en constante cambio todo el tiempo, y que las subidas o bajadas deben ser estudiadas y analizadas porque muchas veces no tienen que ver con un aumento o disminución de la grasa. Además, pesarse habitualmente genera ansiedad y frustración cuando no se ven cambios positivos de inmediato.
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Inmunización contra el VRS alcanza cobertura de 95 % y reduce cuadros severos
La campaña de vacunación contra el virus respiratorio sincitial (VRS) alcanzó una cobertura de 95 % a nivel país, con la dosis de Nirsevimab, un anticuerpo monoclonal diseñado para proteger a recién nacidos de cuadros severos. La pediatra infectóloga María José Sánchez resaltó el porcentaje alcanzado y remarcó que desde la implementación en el esquema se registran menos casos severos de afecciones respiratorias en bebés.
“Hay que recordar que la vacuna protege contra el virus respiratorio sincitial, que es un agente infeccioso que es responsable de los cuadros respiratorios severos que afectan sobre todo a los menores de un año”, dijo la médica en comunicación con el programa “Así son las cosas” de canal Gen y Universo 970 AM/Nación Media.
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En cuanto a los virus respiratorios presentes actualmente, afirmó que hay una alta circulación, pero que lideran el sincitial y el de influenza. “Con respecto a la circulación de estos virus, está afectando a niños más grandes, pero a esta población que está más vulnerable de hacer cuadros severos, tenemos un porcentaje menor y gracias a que se vacunan, porque los cuadros más severos lo vemos en menores de seis meses, sobre todo”, explicó.
Cero muertes
En ese sentido, detalló que en el 2024 se registraron más de 800 ocupaciones de camas con niños menores de un año en terapia intensiva y 12 muertes, pero desde la implementación de la vacuna contra el VRS no se reportaron fallecimientos. “Nosotros tenemos esta estrategia desde el año 2025. En su primer año de implementación, tuvimos cero muertes por virus respiratorio sincitial en esta población, que es objetivo”, remarcó.
La pediatra infectóloga reiteró que la inmunización de demostró que es efectiva, ya que no solo se redujo la cantidad de ocupaciones en cuidados intensivos sino de internaciones y consultas con respecto a virus sincitial.
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Salud Pública reportó cerca de 35 mil consultas por virus respiratorios en siete días
El Ministerio de Salud informó que en la última semana se registraron cerca de 35 000 consultas por enfermedades tipo influenza. No obstante, las autoridades aclararon que el Virus Sincitial Respiratorio (VSR) es el predominante en el país, afectando de manera directa a los lactantes.
En el último mes se internaron más de 1.500 personas por infecciones respiratorias agudas (IRAG).
Según el reporte de la dirección de Vigilancia de la Salud a nivel país se reportaron un total de 34.903 consultas por enfermedades tipo influenza, en la última semana. De esta cantidad, las notificaciones por influenza en los centro centinelas fueron más de 8.000 pacientes.
“En las últimas semanas se visualiza una actividad simultánea de varios virus respiratorios, con predominio del virus sincitial respiratorio. Se notificaron 8.636 consultas por enfermedades respiratorias tipo influenza (ETI) en los centros centinelas”, apuntaron en el reporte.
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En las últimas cuatro semanas, se registraron 1.548 personas hospitalizadas por infecciones respiratorias agudas (IRAG), de los cuales el 15 % ingresó a la unidad de cuidados intensivos.
Los virus respiratorios predominantes en estos pacientes fueron: virus sincitial respiratorio, rhinovirus, metapneumovirus e influenza A (H3N2).
La ocupación de camas se mantiene en personas mayores, que representan el 29 % de los pacientes hospitalizados. Así también, los niños menores de 2 años, que equivalen el 25 % de los ingresos, mientras que el 16 % de los internados son niños y jóvenes de entre 5 y 19 años.
En las últimas cuatro semanas se han confirmado 37 fallecidos asociados a la enfermedad: por rhinovirus un total de 15, influenza A H3N2 fueron siete, virus sincitial respiratorio con 6 fallecidos, metapneumovirus un total de cinco, parainfluenza con 2 muertes y 2 coinfecciones por influenza A (H3N2) + parainfluenza y virus sincitial + rinovirus. En lo que va del 2026 suman 135 los fallecidos por virus respiratorios.
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Instituto de Medicina Tropical brindó más de 12.000 atenciones en junio
Este viernes, el Ministerio de Salud informó que en el mes de junio el Instituto de Medicina Tropical (IMT), superó las 12 mil atenciones en sus usuarios. Así también, en el áreas de servicios de diagnóstico se realizaron más de 1.300 estudios por imágenes.
Según el reporte dado por la cartera sanitaria se registró un total de 12.723 atenciones en los diferentes servicios. De este número 8.055 atenciones fueron en el área de consultas externas correspondientes a servicios ambulatorios como: reumatología, hematología, cardiología, neumología, dermatología, neurología, gastroenterología, urología y psicología.
En cuanto al servicio de urgencias se brindó un total de 4.668 consultas inmediatas. En tanto que, en las área quirúrgicas los profesionales desarrollaron un total de 263 intervenciones quirúrgicas correspondieron a cirugías mayores y menores.
En este mismo periodo, en las áreas de servicios de diagnóstico se realizaron 1.306 estudios por imágenes. De los cuales 895 estudios fueron de radiología, 249 ecografías, 133 ecocardiografías, 26 estudios de endoscopia y 3 otros estudios (fibrobroncoscopía).
El comparativo con relación a los meses anteriores en cuanto asistencias dentro del instituto y se mantuvo un importante volumen de atención. Se registraron 13.870 atenciones en marzo, 12.084 en abril y 12.935 en mayo, lo que evidencia la sostenida demanda de servicios especializados.
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Preparar las comidas de la semana sí es seguro, pero solo si seguís estas reglas
Cocinar para varios días se convirtió en una tendencia cada vez más popular entre quienes buscan ahorrar tiempo y organizar mejor su rutina. Sin embargo, una conservación inadecuada puede favorecer la proliferación de bacterias peligrosas y aumentar el riesgo de intoxicaciones. Una especialista del Instituto de Previsión Social (IPS) explica cuáles son los métodos más seguros y qué errores deben evitarse.
El batch cooking, una práctica que consiste en preparar las comidas de varios días en una sola jornada, gana cada vez más adeptos e incluso ha impulsado la contratación de chefs particulares para elaborar almuerzos y cenas semanales. Aunque esta modalidad representa un importante ahorro de tiempo, su éxito depende de un aspecto fundamental: la correcta conservación de los alimentos.
La jefa de la Unidad de Nutrición del Instituto de Previsión Social (IPS), Estela Servín, explicó que almacenar adecuadamente los alimentos no solo permite prolongar su vida útil, sino que también tiene un impacto directo en la salud, al reducir el crecimiento de bacterias como Salmonella, Escherichia coli (E. coli) y las responsables del botulismo, microorganismos capaces de provocar intoxicaciones graves e incluso mortales.
Además de proteger la salud, una buena conservación ayuda a preservar nutrientes esenciales, como la vitamina C, las vitaminas del complejo B y diversos antioxidantes, al tiempo que disminuye el desperdicio de alimentos y favorece el ahorro en la economía familiar.
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La especialista señaló que conocer los distintos métodos de conservación resulta indispensable para quienes planifican sus comidas con anticipación. La refrigeración, entre 0 °C y 4 °C, ralentiza el crecimiento de bacterias, aunque no las elimina. Bajo estas condiciones, los lácteos, frutas, verduras y comidas cocidas pueden conservarse, en términos generales, entre tres y siete días.
En cambio, la congelación, a -18 °C o menos, detiene la actividad de bacterias y enzimas, convirtiéndose en el método más seguro para conservar alimentos durante períodos prolongados sin necesidad de utilizar aditivos. Según explicó Servín, las carnes pueden mantenerse entre seis y doce meses, las verduras entre ocho y doce meses, las comidas cocidas de dos a tres meses, mientras que panes, lácteos y otros productos presentan tiempos variables según sus características.
No obstante, la profesional advirtió que congelar no elimina las bacterias, sino que únicamente detiene su desarrollo. Asimismo, con el paso del tiempo pueden registrarse pérdidas de calidad, como cambios en la textura debido a la formación de cristales de hielo, disminución de entre 10 % y 30 % de algunas vitaminas, principalmente la vitamina C y las del complejo B, además de alteraciones en el sabor por la denominada “quemadura de freezer”. En ese sentido, remarcó que nunca debe recongelarse un alimento que ya fue descongelado.
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Entre los demás métodos de conservación, mencionó la esterilización mediante calor, utilizada para conservas, salsas y mermeladas, capaz de eliminar bacterias y esporas, permitiendo una duración de meses o incluso años si los envases permanecen herméticamente cerrados. También destacó la deshidratación, ideal para frutas secas, legumbres y pastas, así como la utilización de sal, azúcar o vinagre, técnicas tradicionales que reducen la actividad del agua y prolongan la conservación de quesos, fiambres, encurtidos y dulces.
La nutricionista también compartió una serie de reglas de oro para minimizar riesgos. La primera consiste en mantener una correcta higiene, tanto de las manos como de las superficies, utensilios, tablas de cortar y recipientes, ya que, según indicó, alrededor del 80 % de las contaminaciones alimentarias se originan durante la manipulación.
Asimismo, insistió en respetar la cadena de frío, manteniendo la heladera a 4 °C y el freezer a -18 °C, además de evitar que los alimentos permanezcan más de dos horas a temperatura ambiente. También recomendó separar siempre los alimentos crudos de los cocidos para prevenir la contaminación cruzada.
Servín realizó una advertencia que nunca debe pasarse por alto: no consumir alimentos enlatados o en envases herméticos que presenten hinchazón, ya que pueden contener bacterias altamente peligrosas para la salud.
En conclusión, la especialista sostuvo que cocinar para varios días es una práctica completamente segura, siempre que se respeten las condiciones adecuadas de cocción, almacenamiento y conservación. Aplicar estas medidas permite disfrutar de comidas listas para consumir, ahorrar tiempo y dinero, y reducir considerablemente los riesgos para la salud.